México: El ejército prepara una agresión al EZLN

El ejército prepara una agresión al EZLN
Investigaciones Sociales y Económicas (CAPISE), del Estado de
Chiapas, emprendió una gira por Estados Unidos y Europa con el
objetivo de denunciar la situación de represión en su Estado y
especialmente en los territorios zapatistas, y advertir sobre la
creciente militarizació n de México.
El activista denuncia que la decisión de los zapatistas de salir del
territorio indígena para construir con otros sectores un movimiento
nacional para construir una alternativa al sistema imperante, fue
respondida por el gobierno con una militarizació n y una ofensiva en
Chiapas, para atacar la retaguardia zapatista y obligar a un repliegue.

La situación es tan grave que ha obligado al subcomandante Marcos a
volver a la clandestinidad y asumir su papel como jefe militar del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), subrayó el
activista mexicano.
Ledesma recordó que en diciembre pasado Marcos ofreció sus
últimas declaraciones públicas y desde entonces no ha concedido
más entrevistas ni ha sido visto en público.
En esa ocasión el subcomandante Marcos recordó que el EZLN "es
un ejército, muy otro por cierto, pero es un ejército", e
insistió que él es el "jefe militar". La declaración
llamó la atención, y más cuando señaló que "las
señales de guerra en el horizonte son claras. La guerra, como el
miedo, también tiene olor. Y ahora se empieza ya a respirar su
fétido olor en nuestras tierras".
Entonces Marcos recordó que por primera vez en muchos años se
encontraba en una situación en que había un cerco de cal y canto a
la difusión de lo que hacía el movimiento zapatista y sobre las
actividades de represión en el Estado. El ejército mexicano ha
aumentado su presencia militar en Chiapas y los territorios zapatistas
con el argumento de que combaten al narcotráfico, cuando en realidad
es el propio ejército el que asegura las rutas de la droga, sostiene
Ledesma.
Desde la asunción del Felipe Calderón a la presidencia se ha
llegado a establecer 79 campamentos militares en Chiapas y de ellos, 56
están en territorio indígena. Pero lo más grave, denuncia
Ledesma, es que el 90% de estos 56 campamentos en territorios
indígenas, son de tropas especiales, y en aquellos lugares que se han
establecidos las tropas especiales, hay un incremento de los grupos
paramilitares.
Muchos de estos grupos paramilitares están conformados por
indígenas a los que se los quiere enfrentar con los zapatistas. Ya
hay dos grupos paramilitares identificados en Chiapas y CAPISE tiene
indentificados a 200 miembros, con nombres, apellidos, direcciones,
así como a policías involucrados en torturas y represión. Pese
a las denuncias públicas, ninguna autoridad ha dado respuesta e las
denuncias ni ha efectuado una investigación.
Por el contrario, han provocado una dinámica de mantener a las
organizaciones sociales en permanente campaña para la liberación
de presos políticos, ya que mientras liberan a algunos, enseguida
vuelven a detener a otras personas.
Ledesma recordó que dos militantes que partieron en una caravana
desde Oaxaca para reclamar por la libertad de presos políticos en
Chiapas, han sido asesinados recientemente.
El EZLN ha advertido que no actuará contra los grupos paramilitares
ya que no quiere enfrentar a indígenas con indígenas, pero va a
responder si se llega a situaciones límites. Sin embargo, advierte el
activista mexicano, las autoridades están provocando y buscando una
operación militar contra el EZLN y las autoridades civiles
zapatistas.
Desde la declaración de alerta roja en diciembre pasado, el EZLN y
sus jefes militares se ha replegado y se prepara para resistir. Esta
resistencia comprende además la construcción de más poder
popular, desarrollar y fortalecer las autonomías, las Juntas de Buen
Gobierno, las instituciones del poder comunal indígena con la
construcción de escuelas, un sistema de salud, entre otras cosas.
En el mismo sentido, las autoridades civiles zapatistas y el EZLN
están buscando informar a la población en general, a los
indígenas y a la comunidad internacional, sobre la situación y
denunciar la agresión que se prepara. En los últimos días, tres
caravanas han llegado desde otros puntos del país a Chiapas para
llamar la atención y denunciar la represión y los casos de
torturas.

Despojo de tierras
Además de una mayor presencia del ejército y tropas especiales en
Chiapas, también hay una mayor actividad de la policía federal y
estatal en la región zapatistas, y una campaña desde el gobierno
central para despojar de tierras a los indígenas.
Ledesma denuncia que este despojo de tierras se hace mediante mecanismos
legales y con el objeto de desplazar a los indígenas y en otras zonas
para enfrentarlos entre sí. "El EZLN recuperó a sangre y fuego
unas 250.000 hectáreas para los indígenas, sean zapatistas o no.
Pero ahora el gobierno, a través de una ley de regularizació n de
tierras, y con la excusa de proteger el medio ambiente, está
desplanzando a los indígenas, a los que acusa de talar los bosques,
declarando esas zonas como áreas protegidas. Al mismo tiempo reparte
otras tierras a grupos adversos a los zapatistas". En un año,
subraya, el gobierno ha despojado a los indígenas de unas 36.000
hectáreas. Este proceso se da en medio de una mayor presencia militar
en el Estado.
Ledesma denuncia que México está en un proceso de
militarizació n, donde los uniformados están ocupando
responsabilidades que siempre estuvieron ocupadas por civiles.
Además, cuatro de los ministros del presidente Calderón, tienen
antecedentes de reprimir las organizaciones sociales y encabezar las
represiones en Oaxaca y San Salvador de Atenco, donde más de 30
mujeres fueron violadas, decenas de personas torturadas y varios
muertos.
"El mensaje del gobierno a los movimientos sociales ha sido bien
duro y lo está ampliando", subrayó.
Por otra parte, destacó Ledesma, las autoridades están usando la
supuesta lucha contra el narcotráfico para criminalizar el movimiento
social. El argumento de la presencia del ejército en Chiapas es
combatir el narcotráfico. También con ese objetivo se coordina con
el ejército de Estados Unidos y se recibe "ayuda". Sostiene
que existe una sincronizació n entre los ejércitos de Estados
Unidos y México. "El presidente Felipe Calderón no precisa ser
convencido por Bush, ambos piensan igual" explicó.

La represión en Chipas ha obligado a suspender la Otra Campaña,
iniciada en el año 2006 para construir un movimiento nacional
antisitémico. El movimiento zapatista entendió que después de
enfrentar gobiernos de derecha, autoproclamados de centro o de izquierda
(como en el Estado de Chiapas) la situación no sólo que no ha
cambiado, sino que ha empeorado. Al mismo tiempo se descarta la falsa
opción de optar por lo menos malo como se ha presentado en México
y en otros países.
"De allí la necesidad de construir otra cosa, que aún no se
sabe que es, pero que descarta este sistema", explica Ledesma.
"Este sistema no funciona y tenemos que hacer algo, construir una
alternativa" .
El movimiento Otra Campaña no se define por el socialismo, todavía
se está en proceso de discusión sobre las alternativas al sistema
imperante.
Para construir este movimiento nacional debe haber participación de
todas las organizaciones a nivel nacional, salir de Chiapas y del
territorio indígena. En esta etapa se está en proceso de
creación de una red nacional de apoyo que permita articular
respuestas a determinadas situaciones. De manera que todo el país
reacciona si se produce un hecho en un Estado o en una comunidad.
En esta construcción ya se han efectuado tres foros nacionales desde
octubre, pese al cerco informativo, añade Ledesma.
Ernesto Ledesma destaca que después del 11 de septiembre del 2001, la
administració n norteamericana se concentró en la agresión a
Afganistán e Irak. Cuando volvieron a mirar en la región, se
dieron cuentan que en América Latina habían surgido gobiernos que
por lo menos adoptaban políticas independientes y se alejaban de su
dominio. George Bush al ser reelecto con otro fraude en 2004,
sentenció también las elecciones presidenciales del 2006 en
México, insistió Ledesma.
Ese año fue muy convulso para México, con tres grandes movimientos
sociales en acción. Por un lado, recordó, la campaña electoral.
Junto a esto, la movilización zapatista de la Otra Campaña
recorriendo el país, y que fue frenada violentamente en la
represión de San Salvador de Atenco. Ese mismo año, las
movilizaciones en Oaxaca que se amplificaban a todo el país.
Finalmente en julio, las elecciones y el fraude que impuso a Felipe
Calderón como presidente.
Ledesma sostiene que las presiones e injerencia de Estados Unidos se
sienten mucho más en México, ya que el gobierno norteamericano no
quiere cambios indeseados en su frontera.

En la gira por Estados Unidos y Europa, que culminará en el encuentro
europeo de organizaciones de solidaridad los días 9, 10, y 11 de mayo
en Atenas, Gracia, se plantea el objetivo del movimiento la Otra
Campaña de construir una red internacional de apoyo, que no sólo
denuncie la situación en Chiapas, sino que de respuestas coordinadas
a las situaciones de represión que pueden vivir cada organización
de apoyo en sus respectivos países.
Ledesma explica que en el encuentro de Grecia, se presentarán
propuestas de acciones para parar la represión y planes para impulsar
el proceso de la Otra Campaña para construir una alternativa al
sistema.
Además se discutirá la participación en una caravana que se
realizará en México, y que partirá de la capital hacia Chiapas
el 26 de julio próximo, con parada en varias localidad, denunciando
la situación y fomentando la red de apoyo nacional. Para esta
caravana ya hay anotadas unas 200 personas de Europa, destacó.
La caravana será recibida y acompañada por el movimiento la Otra
Campaña, desde México hasta Chiapas.
Ricardo Daher
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/

