Chile_Brigadas Bolivarianas Populares "Solo el Pueblo ayuda al Pueblo"
Una mirada para afrontar el terremoto desde los intereses colectivos de la gente de trabajo.
En un esfuerzo del mundo popular, más de veinte organizaciones sociales decidimos organizar la distribución de ayuda y el apoyo a la regeneración del tejido social en poblaciones particularmente afectadas que se encuentran bajo los mantos de la marginalidad; en palabras simples, nos referimos a la ayuda de pueblo a pueblo, único vehículo de la solidaridad de clase.
Brigadas Bolivarianas Populares
La primera Brigada Popular se asentó en la población Lo Rojas, comuna de Coronel, VIII región, entre el sábado 13 y el martes 23 de marzo. Contamos con médico, odontólogo, asistentes sociales, monitores artísticos y militantes populares prestos a cumplir sus tareas.
Llevamos un cargamento de ropa el cual fue repartido en la población Lo Rojas y entre los compatriotas de los pueblos menos mirados por el ojo pirata de las empresas ayudistas. Lo primero en llamar la atención y la confianza de los pobladores fue la atención médica y humana; centenares de personas recibieron diagnóstico y medicamentos para las más diversas enfermedades. Sumadas a las enfermedades post desastre, existen en la población enfermedades ligadas a la historia y a la vida social y económica de Coronel. Un ejemplo es que, de todas las personas que recibieron apoyo médico, la mayoría, indistintamente de sexos y edades, tenía asma, enfermedad desde siempre ligada a la minería del carbón y sus faenas. Es verdad que las minas fueron cerradas por tiempo indefinido, y son insondables hoy sus interiores; sin embargo, Lo Rojas descansa sobre profundas galerías construidas entre piques y chiflones para la extracción del mineral, que datan del año 1816, las cuales hace poco fueron compactadas.
En relación a la realidad social como tal, no sucede algo distinto.
Para las brigadas, el recibimiento de las personas y sus orgullosas y combativas dirigentas fue más que cálido. El poblado nos cobijó en la sede social del Club Deportivo Verde Mar, donde hoy se concentra la mayor parte de la actividad social del sector. Organizaciones que componen la brigada, como Los Misioneros del Milagro y el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, tienen un trabajo conjunto con los pobladores desde hace bastante tiempo. Hay que destacar la lucha conjunta por los derechos de los pobladores ante la construcción de la segunda unidad termoeléctrica de Endesa, que significó jornadas de movilización popular, enfrentamiento con las fuerzas represivas, negociaciones con autoridades, foros, denuncias, jornadas de propaganda entre muchas actividades emprendidas por los vecinos.
Regeneración de la confianza y la moral de Lo Rojas.
"Gracias a Dios se produjeron los saqueos", comenta un poblador evangélico de Lo Rojas. En momentos de crisis es cuando las sociedades crean condiciones y la historia abre puertas y ventanas para sacar a relucir los problemas sociales; en estos momentos se ven y se pueden atacar de frente.
"Las bolsas de emergencia que nos trajeron a Lo Rojas no son ayuda: son burlas", dice Agustín, al dar su opinión respecto de la acumulación infructífera de mercadería en almacenes institucionales. Mientras los militares custodian las escuelas, a Lo Rojas solo llegaron escuálidas bolsas con mercadería, en cambio, para el sector acomodado de Coronel, situado en el Maule, las cajas llenas, hasta con tarros de duraznos en conserva, marcan la diferencia. De la gente de Lo Rojas que recuperó algo de las tiendas, se cuenta que todo se repartió entre los vecinos. Entre ellos se conocen y se apoyan. Así viven los "saquedadores".
Acá, en esta humilde población de pescadores, la gente vive y se desarrolla con la frente en alto y las conciencias limpias. Las Brigadas Populares, de espíritu bolivariano, son parte de ese resurgir del espíritu.
"La mar hinchó"
Cuenta un compañero de Lo Rojas que cuando sucedió el terremoto, al día siguiente, en el centro, en una de las tiendas que sufrieron el ejercicio de la recuperación popular, fue un carabinero el que invitó a los transeúntes a entrar. "Sálvense", dijo, haciendo uso de un criterio poco visto entre las fuerzas de orden.
Coronel necesita la ayuda del pueblo, un pueblo que se organice y exija el apoyo de las instituciones que con su trabajo han recibido su sustento para existir, un pueblo que entienda que las arcas tanto públicas como privadas están tan robustas, no por gracia de Dios, sino por el sudor y el trabajo de amplias masas de trabajadores: un pueblo organizado que exija y vaya copando espacios.
Sin embargo, el trabajo escasea, los niños no vuelven a clases, y hay gran cantidad de casas inhabitables. Un pescador viejo cuenta que, a diferencia del terremoto del 60, en el cual la mar pegó sus mordiscos de frente, en el caso del pasado veintisiete de febrero "la mar no nos pego de cara, sino en el espinzo". En el espinazo de la ciudad, en sus vértebras y costillas: en sus calles. "La mar hinchó, por eso se quebró el muelle".
"No se metan con las coronelinas: en Coronel, la mujer manda"
Las mujeres de este pueblo pescador enfrentaron en Capitán Cabrejo y Aroldo Figueroa, durante meses, a las fuerzas de orden, que defendían los intereses de las plantas termoeléctricas Bocamina 1 y Bocamina 2, ambas propiedad de ENDESA, esta última todavía en construcción. Las pobladoras decidieron organizarse junto a sus vecinos para dar la cara al ataque sin miramientos de estas grandes estructuras. Acá se cuentan batallas urbanas de más de 14 horas de duración. "Partimos un día a las siete de la mañana y terminamos como a las nueve de la noche, hasta que al final los pacos no pudieron tomar a nadie y se fueron; y eso que nuestros maridos estaban trabajando". Para los brigadistas, este grado de vivencias llevadas al límite en la lucha callejera no se encuentra en la obra de ninguno de los "clásicos". Quizás en la Historia de Chile, un Manuel Rodríguez puede ser el rasero de tanta inteligencia popular.
Durante nuestra estada se desarrolló un conflicto con las empresas subcontratistas de ENDESA por el despido abusivo de sus trabajadores en Bocamina 2. Sin pago de finiquito ni mes de desahucio, dejaban en la indefensión a más de dos mil trabajadores con sus familias, los cuales pasarían a formar las filas de cesantes en esta zona de la región del Bío-Bío. La Primera Brigada Popular, en este sentido, ha buscado unir las fuerzas de la clase, llevando su apoyo irrestricto a la causa de los trabajadores. Por su parte, la organización sindical, tras vertiginosa lucha logró quebrarle la mano a la empresa.
En la población, las mujeres lideran la solidaridad. Aún cuando recordaron problemas anteriores con los obreros, cuando estos no apoyaron sus protestas contra "la termo", decidieron ofrecer su apoyo. Algunos maridos de la población protestaron. Pero, como bien afirmó María, joven hija de la dirigenta Rosa del Club Deportivo: en Coronel la mujer manda.
Solo el pueblo ayuda al pueblo
La modesta y desinteresada ayuda de esta inicialmente pequeña Primera Brigada se ve multiplicada y hecha carne en más de una decenas de almas comprometidas con este proyecto que busca encontrar los puentes para la organización del mundo popular. Así el espíritu bolivariano se expande entre las gentes de este pueblo tan solidario como golpeado.
Ahí realizamos los talleres con niños al mando de Elizabeth, junto a la música guitarreada para cantar a Víctor y a Violeta; prestamos la ayuda médica de la compañera Virginia y la atención odontológica de Gonzalo, puesta siempre al servicio de los intereses de su pueblo; los comedores populares al mando de Cristian; la ayuda social con las fichas sociales familiares de Camila y la asistencia de la compañera a cargo de la misión: Cecilia. En síntesis, la educación popular y el esfuerzo de todos los brigadistas. Con la fuerza de las dirigentas Marcela y Rosa. Con la fuerza de un poblador y líder de opinión de Capitán Cabrejo, Agustín, quien imagina y sueña la bonanza de su pueblo luchador, amarrado a la mar, con su voluntad llena de libertad en las venas. Se nos sumó también la Compañía Circo Teatro " La Marona " de Coronel, divirtiendo y educando a los niños de Lo Rojas y Schwager.
Logramos replicar parte de esta experiencia en poblados marginados de otros sectores como Raquialto, Llico, Santa Clara, campamento 3 y 4, que no estaban en nuestros planes iniciales, pero de necesidad inaplazable.
Las redes van creciendo de a poco en este noble rincón de Chile. Y mientras la clase política y los militares acumulan víveres y objetos, necesarios en poblados no tan lejanos, demostrando ser por hoy la vergüenza de esta patria, el pueblo y las Brigadas van por ancho camino.
Sin embargo faltan conciencias unidas al proyecto popular. Fuerzas que con determinación decidan su camino por la independencia y la libertad: por el Poder Popular, en el mejor de todos los sentidos de este manipulado concepto. Organización social y política desde los intereses de la gente de trabajo. Para abrir las mentes, para dar paso a la solidaridad de clase, está hecho el ser humano de acá abajo; no hay persona que en el fondo de su corazón no conviva con un núcleo del sentido común sano, que mire a sus hermanos a los ojos y reconozca en él a un par con quien producir la sinergia de lo colectivo. Es este sentido común de los sectores subalternos, que somos nosotros, lo que tiene que activarse y proyectarse para preparar la reconstrucción de la patria. Las compañeras y compañeros, y el pueblo de Coronel, sobre todo el sector de Lo Rojas, ya han sembrado sus semillas en nosotros, y viceversa. Crece el poder de la gente en estos momentos de catástrofe. Y esto, porque todavía queda patria.
Brigadas Populares
marzo de 2010.
Nota: La segunda Brigada Popular se encuentra desde el sábado 27 de marzo en la zona de Talcahuano, San Vicente, Tumbes, entre otros lugares de la VIII región.
Para más información visita:
http://brigadaspopularesysociales.blogspot.com/
enviado por marosses2@hotmail.com
