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16 Junio 2009

Mario Benedetti

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Boletín cultural de la Red ECO Alternativo

16 de Junio de 2009 - Año lX - Número 89

Bodegueros a cargo: Carlos Carbone y Pablo Marrero

Diseño: María Inés Lasivita

   
    Mario Benedetti

   
   

HEMOS QUEDADO MÁS SOLOS

El dolor se dice callando.
Pero me pregunto:
¿qué será de nuestra ciudad, sola de él?
¿qué será de Montevideo, mutilada de él?
Y me pregunto:
¿qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?

Eduardo Galeano

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Es indecible el dolor de su pérdida. Fue poeta, fue novelista, fue ensayista y, sobre todas las cosas, fue un hombre bueno. Nunca se doblegó ante el Poder. Su muerte deja el vacío grande que dejan los grandes. De su obra nacerán otros poetas, como él siempre quiso, y seguirá vivo en el tiempo. El ya no sufre, descansa ya.

Juan Gelman

   
       
   
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    Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros,Uruguay. Falleció a la edad de 88 años, el 17 de Mayo de 2009.    
   

Muerte que lleva
la voz y el sueño lírico
parte el poeta

JUAN SAGARDA

   
   
Casa del hombre

A Mario Benedetti

Todavía hay moradas de fraterno sollozo que comparten
La legitimidad de la justicia.
Parecen frágiles y sin embargo albergan continentes
De libertad inexplorada,
Exilios contra la tiranía, estrategia de tácticas.
Moradas contundentes con verbo solidario
Que abarcan multitudes y ventanas al sol
Y lechos para partos y partidas.
Cada hombre construye su palabra de manera distinta
Desde adentro hacia afuera
Pero todos subordinados a la esencia de verdad y fervor
Meros testigos de la única luz que no se apaga.

   
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Los que habitan en ella nos convocan
Desde una esquina rota que duele a primavera
Embistiendo fantasmas con pólvora de tinta.

Hay casas que atestiguan la prójima esperanza
Ser sollozo fraterno
Garúa pertinaz de la que es imposible guarecerse.

Casas que nos contienen
Y sostienen el mandato moral
Ética antorcha
Fuego que ilumina los destinos humanos.

Porque aquel que comparte el hambre de la sed
La sed del hambre
Puede decir por qué cantamos

Para quién cantamos
Para parir la libertad de quiénes

Cantamos

¡Cantamos!

María del Mar Estrella

(de Fuegos ceremoniales, 2007)

   
   

DESMORIRSE

Cuando muera quisiera desmorirme / tan sólo por un rato para ver
como el mundo se lleva con mi ausencia

a los que lloren les daré un pañuelo / a los que rían un bol de ceniza /
indiferencia a los indiferentes
cuando muera quisiera desmorirme / y visitar de nuevo a mis compinches
a los sobrevivientes por supuesto

y preguntarles las poquitas cosas / que se fueron quedando en el tintero
o que neutralizó el silencio turbio.

Mario Benedetti

   
   

SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES

Ayer murió un escritor sudamericano, pero también integrado al resto del mundo. Ayer murió un poeta que alcanzó la trascendencia desde lo coloquial: esa palabra cotidiana de fácil acceso y sin embargo con el subyacente mensaje profundo capaz de alcanzar el alto vuelo de la Poesía y hacer posible su comprensión a la gente de todos los días.
Lo recordamos cuando, hace ya varios años, en el antiguo predio de la Feria del Libro de Buenos Aires, desde el Salón Blanco denominado "Victoria Ocampo", nos habló de su oficio y los personajes nacidos de su vocación, con la generosidad y ese humilde recogimiento de los grandes.
Mario Benedetti fue, sin duda, el hijo consecuente de ese fuego al que tanto le estaba agradecido y que lo habitaba por dentro.
Con su muerte ha muerto, seguramente, una parte del preciado don de la palabra destinada, solamente, a unos pocos elegidos.
Nuestro sentir por su pérdida.

Comisión Directiva
S.A.D.E.

   
   

"Hay hombres que hasta después de muertos, dan luz de aurora" dijo el Maestro y a 114 años de su muerte en campaña, sigue siendo esta frase paradigmática cuando pensamos en él.
Hace apenas unos días que otro hombre -poeta y revolucionario, como Martí- nos dejó con la nostalgia infinita de su presencia y su poesía... un hombre que como Martí sufriera el destierro y amara esta tierra que nos vio nacer...
A Martí dedicó Benedetti estos versos que hoy compartimos como homenaje de admiración a ambos:

   
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José Martí pregonero

Tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol
de su destino naciente
sólo tu pueblo es el dueño
cual figuraban en tus sueño
por fin es libre tu gente

josé marti pregonero
no moriste en tu pregón
tus versos viven y son
pregones de un pueblo entero

tu isla exporta el verano
y hay flambollán y justicia
la buena tierra nutricia
da frutos para el cubano
tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol
tan sobrio y tan desbordante
tan bueno y tan orgulloso
tan firme y tan generoso
tan pequeño y tan gigante

tan profundamente isleño
tan claramente cubano
tan latinoamericano
en tu suelo y en tu sueño

siempre nos tienes despierto
con tu constante mirada
con tu suerte despejada
y con tu fe de ojos abiertos

tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol.

Mario Benedetti

   
         
   

"Cuando el poeta se va"...         por Roberto Romeo Di Vita

  Quizás haya que recurrir a las palabras de un cantor y músico para expresar lo que se siente, cuando se nos va un amigo.
Porqué Mario Benedetti, además de poeta, novelista y autor de ensayos, fue un gran compositor, que le abrió el camino para que dos grandes músicos de la talla del catalán Joan Manuel Serrat y Daniel Viglieti, hicieran conocer en el mundo, algunos de sus más logradas composiciones, de este poeta uruguayo.
 ¿Quién podrá olvidar estos versos? "Pequeña y dulce/ corazón coraza"...; "Compañera/ usted sabe / que puede contar conmigo"...;"Una mujer desnuda y en lo oscuro / tiene una claridad que nos alumbra"...; "que todo el mundo sepa/ el sur también existe"...; "Lento pero viene/ el futuro se acerca/ despacio/ pero viene"..."Perdón Vallejo / aquí estoy otra vez / viviendo de costado/ celebrando la vida"...; "Los poetas frecuentan boliches y museos / tienen pocas respuestas y muchas preguntas"...; "Mi táctica es quererte / mi estrategia es amarte"...; "La caricia es un lenguaje / si tus caricias me hablan / no quisiera que se callen"...
 ¿Quién podrá olvidar estos textos?
 "La Tregua"; "Montevideanos"; "Despistes y franquezas"; "Esta mañana"; "la muerte y otras sorpresas"; "Geografías"; "Buzón del tiempo" ;" Primavera con una esquina rota" ; " La vida ese paréntesis"  ; " Gracias por el fuego" ; "Los poemas del viento en el exilio" ; " Pedro y el capitán"  y así podríamos  seguir hasta los ochenta libros que escribió Mario Benedetti.
      Me tocó conocerlo hace unos pocos años, luego de hacer una cola de casi una cuadra; Benedetti firmaba sus obras en la librería El Ateneo, de la calle Corrientes de Buenos Aires; allí fui con mi libro "Montevideanos" y entre una cantidad inmensa de uruguayos que nos ganaron por goleada en presencia, pude conseguir su firma.
      Llegué hasta el poeta que no solo me firmo el libro, sino que antes de tomar unas gotas de remedio para su mal intestinal, tuvo la generosidad de estrecharme su mano y desearme suerte en mis alucinados pasos de aprendiz de escritor y periodista,
     Siempre recordaré al poeta uruguayo Mario Benedetti, como un hombre bueno, por su grandeza de corazón a la izquierda política y de la vida; defensor inclaudicable de la revolución socialista cubana; amigo de Fidel; uno de los fundadores del Frente Amplio en Uruguay; exiliado por sus ideas y valentía en pos de un mañana solidario y justo; poeta del combate y de los enamorados.
    Nació en Montevideo el 14 de septiembre de 1920; volvió a nacer para no morir  más, el domingo 17 de mayo de 2009. ¡Hasta Siempre, hermano poeta!.

   
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CAZADORES

El camarógrafo se acerca al león
es encantador ver el entusiasmo por su toma
cada vez más cerca de su presa.

El poeta se acerca al poema
es encantador ver el entusiasmo por sus palabras
cada vez más cerca de su presa.

El camarógrafo sigue al león.
El poeta sigue al poema.

El león merodea y de reojo mira
                                su presa.

El poema merodea y de reojo siente
                                el calor de su presa.

El camarógrafo se queda sin aliento
cuando el león avanza sobre él.

El poeta se queda sin aliento
cuando el poema entra en él.

El león salta sobre el camarógrafo.

El poema salta sobre el poeta.

El camarógrafo huye.
El poeta no.

Carlos N. Carbone

   
   

NOTA DE LA CASA DE LAS AMÉRICAS A LA MUERTE DE MARIO BENEDETTI

Acaba de morir el escritor Mario Benedetti. La noticia es triste para las letras latinoamericanas. Desde mediados de la década del cuarenta Benedetti ha ido tejiendo una obra vasta y diversa en la que han encontrado lugar no sólo esa poesía y narrativa que han cautivado a millones de lectores, sino también el ensayo, el teatro, la crítica y el periodismo.

Cautivante, incisivo, polemista, Benedetti tenía la capacidad de atraer a multitudes que se agolpaban para escucharlo a donde quiera que llevaba sus versos, y al mismo tiempo de generar encendidas discusiones intelectuales y políticas. Sus decenas de libros integran una de las obras más leídas de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.

Acaba de morir el amigo Mario Benedetti. La noticia es dolorosa para quienes contaron siempre con su voz y su solidaridad. Desde su primera visita a Cuba en 1966, su entrega al proyecto de construcción de una nueva sociedad fue ejemplar.

Sus convicciones lo arrojaron al exilio -buena parte del cual transcurrió en La Habana- y a defender sus ideas, que eran también nuestras, en cuanto foro estuvo presente. Por su apoyo a Cuba fue acosado, sin que cejara un momento su apoyo a una Revolución que consideraba propia.

Acaba de morir el entrañable Mario Benedetti. La noticia nos deja consternados, para usar un término que el propio Mario cincelara en su poema al Che.

Mario no fue sólo un gran escritor y un amigo solidario; fue un infatigable trabajador de la Casa -tarea en la que pronto vincularía a la querida Luz- desde aquella primera visita en que participó como jurado del Premio Literario. Luego repetiría la experiencia, integraría el Comité de Colaboración de la revista Casa y fundaría, en 1967, el Centro de Investigaciones Literarias.

En la Casa -que ha publicado varios títulos suyos y más de un disco con su voz, y que acogió sus multitudinarios recitales poéticos- laboró durante años intensos en los que contribuyó a dar el perfil que ella, en esencia, conserva. Por una triste coincidencia, Mario nos deja cuando la Casa acaba de cumplir sus primeros 50 años. Sin embargo aquí quedan, con nosotros, su voz, su recuerdo, sus libros y esa otra obra suya que es la propia Casa.
Lunes 18 de mayo, 2009

   
   


RESPUESTA DE ÓSCAR COLLAZOS A MENSAJE DE LA CASA

Querido Jorge: anoche, mientras veía la noticia de la muerte de Mario en la tele, se me mojaron los ojos. Reviví una escena que me cambió la vida: en un cuarto de la Casa (enero, 1969), no sé si en la oficina de Fernández Retamar, este, Mario, Mariano y la "representante" de Haydee (creo que Beba), me ofrecían dirigir el CIL (Centro de Investigaciones Literarias), pues Mario regresaba al Uruguay, si no recuerdo mal a vincularse con el Frente Amplio.

Yo tenía entonces 26 años y era muy temerario. En verdad, nada más temerario que aceptar, desde mi ignorancia, tamaña responsabilidad y legado. Acepté. Y aprendí mucho, tal vez más con las equivocaciones que con los aciertos, pero esa escena estuvo siempre presidida por la voz asmática y amable de Mario Benedetti.

Dejamos de vernos durante muchísimos años. Él estaba dando el salto vital hacia la poesía, partiendo del Neruda de Los versos del capitán y los Veinte poemas...., del Toi et moi de Géraldy (que reivindico por la elementalidad con que se expresa el sentimiento amoroso), de las canciones y de los juglares, y se volvió inmensamente popular. Pienso que el "lugar común" del sentimiento amoroso fue el puente que lo unió con decenas de miles de lectores del idioma.

Como lector, me quedé con el admirado Benedetti de Montevideanos, La tregua (que prologué en una de sus ediciones españolas de Planeta, 1974), Gracias por el fuego y El cumpleaños de Juan Ángel. Me quedo con sus lúcidos ensayos literarios y con esa clase de bondad que, sin las dificultades del asma, respiraba su vida diaria.

Guardo otra escena inolvidable: Mario me invitó a tomar un ron en la habitación 809 del Hotel Nacional. Estaba escuchando Let it be, de los Beatles. Yo, que tenía 26, sentí que aquel hombre de 49 años era mi contemporáneo.

Disculpa la descarga: quería escuchar la música de la admiración y los afectos.

Un abrazo,
Óscar
18 de mayo, 2009

   
         
   

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
             no te salves

no te llenes de calma
no te reserves del mundo
solo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
                       pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y te reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
     no te quedes conmigo.

 Mario Benedetti
(de Corazón Coraza y Otros Poemas)

   
         
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Obras de Mario Benedetti

Cuento
Esta mañana y otros cuentos (1949), Montevideanos (1959), Datos para el viudo (1967), La muerte y otras sorpresas (1968), Con y sin nostalgia (1977), La Casa Y El Ladrillo (Compilación de versos y cuentos. 1977), Geografías (Compilación de cuentos y poemas. 1984), Recuerdos olvidados (1988),La vecina orilla, Despistes y franquezas (Compilación de cuentos y poemas. 1989), Buzón de tiempo (1999), El porvenir de mi pasado (2003), El otro yo, Los pocillos,  Almuerzo y dudas,  Esa boca,  El parque esta desierto,  Drama,  El reportaje (1958),  Ida y vuelta (1963), Pedro y el Capitán (1979),
El viaje de salida (2008)

Novela

Quién de nosotros (1953), La tregua (1960), Gracias por el fuego (1965), El cumpleaños de Juan Ángel (Novela escrita en verso. 1971), Primavera con una esquina rota (1982),
Geografías (1984), Las soledades de Babel (1991),  La borra del café (1992), Andamios (1996).

Poesía

La víspera indeleble (1945), Sólo mientras tanto (1950),  Te quiero (1956),  Poemas de la oficina (1956),  Poemas del hoyporhoy (1961),  Inventario uno (1963),  Noción de patria (1963),  Cuando éramos niños (1964),  Próximo prójimo (1965),  Contra los puentes levadizos (1966),  A ras de sueño (1967),  Quemar las naves (1969),  Letras de emergencia (1973),  Poemas de otros (1974),  La casa y el ladrillo (1977),  Cotidianas (1979),  Viento del exilio (1981),  Preguntas al azar (1986),  Yesterday y mañana (1987),  Ex presos (1980),  Canciones del más acá (1988),  Las soledades de Babel, (1991) Inventario dos (1994), El amor, las mujeres y la vida (1995),  El olvido está lleno de memoria (1995), La vida ese paréntesis (1998),  Rincón de Haikus (1999),  El mundo que respiro (2001),  Insomnios y duermevelas (2002),  Inventario tres (2003),  Existir todavía (2003),  Defensa propia (2004),  Memoria y esperanza (2004),  Adioses y bienvenidas (2005),  Canciones del que no canta (2006),  Testigo de uno mismo (2008).

Ensayo

Peripecia y novela (1946),  Marcel Proust y otros ensayos (1951),  El país de la cola de paja (1960),  Literatura uruguaya del siglo XX (1963), Letras del continente mestizo (1967), El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974),  Notas sobre algunas formas subsidiarias de la penetración cultural (1979),  El desexilio y otras conjeturas (1984),  Cultura entre dos fuegos (1986), Subdesarrollo y letras de osadía (1987), La cultura, ese blanco móvil (1989),  La realidad y la palabra (1991),  Perplejidades de fin de siglo (1993),  El ejercicio del criterio (1995),  Vivir adrede (2007).

   
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    POR QUÉ CANTAMOS 
Si cada hora vino con su muerte.
Si el tiempo era una cueva de ladrones.
Los aires ya no eran buenos aires.
La vida nada más que un blanco móvil.
Usted, preguntará por qué cantamos.

 

Si los nuestros quedaron sin abrazo.
La patria casi muerta de tristeza.
Y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que explotara la vergüenza
Usted, preguntará por qué cantamos.

 

Cantamos porque el río está sonando
y cuando el río suena, suena el río .
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todos
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.

 

Si fuimos lejos como un horizonte.
Si aquí quedaron árboles y cielo.
Si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro.
Usted preguntará por qué cantamos.

 

Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida.
Y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.
Cantamos porque el grito no es bastante.
Y no es bastante el llanto ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo, en aquel fruto,
cada pregunta tiene su respuesta.

Tags: poesia, uruguay

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