México: un pedazo de la universidad CErrADO A la autoridad, ABIERTO a las luchas sociales y al movimiento estudiantil
A TODOS LOS UNIVERSITARIOS: ESTUDIANTES, TRABAJADORES ACADÉMICOS O ADMINISTRATIVOS, RECHAZADOS, MUJERES, HOMBRES Y NIÑXS, CON O SIN CREDENCIAL, CON O SIN CONTRATO, CON O SIN TIRA DE MATERIAS. PERO NO SIN DIGNIDAD Y VERGÜENZA.
Desde hace décadas la Universidad se encuentra gobernada por una que vela más por sus intereses de grupo que por la educación y la cultura. Esa situación se ve agravada desde los años ochenta en que el neoliberalismo se implanta en todo el mundo. En particular en esta casa de estudios desde entonces se cierran rápidamente las puertas a los jóvenes pobres, se cambian planes y programas de estudio adecuándolos a los intereses empresariales (con criterios tecnócratas de «calidad, productividad y eficiencia») y en general se restringen espacios para la crítica, a la par que se va montando un aparato de control mas fuerte.
Es en 1999-2000 cuando la inconformidad acumulada por tantos agravios brota como volcán en, este caso en la HUELGA estudiantil DEL CGH que frenó parcialmente la privatización. Ello se logró no sin pagar un costo de mas de mil universitarios presos luego de que la universidad estuvo cerrada a la burocracia por diez meses, pero más abierta que nunca a la reflexión y el debate sobre los problemas mas profundos de este país.
Largo tiempo ha pasado y la mafia que domina la UNAM -que se mantiene en el poder gracias a una obsoleta estructura de gobierno y al respaldo estatal-, ha cobrado nuevos bríos, abrigada por la derechización del propio sistema de poder en México. Esta elite gobierna la universidad con mentalidad de burócratas, sino es que de policías. Son un puñado de funcionarios que se creen dueños de un espacio que no es su patrimonio, pues este esta pagado con los impuestos de todos los trabajadores de este país, aunque sean estos mismos y sus hijos los que menos cabida tienen en ella.
En la UNAM manda una pandilla a la que no le importa que haya 200 mil jóvenes rechazados de la educación media superior. Son ellos los que aplican filtros para que los pobres no entren a las aulas, arrojándolos a las calles.
En la UNAM manda una mafia de burócratas coludidos con lo más reaccionario de la academia. Son ellos los que se reparten las plazas de profesor, técnicos académicos e investigadores según sus propios compadrazgos y no según los supuestos « concursos de oposición abiertos» que no son sino una farsa donde los favoritos de la autoridad ya tienen asegurado el lugar de antemano.
En la UNAM controla un sindicato patronal como las AAPAUNAM que lejos de procurar la mejora en los salarios y escalafón de los académicos, hace de mera ayudante oficiosa de la patronal. Así que la mayoría de profesores (de asignatura) apenas y cobra para malvivir y tiene que buscar otras «chambas». Aquí también, un sindicato que se supone democrático, es dirigido por una camarilla que lleva 30 años repartiéndose los cargos, mientras que su actual líder usa el puesto para saltar de una candidatura a otra en el PRD. ¿Y los trabajadores administrativos?, bien gracias: cada vez con más carga de trabajo, desplazados por personal de confianza y por prestadores de servicio social gratuito sin derechos laborales. Y condenados a trabajar hasta que los reclame la tierra gracias a que el sindicato dejó pasar la nueva Ley del ISSSTE, eso si no es que antes la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la crisis les dan la puntilla.
Por si no fuera suficiente, la Universidad además de cerrarles las puertas a decenas de miles cada año, dificulta la estancia de quienes de milagro lograron a ingresar a ella: con filtros como un selectivo «pase automático» del bachillerato a la licenciatura virtualmente eliminado desde 1997, con condiciones de estudio de segunda en las escuelas periféricas. Y ya no digamos las últimas «perlas»: no conforme con liquidar el contenido crítico en los planes de estudio, de plano se pretende abrir nuevas carreras totalmente gerenciales (Economía y Negocios), y se emboleta a la Universidad en proyectos ajenos impuestos desde fuera, como la Reforma Integral a la Educación Media Superior (RIEMS), cuyo antecedente inmediato es la eliminación de la enseñanza de la Filosofía en el bachillerato.
Eso por el lado de la enseñanza, porque por que el resto es puro control y restricciones: lejos de que la cultura, el deporte, el arte, la ciencia, la recreación y todo lo que se supone da vida a la institución esté al alcance de la mayoría de estudiantes, profesores y trabajadores, se impide el libre uso de las instalaciones, se ponen reglamentos absurdos, se cobra por todo, se vigila y se castiga. Ya no digamos lo que le pasa al simple obrero, indígena, ama de casa, joven sin matricula, niño, que solo si tiene para pagar las entradas al estadio, a la zona cultural o a los museos, puede utilizar un «cachito» de la «Universidad Pública».
La UNAM que presumen los funcionarietes como «la más importante de Iberoamérica», y que solo muestran el lado amable de los premios internacionales, el lugar en las listas de calificación mundial, y el campeonato del equipo de futbol «universitario», tiene un lado oculto: el de la Universidad Privatizada, la que cobra por entrar a Universum, a San Ildefonso, a las Salas de conciertos, a la Feria del Libro. La que tiene cafeterías carísimas en la zona cultural. La que edita libros que pocos leen y nadie compra. La que alquila el estadio universitario para carreras y eventos «deportivos» privados. La que regaló su equipo de futbol a Banamex. La que imparte diplomados y cursos que se cobran en miles de pesos y dice que no hay lugar en sus aulas.
La misma Universidad que poco a poco se va llenando de porros, de policías de dentro y de fuera, de cámaras de vigilancia, de narcomenudistas tolerados por la Rectoría, mientras se va vaciando de los hijos de los trabajadores.
Esta situación se viene agravando en los últimos meses: se cierran espacios para que los estudiantes no puedan, ya no digamos organizarse, sino siquiera hacer cualquier otra cosa que no sea acudir robóticamente a sus aulas a escuchar pasivamente una clase.
Esto es más notorio en la Facultad de Filosofía y sus alrededores. Con el pretexto del asesinato ocurrido el 2 de junio en el estacionamiento de esta (donde casualmente aquel día nadie vigilaba), se inició una escalada de represión que en primer lugar la emprendió contra los comerciantes instalados en el pasillo que va a la Biblioteca Central. Pronto se vio que esto no era sino un pretexto: cuando los comerciantes, libreros y artesanos ya habían sido desalojados, todavía permaneció y permanece un fuerte despliegue policial (no sólo de vigilancia UNAM sino también de judiciales y gente del CISEN). Ahora en el periodo vacacional se llenó el pasillo de horrendos macetones, y se instalaron nuevas tienditas, cuando lo que decían era que se trataba de liberar el espacio. Se destruyó el área verde junto a la Biblioteca Central, poniendo en su lugar un páramo rocalloso de pésimo gusto y peor intención. Se gastaron millones en levantar el concreto hidráulico y volverlo a poner. Esta gente hizo en dos semanas lo que nadie se había atrevido antes: arrasar con una parte del «Patrimonio Cultural de la Humanidad.»
Su verdadera intención es que esa parte de los universitarios que no los siguen como borregos no tenga a donde ir, a dónde reunirse. Ya antes eliminaron el «Agora» de la facultad, ya han prohibido el uso de los estacionamientos y explanadas para actividades culturales, ya vienen amenazando con desalojar cubículos en todas las escuelas y facultades, ya quieren desalojar y cerrar el Auditorio Che Guevara.
En este último espacio hemos sufrido directamente las consecuencias de esta nueva oleada represiva: con la presencia policial constante en los alrededores, con las amenazas por debajo del agua y/o descaradas contra nuestros compañerxs, con la intimidación policiaca dentro y fuera del campus, el seguimiento, la infiltración, el sabotaje al trabajo política y cultural.
La más burda agresión de estos patanes es el corte de la energía eléctrica al Auditorio desde el 15 de julio: un sabotaje abierto (LITERALMENTE, CORTARON LOS CABLEZ ke alimentan al Che) de parte de Rectoría, la Dirección de Filosofía y sus chalanes parapoliciacos en contra de un espacio que les duele por lo que representa: un pedazo de la universidad fuera de su control, abierto a las luchas sociales, al movimiento estudiantil en primer lugar. Un sitio en el que intentamos construir proyectos autogestivos donde no prevalezca el criterio mercantil y excluyente que priva en el resto de la institución. Nos cortan la luz y nos traen policías cuando se están dando talleres de verano a niñxs. Nos quisieran acusar de delincuentes, cuando abrimos espacios a la lectura, al arte, a la cultura y la comunicación alternativas. Nos quisieran llamar terroristas cuando nos avocamos a la organización política civil y pacífica. Quisieran enrejar de nuevo el Che y cerrarlo definitivamente o sólo prestárselo a sus entenados intelectuales y grillos, priístas y perredistas, mentira que es para abrirlo a todxs, porque no hay nadie que represente a todos.
Se trata de una provocación más hacia el desalojo. Pero ya quién les va a creer su coartada. Esta visto que lo que buscan es traer el control social del Estado Fascista Mexicano a la Universidad. Sea bajo la careta que sea, meter a la UNAM la «Guerra Contra la Delincuencia Organizada», que no es otra cosa que la guerra entre capos de la droga (dentro y fuera del gobierno), y el pretexto para militarizar el país.
Allá arriba todos cierran filas: la burocracia mediocre (valga la redundancia) y los pocos académicos que maman de las becas, sueldazos y premios. La extrema derecha y los medios de desinformación masivos. Los partidos políticos de derecha e izquierda (o sea el PRI, PAN, PVEM y la «otra derecha»: del PRD, PT, Amlos y Convergencia). El ejército y las iglesias. Los Capitalistas y los charros sindicales. Saben que la crisis está dura y temen que el descontento se desborde.
Acá abajo está puesto el reto: o encendemos la llama de la rebeldía de nuevo, o nos organizamos y nos preparamos para enfrentar lo que venga y pasar al ataque, o simplemente nos liquidan. Desde la UNAM en otros momentos de la historia se ha estado a la altura y se ha aportado nuestra parte para que cambiar la parte de la historia que nos toca no sea una vergüenza, sino una esperanza y un compromiso.
LA moneda esta en el aire: o tomamos la responsabilidad, o dejamos pasar todo, ayer vinieron por los ambulantes, mañana vendrán por el Che, después arrasarán con todo y con todos si no hacemos nada...Que cada quien elija
¡NO AL ESTADO POLICIAL DENTRO Y FUERA DE LA UNAM!
¡ ALTO A LOS ATAQUES vS EL AUDITORIO CHE GUEVARA!
¡RESPETO AL TRABAJO POLITICO Y CULTURAL AUTOGESTIVO DE TODOS LOS CUBOS ESTUDIANTILES!
¡NO MAS CORTES DE LUZ, NO MAS SABOTAJES!
¡NO AL DESALOJO Y CIERRE DE ESPACIOS LIBRES!
¡SI A ENCENDER LA MECHA DE LA REBELDÍA ORGANIZADA,
DESDE ABAJO Y A LA IZQUIERDA
Colectivos y proyectos de la Asamblea del Auditorio Che Guevara.
México, Agosto de 2009
coordinadora.anticapitalista@gmail.com
COORDINADORA ANTICAPITALISTA CHE GUEVARA
"CONTRA EL CAPITALISMO Y EL ESTADO TODA NUESTRO ODIO Y DIGNA RABIA"
