Ricardo Carpani, un revolucionario de la pintura argentina
fuente http://lamagaysuslaberintos.blogspot.com/2008/01/ricardo-carpani-un-revolucionario-de-la.html

"Podría decirse que el arte es utopía pura porque uno está creando mundos. Y en esos nuevos mundos depositamos nuestras ilusiones. Depositamos nuestras utopías en las obras que crean nuevos mundos. Y así le damos vigencia a esas utopías, vigencia social. En ese sentido, pienso que sí, en determinadas épocas, el último refugio que le queda a las utopías es el de la creación artística."
R. Carpani
Nació en Tigre, Provincia de Buenos Aires, el 11 de febrero de 1930. Su infancia y adolescencia transcurrieron en una atmósfera mansa, sin relación directa con el arte. Cursó sus estudios primarios y secundarios en Capital Federal, adonde se había trasladado con sus padres a partir de 1936. Era aficionado a hacer copias a partir de su enorme habilidad para dibujar. Luego ingresó en la facultad de derecho de la Universidad de Buenos Aires, abandonándola poco después. Para eludir el servicio militar obligatorio viajó a los veinte años a Europa.
En 1950 se radica en París, donde inicia también sus estudios de pintura. Entonces detona la vocación por ella.
Ya en París, sobrevive en oficios diversos, hasta que aterriza en los ateliers para trabajar como modelo en una academia (la Grande Chaumière). Posó desnudo y podría conjeturarse que comenzó a imbuirse en la figura anatómica, en especial de los músculos.
Regresa a Buenos Aires y continúa sus estudios en el taller de Emilio Pettoruti. Expone por primera vez en 1957 junto con Juan Manuel Sánchez y Mario Mollari. Con ellos y con los pintores Elena Diz, Pascual Di Bianco, Sessano y Bute, fundan el Grupo Espartaco.
Con Di Bianco se separan del grupo en 1961 por diferencias conceptuales. Realizan murales en Sindicatos, al tiempo que comienza su maduración ideológica.
Lo plantea en l964, con su visión diferente de un Martín Fierro ilustrado (Ediciones Programa). Advierte que Fierro está apresado entre dos opciones: la más sencilla, perpetuarse como mito, como evocación sin riesgos de un tiempo irrecuperable y concluido. La otra es la de establecer una vinculación de Fierro con el presente.
Carpani ve, entonces, un gaucho plantado frente a la ley de vagancia, un peleador -en rigor, un combatiente- acosado, enorme, perdido pero invencible.
Su concepción estética se inserta en la corriente del muralismo latinoamericano (junto a los mexicanos Siqueiros, Rivera y de Portinari, Guayasamín y Spilimbergo entre otros) oponiéndose a la tendencia abstractizante de la época, a las vanguardias, así como también al "realismo socialista". Su actividad ligada a los sindicatos le permite concretar la idea de una imagen al servicio de las luchas concretas de los trabajadores argentinos, con un sentido latinoamericano y revolucionario.
Carpani recorre los sindicatos ofreciéndose a pintar murales -puños al viento, gestos crispados- que son elaborados gratuitamente, sólo con el costo de los materiales. Pero esa expresión rebelde y revolucionaria no se agota en el pincel o la espátula. "Llegan entonces, las palabras con las que el artista explica y se explica: Arte y Revolución en América Latina (1963) y El Arte y la Vanguardia Obrera (l965)".
En los años de plomo, el artista se exilia en París. Confiesa que..."a veces, el exilio es destierro", lo vive catastróficamente.
Forma parte de la Comisión Argentina de Defensa de los Derechos Humanos -también la integra Julio Cortázar- y alza su voz para denunciar la situación que imperó en la Argentina de ese lapso.
Se queda diez años y allí lo acribilla el tango, como autoafirmación de la propia identidad. Fue entonces cuando Carpani recurrió a sus orígenes, la infancia, la adolescencia, el barrio, la simbología del porteño. Y el tango fue su cable a tierra durante su exilio.
A su etapa clásica (1952-1974) la calificó como la de la ilusión, la lucha y la esperanza. La del exilio fue la de los fantasmas y la recuperación de la memoria personal y de la infancia. A la tercera, a la que adscribió a su regreso, la dibujó como la etapa de los interrogantes, utilizando un lenguaje pictórico concreto y preciso.
Sin dudas, aquella etapa militante de Carpani, encadenada a la inmediatez de los acontecimientos y con fuerte carga militante, fue la que fijó su imagen... "No es menos cierto que el artista lega una obra tan amplia, como amplia es la subjetividad humana".
Incluye los temas universales: La mujer, el amor, la muerte, las lejanías, la niñez extraviada, las fracturas, algunas de ellas abordadas con formidable rigor y nitidez. Su producción está indisolublemente ligada a la época que les dio entidad. Sus obras contienen una ética militante desde una estética original.
"Prefiero un arte viejo que participe activamente en la creación de un hombre nuevo, antes que un arte nuevo que no modifica la situación del hombre viejo."
Habla de un tiempo en que las fábricas producían las 24 horas, los obreros peleaban por mejoras y por un cambio profundo en la sociedad. Esta aspiración, resuelta mediante imágenes de gran potencia, es el rasgo característico y perdurable del grupo Espartaco.
Algunas obras emblemáticas:
"Política" que editara por entonces Jorge Abelardo Ramos-, y que pronunciara conferencias en Buenos Aires y en el interior del país.
"Desocupados" (1964) los trazos aparecen más estilizados y la preocupación en los rostros se concentra en los ojos que serán, más adelante, el eje de varias composiciones.
Realizó también numerosos murales en locales sindicales, a la vez que en los temas pasionales, como Amantes (1964), las enérgicas imágenes van adquiriendo tonos cálidos.
En 1966 y 1969 viajó a Europa donde participó de muestras colectivas. En 1972 viajó al Chile Socialista de Salvador Allende y a Cuba, para sendos encuentros de artistas plásticos y en 1974 nuevamente a Europa, de donde ya "supone", no puede regresar.
En Argentina, se derechiza el tercer gobierno peronista, por lo que debió comenzar un largo exilio de 10 años. Durante éste, Carpani "barroquiza" sus producciones: se sobrecargan los dibujos, donde es notable una minuciosa precisión en las contexturas corporales y en las articulaciones de las manos y dedos, al tiempo que incorpora caballos en las obras (Hombre con caballo, 1976).
En 1984 lo tuvo de regreso en el país, abriendo una nueva etapa de su vida artística.
Las 40 (1985), de la Serie Tango, expresa la potencialidad alcanzada en los gestos y en la temática porteña, que desarrollará ampliamente en los '90 a través de las composiciones que analizo más arriba, y también en la Serie Tango Pasión.
Regresa a Buenos Aires en 1984.
Invitado en 1994 al Premio TRABUCCO.
Se realiza la escenografía del show musical "Tango Pasión", que actualmente recorre Europa en base a imágenes suyas.
Se publican sus libros: "Carpani", con textos de Rafael Squirru y de Manuel Vicent; y "Carpani: Gráfica política", con textos de Ernesto Laclau y Luis Felipe Noé.
Realizó numerosos murales en ciudades del interior, en el Aeropuerto de Viedma y para la Casa Rosada (Casa de Gobierno).
Ricardo Carpani fue declarado "Ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos" Aires en 1996.
Murió en ella al año siguiente.
La Fundación "Ricardo Carpani", dirigida por su compañera Doris Halpin, continúa dando a conocer la obra y el pensamiento de este gran artista argentino.

Foto: Ricardo Carpani frente al mural del Cordobazo
Fuente:http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=1586-D-2006
PARA SEGUIR LEYENDO:
Entrevista a su mujer Doris Halpin (excelente!): http://www.icarodigital.com.ar/numero11/entrevistas/dorishalpin.htm
Jorge Göttling habla sobre su obra; www.clarin.com/diario/1997/09/10/e-04701d.htm
Carpani, la estética combativa: http://www.paginadigital.org/articulos/2004/2004cuart/varios/carpani25-10.asp
Muy buen análisis estetico-político de su obra: http://www.icarodigital.com.ar/numero11/elojoplastico/carpani.htm
Otra entrevista a Doris Halpin sobre la Fundación Carpani: http://www.generacionabierta.com.ar/notas/30/carpani.html
Publicado por La Maga, enlace:
http://lamagaysuslaberintos.blogspot.com/2008/01/ricardo-carpani-un-revolucionario-de-la.html
