Venezuela: Día de la Tierra en Caracas
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Es un día festivo, celebrado AHORA en muchos países del mundo para recordar quiénes somos realmente y qué importancia tiene reflexionar sobre el destino de nuestro hogar planetario. En la década de los 70, organizaciones científicas, como el famoso Club de Roma, ya habían emitido sus puntos de vista sobre las amenazas que se ciernen sobre el planeta.
Es posible que con cada celebración nos demos cuenta, antes de que sea demasiado tarde, del tiempo que disponemos para poder despertar y propiciar verdaderos cambios en el comportamiento de nuestra sociedad humana. Pero todos sabemos que, aunque el Día de la Tierra se celebra un solo día, 365 días al año nuestro planeta sostiene nuestras propias vidas.
Lo que realmente nos enseñó esa primera celebración, iniciativa que tuvo lugar el 22 de abril de 1970 (solamente en EEUU, donde se sumaron universidades, escuelas primarias y comunidades), fue la decisiva necesidad de la participación de tod@s o de la mayoría para que esta manifestación de conciencia planetaria sea tomada en cuenta por los gobiernos del mundo.
El senador Gaylord Nelson, quien asumió en 1970 esta iniciativa, planteaba: "Si quieren que la nación tome grandes decisiones sobre aspectos políticos, no olviden nunca, que el pueblo es la fuente del poder. Con él pueden hacer cualquier cosa, sin él, nada"
Definitivamente esa masa de participantes creía firmemente que las personas trabajando juntas pueden lograr cosas extraordinarias.
La presión social, para esa época, logró que el gobierno de los Estados Unidos creara la Agencia de Protección Ambiental EPA (siglas en inglés) y una serie de leyes destinada a la protección ambiental que sirvieron de ejemplo a muchos otros países.
Pasaron dos décadas sin que se celebrara el Día de la Tierra y lamentablemente se olvidó tal llamado popular, pero lo que jamás se detuvo, fue el rumbo de destrucción planetaria. Solamente a principios de la década de los años 80, apareció un estudio detallado, de alto nivel científico, encargado por el gobierno de Jimmy Carter, llamado "Global 2000", el cual denunciaba que el área que ocupan los desiertos avanzarían a un 20% y la mayoría de las tierras de cultivo estaban siendo explotadas hasta el limite, afectándose las mismas por la erosión, falta de nutrientes, la contaminación y la escasez de agua, originando una disminución brusca de la productividad de alimentos necesarios en la manutención de la población humana. También se anuncio la presencia en la atmósfera del principal gas que sobrecalentaría el planeta: el CO2. Gas que ha venido aumentando un 1/3 más del que existía antes de la revolución industrial. Concluyendo que: "Nos acercamos hacia una catástrofe ecológica sin precedentes que está poniendo la vida del planeta al borde de un colapso".
Ya en 1981 se denunciaba como cada año, descaradamente, se mataban 40 millones de animales salvajes para satisfacer la demanda de la industria pelletera, así absurdamente hacían falta 5 leopardos, 20 zorras o 50 visones para confeccionar un solo abrigo. Se supo de los asesinatos escalofriantes de más de 200.000 cachorros de focas, golpeados hasta partirles el cerebro y despellejarlos todavía agonizantes frente a sus propias madres.
Para el año 1982 se supo del terrible destino del territorio amazónico, donde se encuentra los yanomamis en la frontera Brasil-Venezuela, por el descubrimiento de su "rico subsuelo", lo cual despertó la codicia empresarial de las oligarquías mineras.
Se denuncia la matanza indiscriminada de ballenas, utilizando radares y computadoras para acertar con sus arpones explosivos.
Aparece para ese año, la denuncia de la lluvia ácida que arrasa los boques y acaba la vida de infinidad de lagos en Noruega, Suecia y Canadá.
En 1983 aparece el informe Earthscan (organización sostenida por la ONU) que plantea la desertificación del planeta en tierras cultivables en un orden de 200.000 Km2 de superficie anual, una superficie similar a la del territorio de Ecuador o Paraguay.
Pero lo peor venia en 1984, cuando EEUU anuncia la militarización del espacio, construyendo 100 cabezas u ojivas nucleares cada mes, cuando ya en el mundo se contabilizaban entre 70 y 80.000 artefactos nucleares, cada uno con una potencia destructiva 1.000 veces superior a la bomba de Hiroshima.
Las cifras que se mencionaban eran de 660.000 millones de dólares en gastos anuales militares. Sólo una centésima parte de esa cantidad bastaría para erradicar la desnutrición de la faz de la tierra.
Fue en ese año que las noticias internacionales nos hacían pensar en la tierra como un gran almacén que hay que desvalijar y el mar un gran vertedero al que tirar desechos. Los productos mas tóxicos incrementan la contaminación en alta mar, pero la moda más terrible fue los residuos radiactivos que proceden de las plantas termonucleares productores de energía eléctrica, que se colocaban en inseguros bidones de hormigón para arrojarlos a las fosas abisales del atlántico, amenazando la biótica submarina.
Un documental de la BBC descubre al mundo occidental la terrible hambruna de Etiopía, país africano de la región del Sahel, con apenas 17 millones de habitantes. Más de la mitad de su población, en su mayoría niños, estaba muriendo directamente por hambre. Todo el mundo observó, como causa de esa hambruna, la extrema sequía y la desertificación del territorio etíopes, pero nadie observó como se incremento el déficit de lluvias, producto de la desaparición del bosque tropical del Congo, que se encontraba en el centro del continente. Ya para finalizar ese año, poco después de la medianoche del 3 de diciembre, en India, un escape de 30 toneladas de metilsocianato formó una nube de muerte alrededor de 15 Km., inundando las chabolas habitadas por familias que rodeaban la fábrica de plaguicidas de UNION CARBIDE, multinacional estadounidense en Bhopal, matando 2.500 personas y cientos de miles de afectados de por vida.
Viene el 85 donde se denuncia, internacionalmente, como el ozono, ese velo protector de la vida que envuelve la tierra, estaba siendo rasgado y roto. Así, se detecta por primera vez sobre la Antártida un agujero en la capa de ozono del tamaño de EEUU, mientras un informe de la FAO (organización para la alimentación y la agricultura mundial) establece un gradiente de desertificación del planeta entre 500 y 700.000 Km2. La amenaza era clara para 1/5 de la superficie terrestre que puede secarse totalmente, descubriéndose el crecimiento del Sahara de 9 a 50 Km. cada año.
La noche del 26 de abril de 1986 pasó lo que no debía pasar, se inició una combustión incontrolable en el reactor central nuclear de Chernobyl y en Suiza, en el almacén 956 de la multinacional farmacéutica Sandoz ,en Basilea, deja escapar al río Rin un surtido de 40 toneladas de sustancias altamente tóxicas.
En 1987 se plantea la explotación económica y militar de la Antártida y llueven los residuos tóxicos y a veces radioactivos para depositarlos en los territorios de países pobres, convirtiéndolos definitivamente en los basureros de los países industrializados.
Ese año aparecieron las primeras imágenes públicas de satélite, denunciando que un área de 200.000 Km2. (casi como la antigua Alemania Federal) de Bosque Tropical Húmedo Amazónico había sido destruida por la acción del fuego y una espesa masa de humo cubrió regiones enteras como la del estado de Rondonia en Brasil, donde ni los aviones podían aterrizar; al año siguiente 1988 asesinan a Chico Méndez y la presencia biológica de la gran cloaca industrial del norte de Europa revienta con una gran alfombra de billones de algas tóxicas de 200 Km. de largo, 10 Km. de ancho y 20 metros de espesor .
En 1989 sufre Alaska, territorio muy al norte de América, el peor derrame de petróleo con el gigantesco carguero Exxon Valdés y se conoce la información de que el ritmo de destrucción de los bosques tropicales húmedos del mundo subió a 13 millones de hectáreas anuales.
En 1990, se rompe el silencio de complicidad e indiferencia y por fin la celebración del Día de la Tierra se recobró de forma internacional. Encabezado por Denis Hayes, organizador principal del primer Día de la Tierra, la celebración abarcó empresas, minorías étnicas y funcionarios públicos. Más de 200 millones de personas en todo el mundo, diez veces más que en 1970, participaron en actividades que reconocían que esta preocupación había pasado a ser, finalmente, tema de interés público mundial.
En 1997 se fortalece el Día de la Tierra, no sólo en EEUU, sino que nueve países participaron para un total de 1.200 marchas en todo el mundo: la mayor jamás realizada. Los países que participaron fueron Rusia, Canadá, Arabia Saudita, Costa Rica, Brasil, Argentina, Suecia, Finlandia y España.
Esta década de los 90 sobresale con 1.000 millones de personas en pobreza extrema y el consumo global de agua dulce se multiplicó por 6 entre 1.900 y 1.995, sobre todo por la destrucción hidrográfica y la desertificación los arrecifes coralinos se destruyeron en un 27%. El riesgo Nuclear se presentó y comenzó a surtir efecto con la rápida aparición de reactores nucleares para generar energía eléctrica y su terrible riesgo con la basura radioactiva. En el año 96 se inicia la comercialización de productos agrícolas transgénicos con una superficie cultivada con estos mutantes de 1,7 millones de hectáreas.
En esa década tampoco se había parado la destrucción, pero EL DÍA DE LA TIERRA se está realizando ahora todos los años, sobre todo cuando la preocupación mundial va en aumento y se hace URGENTE un efectivo llamado COLECTIVO.
Esto fue la base para el impulso global que, en 1992, apuntaló la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (UNCED), celebrada en Río de Janeiro, Brasil y fue en 1997 cuando se firma el celebre Tratado de Kyoto (Japón), para reducir las emisiones de CO2, al bajar proporcionalmente el consumo de combustible fósil por los países del mundo. Vivimos en nuestro país la tragedia de Vargas, a finales de la década de los 90, como la más devastadora en el continente hasta la fecha y que con los años este tipo de desastre se intensificará en las zonas cálidas tropicales del planeta.
Pero hemos llegado al siglo XXI con 360 miligramos de CO2 en cada litro de aire y son 1.100 millones de humanos que no tienen acceso al agua y mientras 2.400 millones tienen agua pero no realmente "potable", cada 8 segundos se muere un niño en el mundo por esta absurda causa; nada más en África, todavía ante el crecimiento del área de los desiertos, el hambre ronda a 194 millones de personas en la región subsahariana.
Aunque no habrá espectadores en una guerra nuclear planetaria, en este momento, una gran cantidad de países en el mundo tienen artefactos nucleares o posee la tecnología para producir poderosas y peligrosas bombas atómicas.
Definitivamente la amenaza continúa
con su irrespeto a la vida.
Nuestro planeta ya lleva existiendo 4.600 millones de años y los primeros rasgos de la milagrosa vida se formaron hace 3.500 millones de años; desde hace por lo menos 2.000 millones de años hay plantas verdes y desde hace 400 millones de años existe vida superior sobre la Tierra. Si pudiésemos llevar esos 4.600 millones de años a una relación imaginativa de apenas 46 años; resulta que nuestra especie humana apareció en el planeta hace sólo 4 horas; en la última hora descubrió la agricultura y en tan solo el último minuto de esos 46 años fue que se inició la Revolución Industrial que dio origen a esta equivocada manera de relacionarnos con el planeta, a la forma en que se organiza la sociedad humana y esta explotadora relación con el planeta, con una dañina moral totalmente antropocéntrica, como para creernos los principales y dueños de todo.
¿QUIÉN DE LOS HUMANOS GRITARÁ
EN NOMBRE DE LA TIERRA?
Si la teoría Gaia nos plantea al Planeta Tierra como un organismo vivo ¿Dónde estarán sus órganos vitales, como para que el daño que le causemos sea aun mayor?
¿Que representa ese intenso hervidero verde de vida sobre los continentes que son las selvas tropicales? Apenas hoy se empieza a develar la estrecha relación entre estos santuarios a la vida y el bienestar que ostentamos los humanos.
¿Será fulminante para el planeta la destrucción total de la última extensión de Bosque Tropical Húmedo que queda en todo el mundo, ubicado en Sudamérica?
¿Será este el corazón del planeta?
Las observaciones realizadas por varios institutos de investigación, WWF y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) indican que para el 2005 la deforestación de la selva del Amazonía ya llego a los 857.666 kilómetros cuadrados Km2., es decir, 94% del tamaño del territorio de Venezuela ha sido destruido. Solamente en el 2004 la destrucción llegó a 27.379 Km2., lo que significa que cada minuto, que transcurrieron ese año, se destruían un poco más de 5 hectáreas de bosque tropical húmedo.
Comenzando la primera década del siglo XXI, se le "regala" a nuestro sufrido planeta un ecocida proyecto gubernamental brasileño, que amenaza con entregar a la explotación y destrucción, un área de bosques casi igual a la que se destruyó durante esos últimos 30 años en la región. Como contrapartida el Estado brasileño recibirá su tajada con pagos, por parte de las compañías concesionarias, para la elaboración e implementación de un proyecto de desarrollo económico, que finalmente acabará con lo que queda de la última selva del planeta. Todo esto ocurre cuando en el 2005 Brasil superó la producción transgénica de todos los países con la mitad de su área cultivada en soya. Nada más el ganado de exportación pasó en los años 90 de 26 millones de cabezas a 160 millones de cabezas de ganado en el 2006. El 80% de esta producción está en la región amazónica.
Si tanto se ha hablado del agua, ¿por qué no proteger la cuenca del río más grande del planeta?, capaz de captar por sus Bosques Tropicales, hasta 16.000 km3. de agua por año, logrando un volumen de agua un poco más del 20% del total de agua dulce descargada por todos los ríos del planeta.
AHORA LE TOCA A VENEZUELA
Más que una celebración del Día de la Tierra, este año en Venezuela realizaremos un llamado a participar, todos juntos, en la principal propuesta de Respeto a la Vida hecha en la historia humana por algún país del mundo: la urgente medida de proteger legalmente, con la figura de PARQUE NACIONAL, el mayor territorio natural de selva tropical en la última extensión de bosque que le queda al Planeta Tierra:
"LA CUENCA DEL RIO CAURA"
Ven, participa con nosotros e invita desde ya a otras personas para que mostremos cuanta gente en Venezuela ama su planeta y esta dispuesta a luchar por defender y proteger la vida.
Fecha: 22 de abril
Lugar: Plaza Caracas
Hora: 09:00 a.m.
UNIDOS POR LA VIDA UNIDOS POR EL PARQUE NACIONAL EL CAURA
Frayoli Marín Gestión y Evaluación Ambiental Coord. organización del Centro de Investigación e Información Ecológica CINECO Coord. COMITE PARQUE NACIONAL CAURA Lara VENEZUELA
http://venezuela-centro.axxs.org/4690
fuente: http://venezuela-centro.axxs.org/4944
Cuerpo: Nakuai'pa Wayuu Sulu'u Wane Eirakawa Nama'anajee
Vida Wayuu, Una mirada desde Adentro
EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DE: DAVID HERNÁNDEZ PALMAR 17 de mayo 2009
PROYECCION DEL DOCUMENTAL: WOUNMAINKAT (NUESTRA TIERRA) JUEVES 28 DE MAYO 7:00 PM. LA PROYECCION DE ESTE VIDEO SE EFECTUA EN COLABORACION CON LA FUNDACION CINEMATECA NACIONAL. http://www.youtube.com/watch?v=Ew4D_vH1B8E&feature=channel_page
Esta muestra fotográfica recupera una selección de imágenes capturadas por la mirada de un joven fotógrafo Wayuu sobre su propio pueblo. La intención es rasgar la superficie de lo que se observa, para dar a conocer más a fondo el pensamiento de los pueblos indígenas y sus dinámicas de previvencia y resistencia. Las tomas captan la los recorridos visuales del pueblo Wayuu, basada en la paz interna. Una enseñanza que se aspira brindar a través de éstas imágenes, sobre cómo la vida y filosofía indígena puede ayudarnos a llegar a otros lugares.
Este tipo de trabajo donde un miembro de la comunidad comparte sus vivencias, son importantes, ya que en nuestros días la voz indígena demanda ser escuchada diáfana y fuerte "porque estamos aquí, en un juego dentro de la sociedad al cual no estamos acostumbrados del todo, pero que exige nuestra presencia, porque somos parte de este planeta, somos indígenas del mundo. Mientras podamos mostrar estas realidades podemos canalizar soluciones para erradicar sus sinsabores".
Dirección: Valerie Brathwaite
Curaduría y Museografía: Sofía Rodríguez
Producción: Pedro Quintero Sofía Rodríguez David Hernández Palmar
Musicalización: Luís Medina (Chirrinchera Soundsystem) http://www.myspace.com/chirrincherasoundsystem
Esta muestra ha sido posible gracias al apoyo de:
Amnistía Internacional Carmen Fernández Laura Graham José Muñóz Idrogo
http://www.behance.net/shiaakua
Hotel Paseo Las Mercedes Final Av. Principal de las Mercedes. Centro Comercial Paseo Las Mercedes. Nivel PP Caracas
