Argentina: Daniel Hadad, un periodista con amor...por el billete verde
Los argentinos podemos ver todas las medianoches, en la pantalla de América 2, una especie de "objetor de conciencia", que nos dice qué está bien y qué está mal.
Hay quienes dicen que no son racistas porque tienen un amigo judío, o que no discriminan porque tienen un amigo gay, esto es llevado a un alto grado de cinismo en ciertas corporaciones yanquis, que si bien son racistas ponen en el directorio a un negro, el negro en cuestión cree firmemente que ascendió por su esfuerzo y capacidad, y que si los otros negros no suben, es porque no quieren. En el programa de Hadad este lugar lo vendría a ocupar Pinto, un morochazo gordo y grasa que, previsiblemente, se ocupa de la información deportiva, aunque con poca sapiencia y defendiendo el punto de vista de los dirigentes de los clubes1. Acompaña a la barra una señorita, María, obviamente rubia y de largas piernas, quien tiene a su cargo el importante segmento de las promociones (¿de qué otra cosa podría hablar una mujer en un programa periodístico?) Completan la troupe Feinman y Laje, estos sí gente 'bien' como el conductor (bien de derecha).
El programa defiende los intereses del imperialismo, el sector de las finanzas, denigra las luchas obreras y populares, y muestra a la policía como víctima de los maleantes. Hacen gala de un humor grosero y machista, haciendo blanco la más de las veces en la señorita.
Hadad, un hombre de la dictadura, que disimula ubicándose como un demócrata defensor de las leyes y la honestidad hizo una fortuna de la nada gracias a la corrupción.
Se recibió de abogado en la Universidad Católica, donde adhirió al Opus Dei. De periodista pasó a millonario dueño de un multimedio compuesto por Radio 10, la revista La Primera y el diario BAE, medios que luego fue vendiendo (¿Lo habrá agarrado el corralito?) ¿Cómo lo hizo? En primer lugar recurriendo a una profunda postura filosófica "El éxito económico no es un lujo en el mundo de hoy, es un pilar sobre el que descansa la independencia de la prensa. En otras palabras, para la empresa informativa ganar dinero es un deber ético"2. Esta "ética" la puso en práctica en el programa que tenía con Longobardi, "En su libro Los Dueños de la Argentina II, Luis Majul reveló que Hadad le cobraba tres mil pesos mensuales a la empresa Benito Roggio3 sin contrapartida de avisos publicitarios. Es decir por hablar bien, disimulando bajo las apariencias de información y de opinión lo que en realidad es propaganda. Lo que en la jerga periodística suele llamarse ‘un chivo', y al que los perpetra, ‘un chivero'. Sumando ‘chivos' de distintos colores y pelajes hay quien logra hacerse de una fortuna y convertirse en empresario periodístico'4.
Con esta "ética" Hadad se vinculó a miembros de la sangrienta dictadura militar, su primer programa fue "La Trama y el Revés" junto al ex oficial de inteligencia Guillermo Cherasny "un panegírico que difundía las ideas del sector carapintada del ejército. Con ese ciclo comenzaron las denuncias en contra de Daniel Hadad. El radical César Jaroslavsky denunció que el programa era financiado por Norberto Cao, detenido durante el gobierno de Alfonsín por atentar contra la democracia. Jaroslavsky se desdijo por falta de pruebas, pero varios medios de la época señalaron las relaciones del programa con empresarios vinculados con los servicios de inteligencia"5. Un habitué del programa de Hadad & Longobardi era Massera, a quien nombraban "almirante".
También estuvo vinculado a Yabrán "En el caso de Hadad, los nexos con Don Alfredo fueron estrechos casi familiares. Una de sus colaboradoras era Lorena Colella, la hermana de Hector Colella (el heredero de Yabrán).
Luego de unos años (pocos) de trabajo Daniel Hadad se hizo con los pesitos suficientes (chivos van chivos vienen) para comprar, junto a Tinelli, Oscar Salvi y su esposa Viviana Zocco y Raúl Fernandez Zocco, Radio Municipal en el 710 del dial, una de las mejores ubicaciones. La radio se les adjudicó sin ningún tipo de licitación, mediante un decreto de necesidad y urgencia firmado por Carlos Menem (para que están los amigos), aprobado por radicales y justicialistas en el Concejo Deliberante.
Con la emisora en sus manos (previo cambio en los pliegos de adjudicación), introducen modificaciones que "habrían elevado cuarenta veces la potencia de la emisora de frecuencia modulada y quintuplicado la altura de la antena"7, "Su potente antena y equipo de transmisión, en territorio policial y militar, cedidos a cambio de una campaña de rehabilitación institucional de los "muertos en servicio" y de la dictadura videlista, permite una llegada limpia a todos lados"8. Esto amplió la banda de la emisora, desalojando a las pequeñas.
Al cabo de unos pocos años Hadad resolvió vender la emisora, había un obstáculo la Ley de Radiodifusión prohíbe vender una emisora de radio antes de cumplir los 5 años, una vez más el amigo viene en ayuda y con decreto resuelve el problema.
Hadad es la manifestación de que no hay un periodismo independiente, sino un periodismo de clase. Es el extremo de la ideología imperante en el conjunto de los medios de comunicación, pues existe un oligopolio que domina los medios que conservando más o menos las formas difunden el mismo mensaje, sus diferencias reflejan distintos sectores de la clase dominante.
1 Esto fue posible verlo en la disputa entre los jugadores de Boca y Macri, la información que este seudoperiodista dio fue la suma que ganaba Bianchi y los jugadores, omitiendo que Macri se roba del club varias veces esas sumas.
2 Cita en la revista LA MAGA del 30/8/95. Fuente Diario La Prensa del 20/12/92
3 Esto fue reconocido posteriormente por Longobardi
4 "Don Alfredo", de Miguel Bonasso
5 Revista LA MAGA 30/8/95
6 "Don Alfredo" de Miguel Bonasso
7 Revista LA MAGA 30-8-95
8 Le Monde Diplomatique Nro. 11, Mayo de 2000
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