La guerrilla colombiana y su derecho a la rebelión (I y II)
La afirmación de Chávez respecto de que el Imperialismo tiene como excusa a las FARC para amenazar al Continente muestra un desconocimiento muy grande de la historia, con una gran carga de injusticia
Roosevelt Barboza (fuente: Kaos en la Red) 14.06.2008
LA GUERRILLA COLOMBIANA Y SU DERECHO A LA REBELIÓN
ROOSEVELT BARBOZA
En una salida que muchos consideraron desfasado con la realidad, el presidente Chávez urgió a las FARC-EP que liberara a políticos, militares y policías que tienen detenidos sin esperar nada a cambio. Agrega que abandonen la lucha armada, pues esta es el pretexto usado por el imperialismo para amenazar a América.
En su alocución del domingo 8 de junio, el presidente Chávezse dirigió al Comandante Alfonzo Cano, para urgirle que en su condición de máxima figura de las FARC, liberaran los prisioneros que tienen bajo su control. Que lo hicieran a cambio de nada y que eso sería un gran gesto. También señaló que debían dejar las armas, pues la guerra de guerrillas pasó a la historia, agregando que ellos, las FARC-EP, eran la excusa para las amenazas de EEUU en el Continente.
Dijo también que hay condiciones para buscar la paz y que la liberación podía ser el primer paso. También afirmó, si la memoria no nos traiciona, que las décadas dedicadas a la lucha guerrillera jamás había concluido con la toma del Poder. Dijo que sectores de izquierda habían llegado en algunos países al gobierno a través del voto
Habló Chávez, como si Marulanda y sus compañeros de Marquetalia hubieran dispuesto de la posibilidad de elegir entre varias opciones cuando se fueron para el monte; una por ejemplo, la guerra en las montañas como hasta hoy hace; pero que igual pudo haber sido otra, como el ir a jugar un partido de fútbol o aún, una tercera que podría haber sido ir a beber algo y bailar cumbias y vallenatos con algunas amigas. Se olvidan muchos comentaristas –algunos lo hacen adrede-, cuando hablan de las FARC-EP, que a la guerrilla en Colombia la precedió la necesidad de sobrevivir.
En cualquier análisis que se quiera hacer sobre Colombia, es imprescindible tener esa cuestión en cuenta. La primera instancia fue la huida de unos campesinos hacia la montaña para preservar la vida. Sólo eso. Ni se pensó en combatir en un principio, sino sólo en sobrevivir. Luego es que surge esa idea, cuando no les queda ningún otro camino para vivir sino la guerra. ¿No recuerdan acaso, quienes hablan de las FARC-EP, que en un principio, las guerrillas fueron liberales?
En la montaña, hay días de los cuales una hora es una eternidad. Privados incluso de lo elemental, sí les sobró el tiempo para cavilar, y así es que surge la ideología revolucionaria que marcará su rumbo. Tropezaron muchas veces; pero siempre se levantaron. Siempre para crecer. Su acervo es colombiano en su totalidad, por lo que su ideología revolucionaria, por serlo, trabaja con el contexto de su país.
Por supuesto que cometieron errores, y al calor de esa lucha probablemente también hayan caído en horrores. Pero sus análisis que no son nada complacientes consigo mismo, es lo que les ha llevado a modificar aquellas líneas que debieran ser corregidas. No será imposible que en esa larga marcha, esa, que es su marcha, cambien muchas veces su táctica. Pero, siempre será en relación de las modificaciones que sufra su realidad, por eso es una guerrilla seria, y vaya que las FARC-EP lo son, y es por eso precisamente, que la guerrilla no hace gestos.
Las FARC desarrollan en función de sus percepciones, políticas concretas para su realidad, y visto desde afuera de la organización pueden ellas compartirse o no, pero son sus políticas enmarcadas en una estrategia que hasta hoy ha sido exitosa. Su Norte estratégico es el Poder, no el gobierno. Desde el gobierno nunca podrían realizar las transformaciones que esa sociedad requiere. Para entenderse correctamente esto, hay que analizarlo en el marco de la lucha de clases, que es lo que existe en la esencia del conflicto político colombiano. No es que la Guerrilla es terca, no, por supuesto que no; lo es sí esa oligarquía que, en función de sus intereses de clase, no está dispuesta a ceder nada de lo que constituye su riqueza. Ese es el quid del conflicto colombiano: pocos, muy pocos con las mayores extensiones de las tierras más fértiles, y muchos con escasa superficie estéril, yerma.
El 61.7 por ciento del área predial rural registrada, pertenece a 15.273 personas, equivalentes al 04 por ciento de la población colombiana. 3 millones y medio de personas, constituyen el 97 por ciento de los propietarios registrados en el catastro y detentan poco más de 18 millones y medio de hectáreas.
Luís Brito García nos dice en “Informaciones inconvenientes”, que “La concentración de la propiedad es extremadamente desigual. A principios del siglo XXI, de 2.792.584 predios, 492.744 ocupan cerca de 52 millones de hectáreas, mientras que los minifundios ocupan menos de diez millones de hectáreas”.
La presión militar y paramilitar sobre amplias zonas agrícolas ha producido en Colombia una emigración interna masiva que la clasifica probablemente, como la segunda en el mundo. Sigamos con el mismo trabajo de Luís Brito García que nos habla de ello:”Sólo en el quinquenio entre 1996 y 2001 se registran 2.880.179 desplazados, a quienes por lo general se arrebatan las tierras que ocupaban (…)”. Sigue Brito con “El Censo de población de 2005 registra que más de 27 millones de colombianos migraron de un municipio a otro. En los cinco años anteriores a dicho Censo, 824,858 se movilizaron por “amenaza por su vida” y 49.8 por ciento se desplazó por razones familiares, posiblemente vinculadas con desplazamientos forzosos”.
En su informe de 2006, la CEPAL, dice que el 49.2 por ciento de la población vive bajo la línea de pobreza y el 14.7 por ciento en condiciones de pobreza extrema. La pobreza rural asciende al 68.2 %. Esta afecta desproporcionadamente a las mujeres, a la población infantil, a los grupos étnicos y a los desplazados. Las cifras son aterradoras. Los niños y los jóvenes víctimas de la pobreza y la indigencia en Colombia se exhiben con cifras escalofriantes: 45% de ellos son pobres y 17% se encuentran en la indigencia.
Si nos atuviéramos a las cifras de la FAO, sobre el crecimiento del hambre en Colombia se comprendería el porqué del crecimiento por encima de los miedos, de los sectores contestatarios en esa nación. En algunas zonas de ese querido país el hambre crece con mayor rapidez que en muchas áreas de África.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se ubica Colombia en el puesto número 11 entre los países con mayor desigualdad en el mundo.
Lo anterior es la razón que explica porqué en regiones como Chocó o la Guajira, existe hambre que repercute con mayor fuerza, en la densa población indígena y negra, y de ella los niños que mueren de inanición, tal como sucede en África.
Todos los años, mueren 20 mil niños por enfermedades curables, tales como diarrea, enfermedades respiratorias y desnutrición. Por razones de parto son casi mil mujeres las que mueren cada año. El 44.7% de las mujeres gestantes son anémicas, y de ellas, el 11% darán a luz bebés con bajo peso. Casi el 55% de los menores de 6 meses de edad no reciben lactancia materna. El 12% de los niños y niñas menores de cinco años, padecen desnutrición. El 36% de la población tiene una deficiente ingesta de proteínas.
Una de las grandes responsabilidades de las tantas que le caben a los distintos gobiernos colombianos, es la prostitución infantil. Es tan grave el problema, sobre todo cuando el piso ya ha bajado de los diez años. Tres veces ha crecido en los últimos tres años, indicador indiscutido de la ineficacia del gobierno. La Defensoría del Pueblo ha ubicado en Cartagena, la principal ciudad turística del país, a 2 mil niños dedicados a la prostitución. Las criaturas, son ofrecidas por la canalla, en los paquetes turísticos.
Una investigación dada a conocer por la Organización Internacional para las migraciones, precisó que en ese balneario, la prostitución infantil es ejercida en su mayoría por niñas entre 8 y 12 años. Están por toda la costa caribeña. Prolifera esta aberración en la “ruta del carbón”; donde está establecida PETROBRAS y en todos aquellos lugares de asentamiento de las tropas imperiales. De estas, el sargento Michel J. Coen del ejército de los EEUU, junto con otro militar de nombre César Ruiz ingresaron a su base de Tolemaida en Melgar (Tolima) con una niña de 12 años a la cual obligaron a tener relaciones sexuales con el primero de los nombrados.
Esto someramente descrito, que tiene fuentes incontrovertibles, permite comprender en parte la descomposición de la sociedad colombiana. Ex profeso, dejamos de lado el narcotráfico y el paramilitarismo, que ameritarían un trabajo suplementario. Lo reseñado explica el salto cualitativo de las FARC-EP que fue de su primigenia aspiración de Reforma Agraria, a la transformación revolucionaria de la sociedad.
La lucha de las FARC, entonces, es contra el sistema, no es ni contra Uribe, los Santos ni toda esa gente que está en el gobierno hoy, que no son más que agentes, encomenderos de los verdaderos usufructuarios del Poder. Naturalmente que el imperialismo es su enemigo principal porque ese es el rector del sistema. No puede haber dudas en cuanto a sus fines. Estos son la toma del poder y la transformación revolucionaria de la sociedad, superando la inequidad y la injusticia predominante.
Como es sí una organización revolucionaria, destruir el aparato del Estado será el principio de una institucionalidad diferente. Cómo se manifestará el nuevo Poder, es tal vez algo hoy no muy bien definido, pero cada día habrá un nuevo aporte en ese discurrir histórico que irá conformando los trazos de ese tipo nuevo de organización.
Aclaramos, al llegar a este punto, que nos desagrada en grado sumo, toda limitación, coerción y cualquier otro obstáculo que aherroje e impida el desarrollo del individuo. No nos gusta ningún tipo de prisión pues la entendemos como la manifestación más evidente de la derrota de un sistema y de una sociedad.
Tal vez pueda ser que por razones parecidas a las expuestas en el párrafo anterior, Chávez haya pedido que se liberaran los capturados por la guerrilla. No tomó en cuenta que los militares y los policías en poder de las FARC-EP, en su mayoría, probablemente hayan sido apresados en combate. Y si fueron apresados en combate son prisioneros de guerra y, como tales, su libertad debe ser producto de negociaciones entre las FARC-EP y el gobierno de Uribe.
Es preciso no olvidar nunca que esos militares y policías son funcionarios de un aparato represivo que no sólo enfrenta a la guerrilla, sino que de ahí han salido parte de los que, junto a los paramilitares, asesinan a la población no combatiente como está hartamente probado.
Respecto de los parlamentarios retenidos, estos pertenecen a un cuerpo que es un Poder del Estado. Uno de los tres poderes que como tal, elabora leyes y aprueba o reprueba todo proyecto de ley que el Poder Ejecutivo le eleve. Le facilita o le dificulta su actividad y sus designios al P. Ejecutivo, según sea su disposición. Es en esa condición, que puede promover la paz creando las condiciones que la hagan posible. La retención de legisladores es parte de una presión que se ejerce, seguramente, para impeler a la institución a participar directamente en la solución del conflicto. Su liberación debe de ser también resultado de una negociación.
La afirmación del presidente Chávez respecto de que el Imperialismo tiene como excusa a las FARC-EP para amenazar al Continente, muestra un desconocimiento muy grande de la historia, con una gran carga de injusticia. Según su opinión, en nuestro criterio muy errada, la guerrilla hoy es un anacronismo. La responsabilidad por la violencia jamás podrá ser atribuida a las FARC-EP. Sobre esto y también sobre la viabilidad o no de la lucha armada, volveremos a escribir.
Los comentarios que generaron sus declaraciones sobre las FARC-EP, debieran obligar a Chávez a reflexionar en profundidad cuando opine en el futuro, del conflicto colombiano
Roosevelt Barboza
( Kaos en la Red)
LA GUERRILLA COLOMBIANA Y SU DERECHO A LA REBELIÓN (ll) ROOSEVELT BARBOZA
Los comentarios que generaron sus declaraciones sobre las FARC-EP, debieran obligar a Chávez a reflexionar en profundidad cuando opine en el futuro, del conflicto colombiano.
No cabe duda, que hablar de Colombia, genera inmediatamente, una polémica que enreda y confunde. La responsabilidad de ello, es sin duda de los medios de comunicación que distorsionan con su manipulación los hechos tales cuales son, transformándolos muchas veces en su contrario. Y, con ese persistente manoseo escamotean hasta un punto tal la realidad, que personas aparentemente racionales, niegan cuando uno los expone con toda crudeza, datos de organismos como la CEPAL, la FAO o el Programa de las NNUU para el Desarrollo.
Así como el lector accede a KAOS, en la misma forma puede hacerlo en la de los organismos que se involucran en informaciones concretas. Si pide la información que alguien atribuye a la CEPAL, por ejemplo, buscando por ese mismo nombre ingresará en la página del organismo y podrá ver, con sus propios ojos la información que se le ha suministrado, comprobando o no, su veracidad.
Pero, presumamos que el lector que nos visita, es un poco haragán y no le gusta leer mucho. Facilitémosle su tarea. Pida a su buscador lo que le vamos a entrecomillar a ver qué es lo que aparece: “hambre y desnutrición en Colombia”. Siga luego con “cada dos dias muere un niño en colombia de hambre”. Minúscula para todo, y obvie los acentos. Avancemos un poquito más para ver que sorpresa nos depara la lectura. Prosiga con “prostitucion infantil en colombia” y para cerrar en este trabajo con especificidades aclaratorias, le invitamos a recorrer las páginas que le suministre “asesinatos de sindicalistas en colombia”.
Dejamos los crímenes de los sindicalistas para lo último, pues esta situación se acaba de denunciar en Ginebra, Suiza, el pasado 11 de junio, en la reunión de la ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT), donde se señaló el asesinato de sindicalistas en Colombia que se perpetúan con total impunidad rondando la misma el 97 por ciento. Se aclaran sólo un 3 por ciento de todos los crímenes cometidos. Sin comentarios.
Estos son una ínfima parte de los hechos que afectan desde hace muchísimos años a esa querida república hermana, y también lo que le explica a Chávez su desacierto respecto de sus declaraciones, en las cuales manifiesta que las FARC-EP deben dejar las armas, que significaría, en buen romance, su rendición. Que no sería otra cosa, de producirse esa instancia imposible, que la muerte de la mayor parte de sus integrantes, tal como fue el caso de los militantes de la UNION PATRIOTICA.
La falacia de la caducidad, de la perención del “paramilitarismo” en Colombia, queda demostrado hoy con las funestas “águilas negras”, que le garantizan al observador menos atento, el asesinato anunciado de los farianos que se pacifiquen creyendo en una promesa de paz del gobierno. En su soberbia, Uribe, ese falazmandarín, sólo acepta la capitulación sin condiciones. La Paz en Colombia, así con mayúscula, está mucho más allá de un acuerdo con el gobierno, pues este solo no sirve como aval para firmar un Tratado de Paz, tal su larga lista de crímenes.
¿Conocerá, el presidente Chávez, cuántos de los organizadores de la marcha pacífica contra la violencia efectuada en toda Colombia en los primeros días del mes de marzo, fueron asesinados? No solo no eran personas levantadas en armas, sino que tenían claramente marcado su hacer pacífico, en las escuelas como maestros y maestras, en la banca como empleados de ella, y en una gran gama de actividades conocidas. Ninguno estaba en la clandestinidad. Menos todavía en la montaña. Fueron ultimados por denunciar a los criminales que masacran con total impunidad.
Chávez está obligado a hacer el esfuerzoque le sea necesario, para comprender que en Colombia lo que se está desarrollando en su más alto grado, es la lucha de clases; que lo que se está debatiendo ahí es la Independencia o Sometimiento de América al Imperio. Y aquí sí cabe el Se Vence o Se Muere.
La lucha de las FARC-EP, es la última instancia de esa larga lucha de un pueblo por la justicia y la equidad, es decir, el tránsito socialista hacia una sociedad solidaria, justa y soberana. Excluyendo del análisis a Cuba, es en Colombia el único lugar de América donde en verdad la lucha es por el socialismo, y por serlo, es una guerra contra el Imperio. Este eligió la guerra, no las FARC-EP como lo dijo varias veces Manuel Marulanda.
Hoy, mírese para donde se mire, lo que existe en el Continente es un proceso burgués reformista. No es ni la intención ni el Verbo lo que hace el Socialismo, sino la acción consistente, no improvisada y esa es la planificación a largo plazo de su economía, entendiendo que la conciencia se genera en la producción y en la lucha de clases que de ella se deriva.
Digámoslo con claridad entonces. Militarmente, la guerrilla no será derrotada. Las acometidas desesperadas de las FFAA colombianas no podrán ser mantenidas mucho más tiempo, pero es que es peor aún para ellas; depende para sostenerla del apoyo que le brinda el gobierno de EEUU que luce cada día más agotado, militar y económicamente hablando. La realidad que enfrentará el próximo gobierno imperial, obligará a pensar seriamente su futuro y, solo es una presunción nuestra, creemos que se alejará en lo inmediato de cualquier conflicto externo para atender lo que quede del país cuando le sea entregado.
La derrota de las FARC-EP ocurrió mil veces, al igual que la muerte de Marulanda, su insigne líder. Siempre reaparecían renovados y con más fortaleza. Sí, cómo no, fueron muy duros los golpes, y cuán duros habrán sido que uno de ellos se llevó a Marulanda, su máximo líder, un estratega gigante, creador como pocos elegidos de una fuerza popular indestructible. El riesgo y el peligro, a las FARC-EP nunca les fue extraño, siempre lo tuvieron en su entorno y siempre lo superaron ¿por qué habría de ser ahora distinto?
No puede nadie negar, que uno de los elementos fundamentales de la historia colombiana ha sido la violencia. La ha conocido como ningún otro país del Continente. No se habían aún curado las heridas de la guerra de los 1000 días, cuando se produjo la matanza de las bananeras. Luego, se produce el asesinato de Gaitán que como consecuencia generó El Bogotazo y agregó no menos de 300 mil muertos a su obituario de horror.
El actor principal de este drama ha sido una oligarquía con una concepción de clase de las más arraigadas en la historia de América. Se reconocen por su abolengo. Nadie la penetra si carece de sus antecedentes que es la única vía para su acceso. Su poder solo es superado por su codicia. Esa oligarquía es la responsable directa de la sangre derramada. Y de la que es seguro, se seguirá derramando. Hoy, con Uribe, está directamente en el Poder. No se rendirá con facilidad, pero inexorablemente será vencida. Eso está escrito con letras gigantes para que hasta los ciegos lo vean.
El elemento principal del conflicto, hasta hace 20 años, era la tierra. Pocos, muy pocos dueños eran y todavía son propietarios de las mejores tierras, mientras millones de campesinos trabajaban su miseria en escasas e inhóspitas parcelas. Hoy se han agregado al conflicto, la parapolitica que tiene ya varios legisladores presos y otros a punto de serlo; el cohecho que permitió, según testimonios de una legisladora, la reelección presidencial, del cual es indiciado el propio presidente Uribe, el problema Geopolítico con la injerencia directa de los EEUU, y el narcotráfico y los enormes flujos financieros que genera. Como se ve, es sumamente complejo abordar el tema. En los próximos trabajos seguiremos incursionando en ellos.
