Argentina_Pueblos fumigados: matar por encargo
fuente *Agencia de Noticias Biodiversidadla*
http://www.biodiver sidadla.org/ content/view/ full/47345
<http://www.biodiver sidadla.org/ content/view/ full/46337>
16-2-2009
/Los pueblos afectados por la fumigación con agrotóxicos se esparcen por
el mapa de Córdoba, tanto como las manos de cordobeses y cordobesas que
desde hace un año decidieron conformar un colectivo para sumar las
inquietudes y esfuerzos que se hallaban dispersos en la provincia,
luchando y proyectándose contra una realidad rociada de veneno,
corrupción, egoísmo y muerte. //La Agencia de Noticias Biodiversidadla
conversó esta semana con Gerardo, del Colectivo Paren de Fumigar,
quienes han tomado la palabra para denunciar los efectos de la
sojización y detener un nuevo genocidio que está siendo sembrado en el
país./
- *¿Cómo y cuándo surge el Colectivo Paren de Fumigar Córdoba?*
Hará unos cinco años, el Grupo de Reflexión Rural (GRR) junto con las
Madres de Ituzaingó, y el Centro de Protección de la Naturaleza
(CeProNat) de Santa Fé, eran las tres organizaciones que más fuertemente
venían planteando las consecuencias de las fumigaciones. Las Madres de
Ituzaingó fueron las primeras que iniciaron acciones legales que
intentan hacer que se cumpla la 'ley de agroquímicos' a nivel de la
provincia, para poder brindar soluciones al flagelo que ellas tenían, de
un caso de patología relacionada a las fumigaciones por casa[1].
El Barrio Ituzaingó es como una especie de barrio peninsular que entra
en toda la zona sojera de Córdoba, en la periferia. Están todas las
casas rodeadas de campos de soja. Las madres empiezan a darse cuenta que
había cáncer, lupo, espina bífida, que se estaba empezando a demostrar
que podía llegar a haber correlación con el tema de la fumigación.
Entonces, se juntan con el GRR y CeProNat y empieza esta campaña 'Paren
de Fumigar'. Va pasando el tiempo y, mediáticamente, cada vez que había
un caso de intoxicación se las referenciaba a las madres y se empezaba a
tomar contacto con ellas para ver cuáles eran los últimos movimientos
que habían tenido. Paralelamente, muchos de las otros pueblos del
interior de Córdoba, de la zona de Jesús María, de Oncativo, Laguna
Larga, de toda la parte de la 'Pampa gringa' cordobesa, empiezan a
manifestar la misma problemática. Cuando organizaciones sociales y
vecinos autoconvocados empiezan a ver cuál era el historial de lucha, se
dan cuenta de que las que habían sido las primeras en denunciar esto son
las madres.
Lamentablemente, muchas veces para que un pueblo tome conciencia es
necesario vivir en carne propia las consecuencias de este modelo
productivista. Hasta tanto a nadie le pase, nadie se va a andar
preocupando de esto. Va pasando el tiempo y nos empezamos a dar cuenta
de que había muchas organizaciones dispersadas que tenían actividades
individuales desde su organización social o desde su pueblo individual
como vecinos autoconvocados. Entonces dijimos 'bueno, entre todos
tenemos que hacer algo'. Si la campaña es por ahí la que nos unifica, la
que toma la problemática, que es la misma para todos, tenemos que hacer
algo para ser más fuertes. Entonces, el 13 de septiembre del año pasado,
decidimos juntarnos por primera vez en Colonia Caroya y ahí surge la
'Declaración Caroya'[2], que es la génesis del Colectivo Paren de
Fumigar Córdoba. ¿Por qué colectivo?, porque cuando nos juntamos en
Colonia Caroya, primero no teníamos la intención de conformar un
colectivo, pero de repente vimos que habían muchos que venían de
organizaciones sociales de cada uno de los pueblos.
En Oncativo estaba la 'Cooperativa de Trabajo La Minga', que venía
denunciando no sólamente esta problemática social, sino otras como la
explotación en el ámbito laboral y otras cuestiones por las cuales
históricamente siempre fueron señalados dentro del pueblo. En la zona de
Villa Ciudad Parque Los Rearte, estaban los chicos de 'Semillas del
Sur', una coopertiva de artesanos, que también trabajan en el campo de
lo social generando talleres culturales. En la zona de Jesús María
estaba el 'Grupo 9 de Julio', que es un grupo ecologista. En la ciudad
de Córdoba estaba 'Peperina Rebelde', una especie de asamblea
ambientalista que participa dentro de la UAC, la Unión de Asambleas
Ciudadanas. Incluso, anteriormente a este encuentro en Colonia Caroya,
'Paren de Fumigar' participaba dentro de la UAC, pero nunca se llegaba a
consolidar nada fuerte, porque el problema de las fumigaciones era
contemplado como una problemática más ambiental entre tantas otras,
entre la minería, entre el tema de las papeleras, entre las industrias
que no tienen ni freno ni control del Estado, entonces no lográbamos
consolidar una lucha constante en el tiempo.
- *¿Cuál es la situación particular que están viviendo en Córdoba
respecto a las fumigaciones? , ¿qué es la 'ley de agroquímicos' que
mencionabas al principio?*
La ley de agroquímicos no está del todo completa. A nivel ambiental,
Córdoba tiene la mejor legislación vigente, que a diferencia de otras
provincias, nos permite hacer frente y utilizar esa ley para poder
intentar frenar un poco. Esta realidad no está en otras provincias. La
ley establece que los cultivos de soja tienen que estar sí ó sí a 500
metros si se aplican agroquímicos por 'mosquito' y a 1500 metros si se
aplica con 'avioneta fumigadora'. Esa ley no se cumplía por ningún
productor. El problema de la ley es que no contempla la cuestión penal.
Para cada prodcutor, fumigar con 'mosquito' ó 'avioneta', por más que
estuviera su campo de soja pegado a las viviendas, le significaba
fumigar y pasar la multa como si fuera un impuesto más. En la balanza de
costos de lo que le deja la soja, era irrisorio el pago. Entonces,
muchos productores no se preocupaban por violar la ley, hasta que las
Madres de Ituzaingó inician un juicio a un productor con el apoyo de la
OPS. Después que la OPS, la Organización Panamericana de la Salud,
declara que Ituzaingó es un barrio contaminado y que está en una
situación de emergencia, con la declaración y un fiscal, se inician las
acciones para culpar legalmente a este productor. Logran que esté cinco
días en la cárcel, pero ahí nomás lo liberan. Digamos que nunca se logró
meter 'en cana' a un productor por haber violado la ley, porque la ley,
como te decía, no contempla a las fumigaciones como un delito penal.
Una de las jurisprudencias que estamos tomando en cuenta es la del
Fiscal Gómez de Tucumán, que tomó el caso de contaminación por minería
(de Minera Alumbrera) como delito penal y se ha logrado culpar
penalmente a empresas por haber contaminado napas de río, napas de agua
potable y afluentes de agua potable. Tomando que la contaminación es un
delito penal estamos viendo e instrumentándonos para poder proyectarnos
al día de mañana, de acá a unos años, y que se consideren las
fumigaciones como un delito penal, las fumigaciones incontroladas.
Nosotros presentamos un informe y una denuncia ante (los tribunales)
Comodoro Py, que estuvo a cargo de Jorge Rulli y el GRR, donde se culpa
no solamente al productor sino a toda la cadena de responsabilidades que
están por encima de él. Muchas veces se plantea que la más barata sería
buscar un chivo expiatorio, que sería el fumigador, cuando en realidad
el fumigador es una víctima más, no es un victimario.
El victimario es, por un lado, el productor, pero arriba del productor
está el ingeniero agrónomo que ordenó la receta fitosanitaria[ 3]. Nos
hemos encontrado muchas veces con recetas fitosanitarias que ponen
'aplicar tantas dosis de glifosato' y le ponen 'no tóxico'. En una
receta fitosanitaria están considerando al glifosato como 'no tóxico',
cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) ya lo declaró de grado
de toxicidad 2. Creo que ese agrónomo debería tener el cuidado y la
precaución al momento de dar su receta. Del mismo modo que un médico al
hacer una mala praxis se lo puede juzgar legalmente, el ingeniero
agrónomo al dar una receta fitosanitaria está poniendo en riesgo la vida
de las personas. Y por encima del ingeniero agrónomo, están las
universidades públicas que tienen los laboratorios de investigación, que
son los que preparan a estos ingenieros. Las universidades públicas se
han convertido más en serviles a empresas privadas que en formar
ingenerios al servicio de la sociedad. Vemos que los programas
universitarios están direccionados a generar futuros empresarios y no un
ingeniero preparado integralmente para determinar si un pesticida está
haciendo daño o no. Después, por encima de las universidades, la idea es
ir contra el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria) , la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, y el
Ministerio de Salud. Son los tres órganos que más poder de policía
podrían llegar a tener al momento de establecer las pautas de la
fumigación, de cómo hacer una fumigación.
*Morir de nueva muerte*
- *¿Crees que estas fumigaciones se pueden parar, no sólo en Córdoba
sino en el resto del país?*
Yo creo que el problema es complejo. El problema principalmente radica
en una política de Estado y nosotros lo que vemos es que hay una
cuestión muy hipócrita, porque desde el Estado se mandó un equipo de
investigación del Ministerio de Salud que se dice que se conformó para
investigar y destinar fondos al caso del Barrio Ituzaingó en Córdoba. El
equipo de salud no está conformado. Hablamos con Susana García,
presidenta de la Asociación de Toxicología Argentina y nos comentó que
el equipo no estaba conformado, pero que de acá a unos años ellos iban a
ser los posibles integrantes de ese equipo. El Estado se hizo eco de
esta problemática que ellos mismos generaron a través del modelo sojero.
No vale de nada tratar de frenar las fumigaciones desde el Ministerio de
Salud, si desde el Estado no se plantea una reforma agraria ó un cambio
en la política agropecuaria. ¿Por qué? Porque uno puede agarrar y
ofrecer todo un sistema sanitario que proteja a las víctimas, pero van a
seguir habiendo nuevas víctimas a medida que el modelo productivista
vaya encontrando los vericuetos por donde seguir actuando.
Se pueden frenar las fumigaciones, pero conversando en muchas de las
asambleas nos damos cuenta que el problema, más allá del Estado, es la
idiosincracia del productor. Si al productor se le ofrece otro tipo de
subsidio para fomentar cultivos orgánicos que se pueden instalar en el
mercado mundial y que dejan suficiente ingreso, mucho más alto que la
soja, entonces ahí sí. ¿Por qué? Porque lamentablemente cuando uno habla
con un productor tiene que hablar en términos económicos, no en términos
de salud. Te digo esto porque la idiosincracia clásica del productor es
que no le importa. Con esto no quiero hacer una generalidad, porque hay
muchos productores que sí les interesa.
Nos ha tocado entrevistar a un productor al que le había nacido un hijo
sin un bracito y le preguntamos: '¿Usted es conciente que su hijo le
puede haber nacido sin un brazo por el tema de las fumigaciones? ', y el
productor nos respondía: 'Sí, yo sé que es por eso, pero bueno, mi hijo
no tendrá un brazo pero va a tener dos palos verdes cuando sea
ingeniero'. Esa idiosincracia lamentablemente es la que está instalada
en muchos de los productores nuestros, donde lo único que les interesa
es acrecentar su bolsillo.
*- Esto no terminaría con el problema de la concentración de la tierra.
Hemos conversado en muchísimas ocasiones con campesinos que resisten a
diario los atropellos y desalojos de los productores y empresarios
sojeros.*
El Estado analiza la problemática de las fumigaciones desde un punto de
vista muy reduccionista. Esto va más allá de la fumigación. Lo que
estamos denunciando nosotros es el modelo agropecuario que estamos
teniendo. Un modelo que desplaza, desaloja campesinos, a una persona que
históricamente tenía su huerta ó que tenía una producción integral,
naturalmente rotativa. Me refiero a que había campesinos que tenían su
cabrita, sus vacas, maíz, girasol, trigo, huerta, frutales, y que con
eso comía no solamente su familia, podía intercambiar el sobrante ó el
remanente con otras comunidades. Eso históricamente se hizo pero nunca
fue reconocido por ninguno de los estados, desde los períodos de facto
hasta esta pseudo-democracia que estamos teniendo ahora.
La problemática de las fumigaciones no la podemos analizar desde un
punto de vista muy conductista, como que: 'Ah, se está fumigando,
tenemos que frenar las fumigaciones' . El problema radica en plantear
otro tipo de agricultura que es viable, porque desde el Colectivo Paren
de Fumigar no es que decimos 'hay que parar las fumigaciones, no se
puede fumigar más', y los productores vienen y nos plantean 'y bueno,
dennos la solución'. Dentro del Colectivo Paren de Fumigar hay muchos
profesionales agrónomos y biólogos que hace rato vienen peleando por una
alternativa productiva.
El Estado no solamente debería considerar un equipo de salud para
analizar las víctimas del modelo de las fumigaciones, sino que debería
enviar un equipo para investigar los desalojos de campesinos. Las
actitudes corruptas que hay entre municipios feudales y productores
agropecuarios conniventemente dan vía libre al desalojo de campesinos.
Debería contemplar también un equipo de alternativas en producción
agropecuaria. Debería contemplar un equipo que vele por la soberanía
alimentaria, y no tener un INTA (Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria) que sigue desarrollando el modelo biotecnológico. El INTA,
uno de los mayores responsables. En la época de Menem tuvo que tranzar
con Monsanto, para no quebrar tuvo que darle el germoplasma, y Monsanto,
a través del Convenio de Vinculación Tecnológica, es el que estuvo
bancando al INTA.
Ahora el INTA rompió lazos con Monsanto, pero seguimos desarrollando el
modelo productivista de soja transgénica. Entonces, si tampoco hay una
intención desde el Estado de desarrollar una soberanía alimentaria
genuina y de que nuestras semillas vuelvan a ser lo que eran antes, no
experimentos genéticos, hasta que no se contemplen todos estos factores
y además los factores sociales, la necesidad de que haya un reparto
equitativo de las tierras, hasta que no se considere todo esto, el
problema no se va a solucionar. Sin embargo, nosotros desde 'Paren de
Fumigar' creemos que la cuestión de detener las fumigaciones es urgente,
porque está en juego la vida de personas, porque están muriendo ya las
personas.
Ahora se está juzgando a los asesinos de la 'época del proceso'. Yo creo
que de acá a diez años, como se viene avanzando, vamos a empezar a
procesar a los asesinos de estos nuevos muertos, porque es otro tipo de
genocidio y ecocidio.
En cierta forma nosotros tenemos esperanza y es por eso que también
estamos en la lucha.
* Por Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik <mailto:rakuyeze@gmail. com>
para la Agencia de Noticias Biodiversidadla
<mailto:agenciabiodla@ gmail.com>.
*Notas* :
[1] A fines de 2001, una madre del Barrio Ituzaingó, a 7 km de la
capital cordobesa, se preguntó por qué había tantos chicos con cáncer y
decidieron realizar un relevamiento casa por casa: encontraron 60
enfermos de cáncer, casi un 50% por encima de la media nacional. Durante
años los vecinos habían estado expuestos a un cóctel de contaminantes:
el PCB de transformadores, el arsénico y los metales pesados del agua y
la tierra, los campos magnéticos de los cables de media tensión y los
plaguicidas que se aplican a los cultivos de soja que llegan al borde
del barrio. Pueblos fumigados. Informe sobre la problemática del uso de
plaguicidas en las principales provincias sojeras. GRR, abril 2006.
[2] En Colonia Caroya el 13 de setiembre de 2008, pueblos fumigados de
Córdoba y la Campaña Paren de Fumigar se reunieron en asamblea para
denunciar los procesos de sojización, monocultivo, siembra directa,
agricultura intensiva y desarrollo de biocombustibles que amparados por
el modelo neoliberal y la ausencia del Estado, han devenido en una
fuerte crisis socioambiental y sanitaria en los pueblos rurales,
periurbanos, y barrios periféricos, debido a las fumigaciones por
mosquito o avioneta, al acopio de granos en silos, la carga y descarga
de camiones cerealeros, y al almacenamiento y transporte de
agroquímicos. Ver aquí <http://parendefumig ar.blogspot. com/>
[3] La Receta Fitosanitaria es un documento de uso obligatorio para la
aplicación de agroquímicos de acuerdo a lo determinado en la Ley 9164.
La utilización de la Receta Fitosanitaria garantiza la preservación del
medio ambiente, el cuidado de la salud humana y las condiciones de
producción. Por ello es fundamental el asesoramiento de un profesional
habilitado. Colegio de Agrónomos de la Provincia de Córdoba. Ver aquí
<http://ciacordoba. com.ar/>
--
Carlos A. Vicente
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