La izquierda también asesina la iniciativa
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La izquierda también asesina la iniciativa “Si la gente se repliega invariablemente en los males menores, todo lo que los gobernantes tienen que hacer en cualquier situación en que su poder se vea amenazado es conjurarlo con la amenaza de algún mal mayor” Ken Knabb (1) Quiebra quiebra que alguien cooptarás! “El poder es tolerable sólo con la condición de enmascarar una parte importante de sí mismo” Michel Foucault (2) Mientras las empresas electorales de izquierda se anulan unas a otras por competir a ver cual sale peor ubicada en los cómputos totales, la fiesta del poder del estado y el dinero sigue en manos de los mismos de siempre anunciando con antelación casi matemática la imposibilidad izquierdista de acceder al control del aparato estatal siquiera a través de un sueño o un chiste muy gracioso. Lo que, por supuesto, beneficia –sigue beneficiando- a grupos concentrados de poder militar-opresivo-esclavista como la Unión Industrial Argentina, la Iglesia Católica, la Sociedad Rudal, los grupos armados –desde la policía, los militares y las agencias privadas de seguridad-, los grupos económicos ‘nacionales’, mixtos y foráneos, los sindicatos mafiosos de la CGT, UOM y todos los sindicatos peronistas, el Partido Justicialista con todas sus ramificaciones y candidatos habidos y por haber y muchísimos otros que se enquistan detrás de lo único que le interesa a estos pulpos desenfrenados, el poder-dinero-status- que se desprende de la lógica por la toma –y manutención- del control del Estado-empresa a como dé lugar. Las sectas partidarias de la llamada izquierda argentina se debaten nueva y repetidamente por porcentajes nimios, en este caso de entre el 0.52 % y el 0.76 % de los votos de la gente que fue a votar, que es la única forma que estos mismos aparatos tienen para medir el apoyo o la indiferencia (para con sus organizaciones) de la gente votante y creyentes en general de las instituciones del poder. Todos contra todos Además de ausencia total de autocrítica, la nula renovación de todas las cúpulas, la inexistente participación real de los debates y resoluciones de los militantes, la poca visión para captar (no cooptar) lo que la gente busca (en términos electoralistas, claro está), el discurso exageradamente maniqueo, falsamente obrerista, los métodos abusivos de cooptación y agresión hacia todos aquellos que no adscriban a los diferentes ‘programas’ cuando la necesidad llama a obtener votos a cualquier precio, (como en los finales de diciembre de 2001 hasta unos años después, desarticulando, cooptando y rompiendo -a trompadas si fuera necesario- asambleas embrionarias, corta y torpemente horizontales que también repetían, muchas, en su interior métodos que la forma asamblearia parecía extinguir y otros espacios donde se podían obtener réditos en forma de cantidad de votos hacen de los partidos de los 'trabajadores' una verdadera máquina de eliminar las diferencias e imponer discursos anticuados omnipotentes y repetitivos. O sea: la fuerza del número por sobre la construcción verdaderamente (o más o menos) plural, participativa y horizontal. Leamos ahora atentamente algunos fragmentos de los diferentes comunicados de algunos de los partidos de izquierda: Comunicado (3) del PTS posterior a las elecciones nacionales del 28 de octubre: “El Frente de Izquierda y los Trabajadores por el Socialismo (FITS), del cual el PTS forma parte, obtuvo más de 95.000 votos en todo el país. El PO, casi 115.000 (bajando sensiblemente sus resultados anteriores). Lamentablemente, la negativa de PO a integrar este importante reagrupamiento de la izquierda clasista impidió constituir un polo que hubiera partido de 200.000 votos, no sólo frente a los partidos burgueses sino también frente a falsas variantes de izquierda como Pino Solanas (que obtuvo 290.000 votos), quien fuera fundador del FrePaSo y que, por su carácter de clase y su política, no puede ser ninguna alternativa para los trabajadores. También en ese marco, se puede comprobar la desastrosa política del MST de Vilma Ripoll, que coqueteó con Solanas y terminó presentando una candidatura con un programa y una política ambiguos que le provocó una enorme pérdida en su caudal previo de votos, aún cuando tuvo una notoria aparición mediática superior al del resto de las fuerzas de izquierda. Pero veamos ahora ejemplos de discurso de los diferentes partidos anteriores a las elecciones mencionadas: “Nuestro partido es plenamente conciente de que salió a la lucha electoral en un marco de grandes contradicciones de la vanguardia de la clase obrera. En todo el último período hemos peleado en las organizaciones obreras por desarrollar una alternativa política independiente del proletariado — desde la rebelión en Santa Cruz y en las huelgas docentes de esa provincia, Neuquén y Salta; en las elecciones en CTERA y la CTA, en el sindicato de prensa, en las elecciones en las empresas, en la lucha del subte y de la pesca de Mar del Plata y en la campaña para que Zanón encabezará una lista obrera independiente en la provincia de Neuquén (aquí mostró toda su hilacha conservadora la secta Pts). En el movimiento obrero, sin embargo, existen tendencias estructuradas que se oponen a esta perspectiva, desde varios sectores de la CTA, el Mic, la izquierda democratizante en general, que no creen que sea la oportunidad histórica para un planteo político de la clase obrera, y que han acuñado como slogan “la construcción del clasismo con la burocracia”. Es incuestionable que hay que superar esta contradicción por medio del trabajo político para que esta vanguardia salga del inmovilismo político y se proyecte como dirección para construir un partido socialista de la clase obrera” Partido Obrero (4) Comunicado de otro partido: “Le pedimos que nos acompañe con su voto, para fortalecer una alternativa que luche por la vida y el bienestar del pueblo y no la ganancia de unos pocos. Para dar la pelea juntos para transformar esta democracia para ricos en un sistema donde las decisiones estén en manos del pueblo y no de los políticos tradicionales de carrera. Porque si usted vota por una Nueva Izquierda estará ayudando a construir una herramienta para defender y recuperar nuestros recursos naturales y a luchar por una verdadera integración con los pueblos latinoamericanos” MST (5) Se puede agregar algo más? "Ante la moral, como ante cualquier autoridad, no está permitido reflexionar y mucho menos hablar. No hay más que obedecer. Desde que el mundo es mundo, ninguna autoridad ha consentido ser objeto de crítica” Friedrich Nietzsche (6) Correr detrás del voto “La izquierda tiene una política absurda… repite siempre lo mismo, se mete en una lógica del sistema representativo que no sirve para nada, porque no puede producir ningún tipo de transformación por esa vía... Estoy criticando un absurdo. La izquierda tiene que entender que la política no pasa por el aparato administrativo del Estado, y sus instituciones llamadas ‘políticas’” Luis Mattini (7) No es ninguna novedad de que la izquierda electoralista, en cualquier momento y lugar necesita del ‘apoyo’ (sumamente pasivo y funcional al orden existente de las cosas) a través del sufragio. Eso no sería un problema si algún grupo de ‘izquierda’ participara de las elecciones desinteresadamente sin hacer hincapié exclusivamente en el frenético método de la suma de votos. Que yo sepa no existió nunca un grupo vertical-partidario que funcione de tal manera. Partiendo de esa conclusión (y de muchas que elaboraré más adelante), estaría en condiciones de afirmar que el único método por el cual la izquierda empresarial se presenta a elecciones es porque necesita competir, como las empresas en el mercado, palmo a palmo con grupos de poder sumamente reaccionarios desde el discurso, la simbología, las prácticas y los intereses a los cuales representa. “La escalada contra las asambleas comenzó en Merlo, localidad del Gran Buenos Aires, cuando el 22 de febrero una patota del Partido Justicialista atacó a los caceroleros reunidos en asamblea. El aparato del justicialismo aún mantiene parte de su potencia en el conurbano, donde el partido conserva gran cantidad de municipios, lo que le permite lubricar el sistema clientelar con múltiples "favores". Los llamados "punteros" -pequeños y medianos caudillos barriales que responden a intendentes o "jefes" zonales- suplen así al viejo y destartalado aparto sindical en las tareas de control social” Raul Zibechi (8) No es, entonces, disparatado pensar que estos grupos harían cualquier cosa (los grupos de 'derecha' mucho más aún) con tal de conseguir obsesivamente la mayor cantidad de votos: no importa si tiene que copiar los métodos de los grupos que siempre estuvieron en el poder turnándose de acuerdo a la pasividad, el descompromiso, los intereses, la falta de ideas, la idiotiazacióin más o menos general del público-espectador ciudadano en diferentes épocas. Hay que pasar por alguna universidad para corroborar el nivel absurdo de atontamiento y ridiculez que padecen y practican los grupos electoralistas de todas las corrientes habidas y por haber. Si, por ejemplo, algún día vinieran seres de otros planetas, y su aterrizaje se efectuara en los pasillos de algún edificio universitario de, me atrevo a incluir a todas las provincias de este territorio llamado argentina, en la bolsa, no sabrían a quien votar porque verían las paredes, los bancos, los muebles, las ventanas, los pasillos, las aulas, las escaleras, los techos, las puertas, el piso empapelados de propaganda de todos los colores sin saber por cual decidirse. Claro que inmediatamente después de que pisaran el planeta tierra saldrían al encuentro el ejército de convencedores (9) a encender el disco y a rodear compulsiva y dramáticamente a los nuevos seres con el objetivo de 'ganarlos' en tiempo record para (intentar) sumar más porotitos para cada cual. Lógicamente los entes extrañados ante los gestos y el idioma incomprensible y apurado de los convencedores, no sabrían de qué le están hablando y, muy posiblemente, les lanzararían rayos ultravioletas para espantarlos, al menos, para poder escapar, por un momento, del asedio numérico. ¿Métodos de derecha para postulados de izquierda? “El ‘revolucionario profesiona’, externo y más allá de la estructura clasista, en el formato “ruso” del funcionario socialdemócrata alemán, deviene ahora el generador de la constitución de la conciencia política de las clases oprimidas. Lo social, como tal, no tiene otra tarea histórica que subordinarse al partido. Es más: el partido puede posibilitar, en una sociedad despótica como la del zarismo, la propia constitución burguesa de las clases. El partido reemplazaría, en la idea leninista, a la espontaneidad generada por la sociedad civil (lo económico-social) en Occidente” Nuevo Proyecto Histórico (10) Pegar carteles compulsivamente uno al lado de otro no es un método, se ve por las calles, exclusivo de uno u otro partido con ansias de acumular votos. Utilizar la fuerza del número para captar mayor cantidad de miradas equivaldría, en la lógica de éstos, mayor cantidad de votos. Pero en una sociedad post-industrial y muchos otros post es dificil saber a ciencia cierta qué va a interpretar la gente con un afiche de fondo rojo, letras amarillas y uno o dos desconocidos que dicen ser obreros, trabajadores, honestos y luchadores. En una de esas, a la gente no le interesan esos valores, tal vez, no? Quizá quiera ver mentiras más agradables a la vista y al oído, ver lindos colores (amarillo por ejemplo que no es violento como el rojo), seguridad, protección, más policías y rejas, menos 'otros' de los cuales tener que defenderse, menos suciedad visible y olores perceptibles. Quizá la mayoría de la población no tenga ganas de luchar, de ver 'obreros' en el poder ni 'luchadores' más que en los programas en donde dos personas se golpean a ver quien voltea más y mejor al otro. Quizá esa sea la parábola que describa mejor a un acto eleccionario. Arrogarse el derecho de decir “saqué 43% de votos” (de las personas que fueron a votar), entonces “tengo el derecho de decidir por el otro” -los otros. La violencia y la astucia para vencer a los otros. O si “yo saqué el 0,74% de los votos entonces tengo más representación que vos que sacaste 0,37%”. Quizá (es una ironía) no haya manera alguna de conciliar jamás ni nunca grupos multinacionales de poder con poblaciones campesinas, indígenas, trabajadores precarios, niños esclavos y prostituídos, mujeres desaparecidas, presos, empobrecidas y resistentes en general. No queda nada fuera de la óptica del nuevo poder líquido que atrapa, destruye, disuelve, huye, reaparece y sin embargo sigue en pie... (11) Partidos y no partidos, acumular y separar Demás está decir que (casi) tampoco se observan ideas, discursos y acciones superadoras dentro de la izquierda partidaria, que no remitan a autores y epopeyas (muchas de ellas dudosamente humanistas) añejas sumado a la descontextualización forzosa que realizan dichos grupos, intentando siempre acomodar los hechos a cuerpos de ideas previamente adquiridos e inamovibles a través del tiempo. Primera y fundamental actitud que logra espantar al votante mayoritario espectacularizado por los medios grandes y no tan grandes -que aspiran en algún momento a subir de rango y convertirse en las corporaciones desinformativas- Todo esto y la organización social influyen necesariamente para que bastante gente siga votando. “La representación mediática, sobrecargada de tintes melodramáticos, de esa violencia no sólo antisocial, sino asocial, no hace sino incidir constantemente en la degradación que indica el uso no legítimo de la fuerza bruta, que convierte a sus ejecutores en menos que humanos, representantes de instancias subsociales. La imaginación mediática y los discursos políticos y policiales que hablan constantemente de esa violencia exógena a lo social humano, procuran hacer de ella un auténtico espectáculo aleccionador para las masas. En los medios de comunicación y en los discursos oficiales que «condenan la violencia» no se habla nunca, por supuesto, de la violencia tecnológica y orgánica, aquella que se subvenciona con los impuestos de pacíficos ciudadanos que proclaman odiar la violencia. No mencionan la muerte aséptica, perfecta y en masa de los misiles inteligentes o de los bloqueos contra la población civil. No hacen alusión a las víctimas incalculables de la guerra y la represión política” Manuel Delado (12) Pero no sólo los partidos de izquierda son habitués de este tipo de prácticas que tienden a separar y dividir de acuerdo a teorías preconcebidas en beneficio supuesto de las mencionadas organizaciones. La pureza de ideas y de supuestos métodos para conseguir metas lejanas son las excusa perfecta para cerrar con candado el debate y decir ‘esto es así’ y extenderlo e imponerlo a donde quiera que se dirija el partido u organización del caso. La verdad manipulada como vehículo “Cada agregado humano cree que que la verdadera moral es su moral, olvidando que hay tantas como rebaños de hombres” Graffiti en la zona norte del Gran Buenos Aires Cuantos mitos andan dando vuelta por el éter respecto al ‘acto’ (estoy aguantando la risa en estos momentos) de votar por uno u otro candidato? Por ejemplo, el mito extendido de que votar es ‘hacer algo’, de que votar es ‘generar el cambio’, de que votar es ‘elegir’. Tanto las mafias punteriles de los candidatos del dinero, los ‘grandes partidos’, los resabios de los grandes partidos, los nuevos partidos con viejas figuritas del poder como las organizaciones de izquierda se empecinan en reforzar la idea de que la construcción política pasa por ir a depositar los sueños, las angustias, el hambre, las necesidades de todos los colores, la delegación básica y primordial a las urnas cada tanto. Desde ya que desde 'ambos lados' remarcan a fuego que no ir a votar es atentar contra la democracia, no querer elegir, desestabilizar las instituciones, negarse a participar, y otros cuentos atemorizantes. Pero es exclusivo de la izquierda estatista el dicho 'hacerle el juego a la derecha', o 'hacer esto o aquello es contrarrevolucionario' bien típico de toda charla o debate con gente de izquierda partidaria, cuando uno afirma que no votará ni ahora ni nunca más. Se enojan y patalean porque pierden un potencial preso de la lógica del voto. Es hablar en dos planos opuestos: simplemente no entienden la magnitud, los fundamentos ni las ideas de alguien que decide no votarlos, siendo de izquierda. Pero el mayor de los mitos es aquel que dice que la democracia formal es el mejor sistema; y aquí retengo la risotada nuevamente. Juega con fuego y crearás otro Estado “Donde ayer dijeron blanco, hoy oímos decir negro. Pero así es el juego, el viejo juego donde todo sin embargo se presenta como nuevo. Nuevo Modelo de Convivencia. Un nuevo modo de seguir ejerciendo la fuerza. La misma fuerza con distinta violencia. La misma violencia con distinta fuerza. Contra el Poder. Contra todo Poder. Contra el poder. Contra todo Poder. Contra el Poder. Venga de donde venga. Contra el Poder. Tenga el nombre que tenga. No al Poder. Venga de donde venga. Contra el Poder. Tenga el nombre que tenga. Jamás dos cosas tan distintas fueron tan iguales. Jamás dos cosas tan distintas fueron tan iguales. La democracia no nos hace iguales. Jamás un voto podrá hacernos iguales. La democracia no nos hace iguales. Jamás un voto podrá hacernos iguales” Habeas Corpus (13) La creencia muchas veces nefasta (peligrosa, temeraria, represiva) en la que cae -por las ideas que defienden estos grupos- es la de que el aparato policial del Estado puede convertirse por inyección en socialista, comunista, proletario, benefactor, benevolente, amplio, humanista y otros sinónimos. Uno de los autores que más influencia tiene sobre estos grupos es Vladimir Lenin que en 1918 dijo algo como esto: “Combinar el poder y la organización administrativa del soviet con los últimos avances del capitalismo” Fush fush Lenin! ¿Qué hacer? No voto nunca más, gracias Vladimir! No hace falta hacer asosiaciones complejas para darse cuenta que los partidos de izquierda embebidos por creencias semajantes no parecen querer ver ni cuestionar para nada las elecciones como método de cambio, salvo que el partido en cuestión no haya logrado lanzar su 'plan' ni sus candidatos en tiempo y forma. Ahí si llaman a boicotear las elecciones. Hacer cuentas, ese es otro de los pilares fundamentales del razonamiento y funcionamiento de todo partido: proto-estado. 'En algo hay que creer', nos exigen las religiones La idea fervientemente arraigada de que 'hay que creer en algo' la usan las personas religiosas cuando interpelan a las que no creen en la existencia de ese fantástico instrumento llamado Dios. Pero ese razonamiento no sólo es utilizado como escudo protector de dicha creencia sino también, de manera análoga, los creyentes 'eleccionarios' la utilizan con frecuencia para desacreditar a quienes no poseen ese cuerpo mitológico de ideas-creencias, que, como se sabe siempre están respaldadas por los hechos. Justamente la columna fundacional de toda religión es creer y acatar, no dudar ni cuestionar. Los partidos vienen a complementar y reforzar el trabajo religioso de direccionar, alinear bajo conceptos duramente establecidos, inyectar de fe, 'guiar' a los seguidores en la búsqueda de abstracciones todas que sirven al proyecto de los pocos que dirigen esos conceptos, las cúpulas que, lejos de renovarse buscan siempre enquistarse allí para nunca más dejar ese puesto de privilegios. Por eso una y otra vez se ven las mismas caricaturas en los afiches de campaña, aunque ya sean ricos (económicamente hablando), tengan bastante poder real -aunque no ocupen un cargo 'importante'- aunque hayan sacado pocos y nulos votos (fracaso numérico) durantes sucesivas elecciones. Y para despedirme dejo un regalito: “…Allá donde existe o ejerce influencia (un partido) tiende a refrenar el flujo de los acontecimientos, no a ‘coordinar’ las fuerzas revolucionarias. Esto no es casual. El partido esta estructurado de acuerdo con las líneas jerárquicas que refleja la sociedad misma a la que pretende oponerse. Pese a sus pretensiones teóricas es un organismo burgués, un Estado en miniatura, con un aparato y un cuadro cuya función es tomar el poder, no disolverlo. Afincado en el periodo pre-revolucionario asimila todas las formas técnicas y mentalidad de la burocracia. Sus miembros están educados en la obediencia, en los conceptos preformados de un dogma rígido, y enseñados a reverenciar el liderismo. Este liderismo o función dirigente del partido, a su vez, se basa en costumbres nacidas del mando, la autoridad, la manipulación y hegemonía. Esta situación empeora cuando el partido participa en elecciones parlamentarias. Debido a las exigencias de las campañas electorales, el partido acaba de modelarse a si mismo totalmente de acuerdo con las formas existentes e incluso adquiere los atavíos externos del partido electoral. La situación se deteriora aun mucho mas cuando el partido adquiere grandes medios de propaganda, costosos cuarteles generales, numerosos periódicos controlados rígidamente por la cúspide, y un ‘Aparato’ pagado ; en resumen, una burocracia con intereses creados” Grupo Orobon Fernández (14) Queda para otro capítulo el tema de las alianzas en las que suelen incurrir los partidos con el sólo fin de acaparar mayor cantidad de votos, dinero y poder. raas / 1-11-2007
notas:
http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1559.shtml
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