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31 Marzo 2010

Argentina: Asesinaron a Silvia Suppo, ex-detenida-desaparecida, testigo en juicio por desapariciones durante la dictadura militar


Miércoles 31 de marzo de 2010. Nodo50
Doce puñaladas para una víctima de la dictadura.
Silvia Suppo impulsaba también la causa por la desaparición de su compañero, Reinaldo Hammeter. Dos de los imputados viven en Rafaela. Ayer fue asesinada en su negocio en el centro de esa ciudad.

Silvia Suppo fue una testigo importante del juicio contra el ex juez federal Víctor Brusa, y también impulsaba la causa que investiga la desaparición de su compañero, Reinaldo Hammeter, secuestrado el 25 de enero de 1977, en la catedral de Rafaela. Esta causa tiene imputados que viven en la misma ciudad. Ayer, entre las 9 y las 10 de la mañana, fue asesinada de doce puñaladas en su negocio, ubicado en pleno centro de su ciudad, de 95 mil habitantes, donde es inédito un crimen con semejante ensañamiento. Según la versión policial, entraron a robarle, dado que faltaba el dinero de la caja y alguna mercadería de la talabartería. Al cierre de esta edición había dos personas detenidas, de 18 y 19 años, con antecedentes delictivos, y la policía buscaba a otros dos, siempre bajo la hipótesis de robo. En cambio, la abogada Lucila Puyol, de Hijos Santa Fe, consideró una "irresponsabilidad tomar esta determinación a partir de tan pocos elementos. Está claro que este es un asesinato en su calidad de testigo".

Puyol subrayó que "por su calidad de víctima y de testigo para la causa Brusa, y para la causa de Hammeter, que se encuentra en etapa de instrucción, así como la cercanía con el 24 de marzo y los otros elementos que está aportando la familia, como las intimidaciones permanentes que sufría, está claro que no se puede investigar como un robo".

La víctima tenía 51 años, dos hijos de 21 y 24, y se encontraba sola en el negocio dedicado a la venta de artesanías en cuero y plata en Sargento Cabral al 200, a pocas cuadras de la Jefatura de Policía de la Unidad Regional V. También vivía allí. El homicidio ocurrió en horario comercial y a plena luz del día. Recién a media mañana el cuerpo aún con vida de Suppo fue advertido por una ocasional clienta. Suppo yacía sobre un charco de sangre, semiinconsciente, y fue trasladada de urgencia al Hospital Jaime Ferré, donde pese a los esfuerzos realizados falleció minutos después del mediodía, cuando era intervenida quirúrgicamente, debido a un paro cardiorrespiratorio, entre otras complicaciones por las heridas recibidas. Según los investigadores, los atacantes actuaron con total impunidad.

Los hijos de Silvia pidieron que la autopsia se realizara en la ciudad de Santa Fe. Junto a abogados querellantes de las causas por delitos de lesa humanidad se entrevistaron con la fiscal Cristina Fortunato, que entiende en la causa, para pedirle que se tome el caso con la gravedad que corresponde. Subrayaron la importancia del testimonio de la víctima en el juicio contra Brusa, su participación en otro proceso por la desaparición de su compañero -del que también sería una testigo muy importante-, que tiene cuatro imputados, de los cuales al menos dos residen en Rafaela. La familia de Silvia todavía no prestó declaración, pero relatará sobre las permanentes intimidaciones, hechas por personas que se paraban desafiantes frente a su negocio.

Por su parte, el secretario de Seguridad, Horacio Ghirardi, afirmó: "Estamos siguiendo personalizadamente la investigación, con los jefes policiales y de las distintas áreas, tanto del Ministerio de Seguridad como de Justicia. Lo seguimos muy de cerca para ver cómo evoluciona el hecho". Justamente, ayer la policía detuvo a dos personas y realizaba allanamientos en la zona de Rafaela en busca de otros dos que -según una fuente- "tendrían alguna implicancia o algún tipo de complicidad".

Silvia no formaba parte del Programa de Protección a Testigos del Ministerio de Justicia de la provincia, pero su asesinato revela la indefensión en la que se encuentran los testigos en los juicios por delitos de lesa humanidad. "Cuando dio testimonio, se le ofreció su ingreso al programa, pero ella no requirió nada. Aun así, siempre estuvimos en relación con ella", indicó el director del Programa, Oscar Blando. El funcionario agregó que ayer fueron a hablar con el jefe de la Unidad Regional, Juan Mondino, y el juez de la causa, Alejandro Mognaschi. "Queremos saber si fue un robo o una situación vinculada con los derechos humanos. Si fue un robo, hay que tranquilizar a los testigos. Si no lo fue, es un hecho gravísimo y hay que redoblar los esfuerzos del Estado", agregó Blando, quien subrayó que la familia de la víctima recibió asistencia de funcionarios del programa.

Suppo declaró el 5 de octubre pasado en la causa conocida como Brusa, que tuvo también como imputados a Juan Calixto Perizotti, Héctor Colombini, María Eva Aebi, Mario Facino y Eduardo Ramos. El 21 de diciembre pasado, se conoció la sentencia de 19 a 21 años de prisión para los acusados de privación ilegítima de la libertad y tormentos. Además, Silvia impulsaba la causa por su compañero desaparecido el 25 de enero de 1977. Allí hay cuatro imputados, de los cuales al menos dos aún viven en Rafaela.

Tras su asesinato, el espacio Juicio y Castigo de Rosario reclamó "al Estado el inmediato esclarecimiento de este doloroso hecho, ya que sucede en un contexto de declaraciones de algunos nostálgicos golpistas y de actos preocupantes que se vienen sucediendo en distintas provincias. Es necesario que las autoridades arbitren todos los medios necesarios para generar tranquilidad en testigos y querellantes de los distintos juicios para que los mismos sigan adelante con la justa condena a todos los genocidas".

Argentina: Ante el asesinato de Silvia Suppo

Honor a los luchadores por la Memoria, la Verdad y la Justicia !
Terminar con la impunidad que es la causa principal de inseguridad
para los militantes y la población en general;
no habrá democracia verdadera sin erradicar de las fuerzas "de seguridad"
a quienes sostuvieron el Terrorismo de Estado o asumieron su cultura represora.

Y Julio López?
Y Luciano Arruga?
Y el Nunca Más?

Fue en Rafaela, pero pudo haber sido en cualquier sitio del país donde se están llevando adelante los juicios contra los crímenes de lesa humanidad, un verdadero genocidio en nuestra opinión, que sufrimos en el periodo 1974/1983.

Silvia Suppo, ex detenida desaparecida por su militancia política contra la dictadura, torturada y violada por el Grupo de Tareas que actuaba en Santa Fe entre la Cuarta y la GIR, aparecida por la lucha popular, denunciante del horror por más de treinta años que sostuvo su testimonio, veraz, valiente, incontrastable, en el Juicio Oral contra Brusa, Ramos, Facino, Aebis y demás, fue asesinada en la mañana de ayer en circunstancias que aún no fueron esclarecidas.

Sean cuales estas hayan sido, inclinamos nuestras banderas en su honor, en homenaje a una luchadora inclaudicable por la verdad, por la memoria y la Justicia, por la democracia y contra la derecha.

Por compañeras como Silvia es que hoy Brusa, Facino, Ramos y demás miserables torturadores de Santa Fe y todo el país están siendo juzgados y algunos condenados; es que una porción creciente de la sociedad se posiciona contra el Terrorismo de Estado y por el Juicio y Castigo a los Genocidas.

Honor a Silvia Suppo por su coherencia y valentía!

Esperaremos el resultado de las actuales investigaciones e impulsaremos otras, independientes de la Policía y la Justicia Provincial, si su familia, los organismos de derechos humanos y el movimiento popular rafaelino y santafecino así lo considera pertinente.

No es el momento de especulaciones ni operaciones políticas oportunistas de los que hace tiempo que se han olvidado de Julio López o Luciano Arruga, es un tiempo de serenidad, de firmeza y de reflexión.

Una vez más insistimos en que el Estado, y para ser explícitos hablamos del Gobierno nacional y provincial, del Congreso nacional y la Legislatura, del Poder Judicial nacional y provincial, está en deuda con los luchadores por la Justicia en dotar a esta lucha de una estrategia estatal unificada contra la impunidad que se proponga acelerar los juicios, unificando causas, abriendo nuevos tribunales, impidiendo las maniobras jurídicas de empantanamiento de las causas y que contemple un plan nacional unificado de acompañamiento a los testigos y de prevención de los delitos por medio de una fuerte acción de investigación sobre los represores y sus cómplices, no aceptando la farsa de transformar la impunidad (que este Estado impuso contra derecho) en una "presunción de inocencia" que les permita operar desfachatadamente como lo hacen Astiz y el Tigre Acosta desde el propio estrado judicial.

Si se asume que el Golpe de Estado se consumó a favor de un bloque social/político/ intelectual que hoy es el Poder real en la Argentina, no caben ingenuidades en la decisión de enjuiciar la impunidad, que termina siendo siempre al Poder.

Duhalde, en nombre de esa derecha que mejor representa al Poder Real, exige el fin de los juicios, en una clara actitud amenazante; contra esa provocación se movilizaron cientos de miles el 24 de marzo exigiendo Juicio y Castigo.

El Estado Argentino debe satisfacer esa exigencia como no hizo en el momento de la desaparición de Julio López y de Luciano Arruga.

Con claudicaciones de ese tipo se abre paso la derecha, que nadie se haga el distraído con la muerte de Silvia Suppo

Buenos Aires, 30 de Marzo de 2010

Graciela Rosenblum y José Schulman por la dirección nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

Liga Argentina por los Derechos del Hombre
www.liga.org.ar
www.laladh.wordpress.com

Argentina_Silvia Suppo: asesinada a puñaladas
29 Mar 2010

"Tenemos que ser muy cautelosos. Si fue un robo, no podemos estar alarmando a otros testigos. Y si fue un asesinato cometido por su rol como testigo de causas por los derechos humanos, no podemos estar hablando de un delito común". Así definió Ana Oberlin, abogada de la agrupación H.I.J.O.S de Rosario, sus impresiones con respecto al crimen de Silvia Suppo, 51 años, testigo crucial en el juicio de 2009 que condenó por primera vez a un juez federal, Víctor Brusa (junto a un grupo de tareas) por delitos de lesa humanidad.
Victor Brusa, el ex juez condenado en 2009 por el testimonio de Silvia Suppo

Victor Brusa, el ex juez condenado en 2009 por el testimonio de Silvia Suppo
Silvia Suppo fue apuñalada en su comercio del centro de Rafaela este lunes 29 de marzo a las 10 de la mañana. La abogada Oberlin, que lleva adelante otras causas por violaciones a los derechos humanos, sostuvo en conversación con lavaca: "Hasta ahora la información que tenemos de fuentes policiales que consideramos confiables, indica que puede haber sido efectivamente un robo, y que están cerca de saber quién pudo haberlo cometido. Pero aún en ese caso, y más en un lugar como Rafaela, no se explica el homicidio ni el ensañamiento".
Secuestro, violación y embarazo
En 1977 Silvia Suppo fue secuestrada y violada por los grupos de tareas de Santa Fe. Tenía 17 años. Como consecuencia de las violaciones quedó embarazada, y los represores le practicaron un aborto "para subsanar el error", según le dijeron. En 2009, relató su caso ante el Tribunal Oral Federal, y su testimonio fue clave para lograr la condena de todo un grupo de tareas, y la del primer juez federal condenado por violaciones a los derechos humanos, Víctor Brusa.
"Las doce puñaladas ponen en jaque la posibilidad de robo. Además, la asesinaron en una zona céntrica y ocurrió a las 10, un horario en el que pasa gente", dijo Oberlin. Algunos medios en cambio informaron que fueron tres las puñaladas, lo que de confirmarse no cambiaría el fondo de la cuestión. "Por lo que sabemos Silvia tenía un trabajo social importante, en diversos barrios, y eso abre la hipótesis de que haya reconocido a alguien que, por esa misma razón, decidió atacarla".
Una nueva causa
Suppo fue una de las mujeres que testimoniaron en la causa que condenó al ex juez federal Víctor Brusa a 21 años de prisión por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones, apremios ilegales, coacción y tormentos ocurridos tras su secuestro y reclusión en el campo clandestino de concentración conocido como La Casita, cerca de Santo Tomé.
Corría marzo del 77 y Silvia tenía 17 años cuando fue secuestrada junto a su hermano, Rogelio, y un amigo, Jorge Destéfani, que luego sería su esposo. (Meses antes, en enero, los grupos policiales habían secuestrado a su entonces pareja, Reinaldo Hattemer con quien planeaba casarse). Suppo permaneció en cautiverio en la Comisaría Cuarta de Santa Fe y en el centro clandestino de detención "La Casita" (de la menos aniñada Guardia de Infantería Reforzada), donde fue violada en diversas ocasiones y quedó embarazada. Luego se le practicaría un aborto, a cargo de la entonces carcelera policial María Eva Aebi.
Según consta en su declaración, Suppo identificó a Mario Facino como jefe de la comisaría donde estuvo secuestrada, y a Juan Perizotti como cabecilla de la Guardia de Infantería Reforzada.
A raíz de estas identificaciones y del detallado testimonio de violaciones y torturas, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó a 23 años de prisión a Héctor Colombini y Eduardo Ramos, jefe de la Dirección de Drogas Peligrosas y policía respectivamente; dispuso 22 años para Perizotti, 21 a Brusa, 20 a Mario Fascino, ex jefe del Comando Radioeléctrico de Santa fe y de la comisaría cuarta; y 19 años a la carcelera María Eva Aebi.
Pero además, Silvia impulsaba una nueva causa, como querellante y testigo de la causa por la desaparición de Reinaldo Hattemer, su pareja en aquel 1977. Reinaldo continúa desaparecido y Suppo era la única que llevaba los hilos de la causa.
En diálogo con la radio La Voz de las Madres, Lucila Pullol, de la agrupación HIJOS, reconstruyó la secuencia del asesinato: "Sabemos que entró una persona al negocio que ella tiene delante de su casa, cerró la puerta, la llevó atrás y apuñaló". En tanto, la policía santafesina investigó el local (Siempre cuero) y registró la falta de artículos de oro y plata que allí se vendían. En ello se fundamenta la teoría del robo.
Pullol planteó al mediodía la hipótesis inversa: "Mientras no lo tengamos claro, para nosotros es un asesinato por sus declaraciones en las causas por crímenes de lesa humanidad". ¿En qué se fundan las sospechas? Pullol: "Hemos tenido muchas amenazas e intimidaciones, pero siempre las denuncias se terminan relativizando. Esta vez no queremos permitir que se diga livianamente y antes de conocer detalles que esto ha sido un hecho común".

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