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3 Enero 2009

MEX_Primeras crónicas de Iván Prado desde Chiapas

Primeras crónicas de Iván Prado desde Chiapas - Payasos en Rebeldía

http://www.republicaclown.org/web_pallasos/es/cronicas_chiapas09.htm

Pallasos en Rebeldía en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia

El colectivo gallego Pallasos en Rebeldía participa en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia convocado por el EZLN, evento que se está celebrando en México desde el 26 de diciembre hasta el 5 de enero. Después de celebrar los 15 años de resistencia zapatista, dicha asociación impartirá formación durante diez días a nuevos equipos de payasos zapatistas de los municipios del V Caracol, Roberto Barrios e iniciará una nueva gira de actuaciones por comunidades zapatistas.

Clica aquí para leer las crónicas enviadas por Iván Prado

IVÁN PRADO REFLEXIONA EN CHIAPAS SOBRE EL GENOCIDIO ISRAELÍ EN PALESTINA

Crónica Cero, o la denuncia viva contra las muertes a manos de los “malgobiernos”

Un día antes de salir de Barcelona dirección a Chiapas, agarro el periódico para disfrutar de un dominical desayuno en la plaza del Diamant. La portada ya no me deja seguir: Israel, una vez más, se convierte en la maquinaria de terror y genocidio que nos recuerda que la humanidad, como tal, sigue en peligro. Difícilmente consigo contestar al camarero que me trae el café y no soy capaz de apartar la vista de esa foto traumática. El número de muertos no es tan terrorífico como las declaraciones del portavoz judío: “Lo peor está por venir”.

Jan Yunes fue, sin lugar a dudas, la ciudad de Gaza que más nos impresionó en la gira que hicimos los Payasos sin fronteras en colaboración con el Festiclown. Durante la primera noche que pasamos allí, las fuerzas de ocupación hebreas nos deleitaron con una sonata de disparos y fuegos de artificio. Al día siguiente, cuándo remató nuestra función delante de perto de 400 personas (mayoritariamente niños) una marea de niños invadió el escenario para cantar y bailar con nosotros canciones de liberación palestina y, cuando ya estábamos recogiendo nuestras cosas, una madre se acercó con lágrimas en los ojos para agradecernos poder ver su hijo reír después de muchos meses de angustia. Era el verano de 2003 y, cuándo nosotros salimos de la franja de Gaza, los israelitas cerraron la frontera a los extranjeros durante muchos meses. La siguiente delegación de payasos que visitó la zona se encontró con los dibujos que los pequeños habían hecho de nuestro viaje colgados de los muros de las escuelas.

Hoy, en la ciudad mexicana de San Cristóbal de las Casas, después de saber que el número de ataques y muertos no para de aumentar, me pregunto cuántos rapaces diera campamento de refugiados y de otros que visitamos en la zona del mundo me las superpoblada y más “hiperdesprotegida” del mundo seguirán con vida, cuántos de esos chicos que durante una hora pudieron vivir la condición de infante en un mundo deshumanizado están deseando en estos momentos inmolarse delante de un cuartel de los asesinos israelitas, cuántos de aquellos pequeños hoy se recuerdan de nuestra visita y cuántos se preguntarán donde está la comunidad internacional.

Hoy, mi pequeño interior, aquel que no sabe de política internacional ni de protocolos institucionales se pregunta hasta cuándo el gobierno español y el resto de gobiernos europeos hasta incluso cuándo Estados Unidos seguirá financiando un genocidio en Palestina ante el silencio cómplice de la ONU y hasta cuándo imperará en el mundo a fuerza del dinero y de la injusticia sobre el poder del amor y la capacidad creativa del ser humano.

Yo no tengo respuesta para darles.

Mientras nos preparamos para subir al caracol zapatista de Oventic para participar en el primer Festival de la “Digna Rabia” que convoca el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en México -una joven iniciativa de esta guerrilla poética y transformadora que lleva 15 años construyendo un muro de contención al neoliberalismo y a la globalización-, tengo la esperanza que la sociedad civil tomará las calles y plazas de toda Europa y del resto del mundo para pedir que Israel cese con los ataques y para darle una oportunidad a la paz verdadera, la que se construye sobre la justicia y la dignidad de la gente.

Tengo esperanza porque, en estos ratos, sólo me podo agarrar a ella. Cuando todo apunta al desastre, solo el entusiasmo y la esperanza pueden acercar la luz necesaria para saber cuál es el camino. Estamos a punto de comenzar una gira por comunidades indígenas en resistencia al mal gobierno mexicano y al mal gobierno del mundo, el mercado, pero en mi corazón y en mi cabeza ya han comenzado los preparativos del próximo viaje de Pallasos en Rebeldía a Palestina.

La humanidad no es un derecho ni una condición, es una red invisible que rodea a todos los corazones que habitan este planeta. Cada vez que alguien ataque a esta membrana en cualquier lugar del mundo el corazón colectivo que todas somos se resiente. Se resiente por el golpe pero también se resiente por el silencio cobarde. Hoy más que nunca nuestra humanidad está a prueba. Si queremos seguir sintiéndonos parte de un valor universal que le dé sentido a nuestra presencia en este espacio y en este tiempo, deberemos responder a esta agresión contra el ser humano que están viviendo nuestros congéneres palestinos.

La risa es alimento del corazón, la esperanza el del futuro.

Iván prado, 31 de diciembre de 2008. San Cristóbal de las Casas

contacto: 981 58 28 36 :: pallasosenrebeldia@republicaclown.org

SEGUNDA CRÓNICA DE IVÁN PRADO DESDE CHIAPAS

Desde Oventic: 15 años de resistencia zapatista.

Oventic, el segundo Caracol, es posiblemente el más impactante de todos los centros neurálgicos del neozapatismo. Construido sobre una loma de radical pendiente, tiene un montón de edificaciones rebeldes que se distribuyen alrededor de la carretera central, que lleva desde la entrada principal incluso el templete zapatista, como se de un enorme esquelete de ballena se tratara: la casa de la Junta de Buen Gobierno, la clínica, las cooperativas, el stand de vigilancia, comedores populares, el auditorio, en fin, un ciento de lugares que cuando la niebla empieza a caer sobre esta zona de los altos de Chiapas, donde los tzotziles gobiernan desde antiguo, adquieren una condición realmente mágica, convirtiéndose en un enorme buque a través de mares de niebla y misterio.

De misterio y fiesta estuvo llena la noche del 31 al 1 de enero, durante la celebración de los 15 años de levantamiento que el movimiento guerrillero incluyó dentro del Festival Mundial de la Digna Rabia. Entre indígenas rebeldes hicimos el tránsito de un año al otro, con la vivencia de acompañar, una vez más, el caminar de esta revuelta universal.

Entre puestos humeantes de elote (maíz cocido) y gritos de “zapata vive” vimos desfilar a docenas de autoridades comunitarias encapuchadas y vestidas con las ropas tradicionales, que además del bastón de mando traían un mensaje de bienvenida para las cerca de las 2000 personas que allí estábamos, justo cuando la luna hacía su aparición en un cielo estrellado y limpio, la fiesta de la palabra y el baile comenzaba.

Actuaciones, debates informales, bromas y tareas domésticas, cómo encontrar un hueco en el que colgar nuestra hamaca bajo cubierto, fueron nuestro divertimento mientras llegaba la hora mágica del levantamiento armado que mudó la historia reciente de México y de parte de la humanidad.

Así fue que cuando en México eran las 11 de la noche, en Galicia las 6 de la mañana y en el reloj rebelde las agujas marcaban el rato exacto en el que el joven año zapatista iniciaba, hizo entrada la Comandancia General del EZLN, representada por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena, para de joven agradecer nuestra presencia durante estos 15 años y dar el mensaje último de la Comandancia a través de la pausada y sinceira voz del Comandante David, uno de los líderes históricos del movimiento, y para mi parecer una de las voces más contundentes del neozapatismo. En esta ocasión la misiva era clara: seguimos vivos, después de 500 años de colonialismo, 25 años de existencia y 15 de resistencia activa, la flor de la palabra de los hombres y mujeres del maíz sigue viva.

5 horas de baile agotador después, sin que ninguna compa del color de la tierra quisiese hacerme los honores, fuimos para la hamaca con la retina llena de imágenes inolvidables de este pueblo luchador y generoso que incluso en mitad de una guerra de baja intensidad sabe compartir su vida y su corazón.

Por la mañana, después de varias visitas, esperas y risas nuestra junta, la del V Caracol que habla para todos, exiliada en Oventic desde hace unos meses, nos recibe para confirmarnos, finalmente, que la formación de los jóvenes equipos de payasos zapatistas va a tener lugar en Joljá y en el recinto del Caracol de Roberto Barrios, casi diez días de formación que precederán nuestra gira por las comunidades en resistencia.

Una vez más los Pallasos en Rebeldía comienzan su aventura por la zona norte de Chiapas, dentro de un momento en el que los paramilitares tienen tomados parte de los centros de lucha, pero después de 15 años de ejemplo zapatista sabemos que nosotros tampoco podemos perder, cómo vamos a perder si somos un ejército de soñadores…

Lokonuk, San Cristóbal de las Casas. 1º de enero

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Tags: zapatistas

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