desde Chile: Colectivo "La Rojinegro"
- Colectivo la Rojinegro
- Saludos Compañer@s, somos el Colectivo la Rojinegro, una organización política revolucionaria, que ha surgido al calor de las luchas estudiantiles de este año y que pretende contribuir en el desarrollo de un movimiento revolucionario enfrentado a sus enemigos de clase, inserto en la lucha social y articulado con el resto del pueblo en lucha , con vocación de poder autónomo y popular.

Las Luchas del 2008 y el Encuentro de Estudiantes
Realizando un balance superficial de lo que fue este 2008, podríamos decir que entre las ganancias debemos contar el hecho de que el movimiento estudiantil, por lo menos en sus sectores más avanzados, logró un cuestionamiento más estructural y clasista, denunciando el carácter mercantil y capitalista de la educación (“Queremos cambiar un sistema completo”, decía la consigna de
Respecto a las debilidades del movimiento, debemos partir reconociendo que el movimiento estudiantil 2008 fue de carácter reactivo, es decir, no fueron los estudiantes los que pudieron los temas sino que el rechazo a
Debate en torno al Encuentro Estudiantil
Los primeros días de octubre se desarrolló el Primer Encuentro de Estudiantes realizado por
Una de las cosas que se entendió en el Encuentro es que la educación no puede ser separada de la estructura político-económico-social predominante, es decir, una educación ideal (que sea para, por y desde el pueblo, autogestionada, igualitaria, que promueva valores humanos, etc.) sólo puede darse en una sociedad en donde no existan las clases sociales, la explotación, el estado, y en donde el pueblo se gobierne a si mismo a través de instancias de base. De modo que una verdadera educación o la educación que deseamos sólo es posible en una sociedad en donde haya sido destruido el capitalismo. De ahí que las perspectivas del movimiento estudiantil tengan que ser revolucionarias y de corte radical.
Pero, desde nuestra perspectiva, la lucha de clases es de largo aliento y aun quedan muchas fases por quemar para llegar a aquello, por ello el movimiento estudiantil debe ser capaz de plantearse con miras al Poder Popular, como forma de autogobierno propia del pueblo – como lo fueron los Cordones Industriales, los Comandos Comunales, la experiencia de Nueva Habana -, en donde el pueblo tome en sus propias manos la educación para desarrollar formas anticapitalistas y revolucionarias de pensar, de relacionarse, organizarse y combatir. Pero el Poder Popular también es un objetivo de largo plazo, para el surgimiento de órganos de Poder Popular se requieren de altos niveles de conciencia y organización del pueblo. Sólo un pueblo – marginados y explotados – organizado en un amplio y fuerte Movimiento Popular con perspectivas revolucionarias, anticapitalistas y de Poder Popular, compuesto por una fuerza social revolucionaria conformada por el pueblo conciente, organizado y combativo, será capaz de desarrollar una lucha que vaya construyendo un Poder Popular alternativo y paralelo al poder político-económico burgués donde la educación verdaderamente tenga un carácter liberador.
Es por esto que el movimiento estudiantil debe desarrollar una estrategia anticapitalista y de Poder Popular, que sea capaz de coordinarse y potenciar al resto de los sectores del pueblo, así como desarrollar espacios de educación popular revolucionaria, es decir, prácticas que eleven la conciencia de las masas y del estudiantado. El objetivo central para el mediano plazo es el de generar una conciencia y una práctica revolucionaria en el estudiantado, una identidad revolucionaria que signifique que los estudiantes, primero, se reconozcan como parte de las clases oprimidas, segundo, que sean capaces de darse cuenta de que la única forma de superar los problemas que nos aquejan como pueblo es creando una organización y un poder propio del pueblo que sea capaz de enfrentarse y destruir a nuestros enemigos de clase para construir una sociedad libre y socialista, y tercero, que en consecuencia con lo anterior, lleven a cabo un práctica revolucionaria de construcción de Poder Popular y de enfrentamientos superiores contra el sistema en articulación con el resto del pueblo en lucha.
Para desarrollar esta politización clasista, revolucionaria y combativa del estudiantado, de acuerdo al contexto presente, se debe avanzar en dos sentidos. Un sentido tiene que ver con la identidad y conciencia clasista, combativa y revolucionaria que adquiere el estudiantado en la lucha reivindicativa por sus derechos. Si bien debemos asumir que la educación que queremos no es posible dentro de los marcos institucionales del orden capitalista, la lucha reivindicativa es valida: porque es un deber luchar por mejorar las condiciones de existencia de los sectores oprimidos y porque esta lucha genera conciencia y organización, necesarias para llevar la lucha fuera de los marcos de lo meramente estudiantil. Aquí no se trata de que las reformas y la lucha reivindicativa vayan a destruir al capitalismo por si solas – eso sería reformismo, a lo Partido Comunista-, pero si que estas luchas van cambiando la correlación de fuerzas a favor de los explotados, como se dice: “la mejor escuela es la lucha”. Por ello, una educación gratuita, administrada por la comunidad educativa, con los criterios de calidad definidos por esta misma comunidad y que responda a los intereses de la clase trabajadora, si bien no es nuestra educación ideal, si es un duro golpe para la clase dominante y un triunfo concreto para el pueblo.
El segundo sentido tiene que ver con la conciencia y organización que adquiere y genera el estudiantado a través de una práctica concreta de construcción a nivel territorial. Los estudiantes hemos entendido que es imposible cambiar el actual sistema educativo sin la coordinación con el resto del pueblo. Es por ello que los Cordones adquieren un rol fundamental al convertirse en un instrumento para la coordinación del estudiantado a nivel territorial con el resto de los sectores organizados. No sólo para fortalecer las luchas reivindicativas del estudiantado, sino también para que el estudiantado se sume a las luchas generales del pueblo y sea capaz de levantar coordinaciones permanentes a nivel comunal con miras a la construcción de Poder Popular local, en donde se desarrollen prácticas educativas anticapitalistas (Educación Popular) que sean capaces de generar a nivel local una educación que fomente otras lógicas de vida y que inculque a conciencia revolucionaria en todos los sectores del pueblo.
El dilema no es educación pública o educación popular, sino que la pregunta que debemos hacernos es cómo avanzamos en la concientización y organización revolucionaria del estudiantado, que nos permita desarrollar una fuerza estudiantil revolucionaria que sea fomente y sea parte de un amplio movimiento popular revolucionario que sea capaz de desarrollar una estrategia anticapitalista y de Poder Popular que logre destruir la sociedad de clases. Desde nuestra perspectiva, la lucha reivindicativa (por una educación gratuita, administrada por la comunidad educativa), en tanto genera conciencia, organización, mejora las condiciones de vida del pueblo y cambia la correlación de fuerzas a favor de los explotados, y las prácticas de educación popular, que permiten desarrollar una educación concientizadora en los espacios locales y que se plantea en oposición a la educación capitalista, son complementarias y necesarias la una para la otra.
¡SOLO CON LUCHA Y ORGANIZACIÓN COTIDIANA CONQUISTAREMOS
UNA EDUCACIÓN DIGNA Y LIBERADORA PARA NUESTRO PUEBLO!
Colectivo La Rojinegro
*Articulo incluido en el primer numero de nuestra revista
- TERREMOTO EN CHILE: el pueblo trabajador y los pobres son la víctimas principales de la devastación
- Nueva York_Bronx: 24 años de historia y lucha del Movimiento de la Peña del Bronx
- Complejidades de la lucha revolucionaria
- Proyecciones de la lucha revolucionaria en América Latina,
- Rosa Luxemburgo: “Mujer inclaudicable. Un ejemplo inmortal en la lucha revolucionaria”
servido por red-latina-sin-fronteras sin comentarios compártelo
