Palestina_Gaza: ATAQUE DE ISRAEL A LA FLOTILLA SOLIDARIA
Un crimen alevoso que desafía a la conciencia humana
No es la primera vez que el Estado de Israel agrede y violenta los
derechos inalienables del pueblo palestino a vivir en paz en su propio
territorio; hace décadas que lo viene haciendo ignorando las
decisiones de la comunidad internacional que tienden a instalar una
paz con justicia en Medio Oriente. Pese a las resoluciones de la ONU
que indican lo contrario, Israel sigue construyendo al interior del
territorio palestino de Cisjordania un muro del Apartheid que hace muy
difícil la vida cotidiana de sus habitantes. Hace 18 meses asistimos
indignados a la Operación "Plomo fundido" y la masacre desatada por
las fuerzas armadas israelíes contra la población palestina de Gaza;
vimos establecer un bloqueo permanente e inhumano que priva a la gente
de elementos indispensables para la vida y le impide reconstruir sus
hogares destruidos durante la operación militar.
Aun sabiendo todo esto, al conocer el ataque del lunes 31 de mayo, nos
resistimos a creer que tamaño atropello fuera real; que una brigada de
elite de la Armada israelí pudiera cometer semejante acto de guerra
contra civiles desarmados e indefensos, quienes movidos por elevados
sentimientos solidarios venían a auxiliar a la población de Gaza con
10 toneladas de alimentos, equipos médicos, materiales de
construcción, y otros insumos que les había llevado meses reunir. Y
nada importó que entre los 750 cooperantes, distribuidos en seis
barcos, hubiera ciudadanos de 30 países, mujeres con niños,
voluntarios de diferentes religiones y nacionalidades, más de veinte
parlamentarios europeos, una ex congresista estadounidense, una
diputada israelí, intelectuales comprometidos con las causas humanas,
un Premio Nobel de la Paz y hasta un sobreviviente del Holocausto
nazi, además de dirigentes de organizaciones de solidaridad y grupos
pacifistas. ¿Cómo imaginar que estas personas -que se sabía desarmadas
puesto que lo barcos habían sido revisadas por las autoridades
competentes en los puertos de partida- pudieran ser atacadas en aguas
internacionales, desde naves de guerra, helicópteros y botes
"zodiacs", usando bombas de humo y gas lacrimógeno, así como bastones
y armas con balas de plomo, de modo tal que los atacantes produjeron
16 muertes y varias decenas de heridos, a la par que hicieron
prisioneros al resto para llevarlos secuestrados a territorio israelí?
Con el correr de los días y la llegada de testimonios y nuevas
informaciones, el estupor inicial cedió el paso al dolor profundo, a
la indignación sin límites, y a la necesidad de reflexionar sobre lo
ocurrido. ¿Cómo es posible que el gobierno de Israel desafíe de ese
modo a la conciencia humana, violando de manera flagrante el derecho
internacional y las normas elementales de convivencia entre las
naciones? No tenemos todas las respuestas, pero basándonos en la
experiencia -incluyendo la forma en que se han pronunciado sobre este
hecho alevoso diversos actores internacionales- estamos convencidos de
que esta desafiante política desde posiciones de fuerza guarda directa
relación con el apoyo que le brindan las grandes potencias centrales
y, en particular, a la ayuda militar que históricamente viene
recibiendo de los Estados Unidos, la primera potencia mundial que a la
vez es cabeza de la OTAN. Vale la pena subrayarlo: el Estado de
Israel es en el orden global el primer receptor de ayuda militar de
Estados Unidos, lo que le permite estar fuertemente armado y disponer
de la más sofisticada tecnología militar incluidas las armas nucleares.
No podemos pasar por alto que -como lo señalan prestigiosos
intelectuales- "hoy la humanidad se encuentra en la encrucijada de la
crisis económica y social más grave de la historia moderna". Sabemos
también que la política de guerra del Pentágono norteamericano se
vincula estrechamente con la re-estructuración de la economía global
para hacer frente a la crisis. En ese marco el hecho brutal que
denunciamos es particularmente preocupante porque ocurre mientras
asistimos al relanzamiento de la militarización imperial cuyo eje es
la agenda militar de Estados Unidos; mientras se expande la OTAN a
escala planetaria y prospera la economía de guerra, favorecida por un
presupuesto estadounidense de Defensa que se acerca al billón de dólares.
En tales condiciones, es muy difícil avanzar en el camino de la paz en
Medio Oriente; es más, cualquier acción militar intempestiva, como el
ataque protagonizado el 31 de mayo por las tropas de Tel Aviv puede
transformarse en una amenaza real a la precaria estabilidad de la
región. Por todo lo cual, en solidaridad con la justa causa palestina
y en apoyo a las aspiraciones de paz de los pueblos de la región, pero
también en defensa de la paz mundial, es fundamental que se exprese
una condena enérgica de los pueblos y de los gobiernos progresistas
del mundo entero.
Entendemos que, frente a una acción tan grave, no resulta
satisfactoria la débil protesta del Consejo de Seguridad de la ONU que
condena el hecho pero no a los responsables; es insuficiente que la
Unión Europea exprese preocupación y solicite una investigación; no
basta con que el presidente Obama y el Departamento de Estado lamenten
la pérdida de vidas humanas en lo que califican como un "incidente"
evitando cualquier tipo de repudio a lo que no fue un incidente sino
un ataque brutal.
Saludamos, en cambio, la posición del Movimiento de Países No
Alineados que condena la agresión como un injustificable uso de la
fuerza y una violación de la ley internacional y el derecho
humanitario; nos identificamos con el pronunciamiento de las
organizaciones políticas, sociales, culturales y religiosas de nuestro
país y del mundo entero que han condenado de inmediato la agresión;
saludamos la actitud de gran parte de los gobiernos latinoamericanos y
caribeños que se han pronunciado con firmeza, y valoramos muy
especialmente la Declaración de Unasur del pasado 2 de junio que
rechaza enérgicamente el ataque israelí a la flota humanitaria y
exhorta a las autoridades de Israel a permitir el ingreso y entrega de
asistencia y ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, así como a
garantizar la libertad de tránsito y el acceso de sus habitantes a
medicamentos, alimentos y bienes de consumo.
Por nuestra parte
· Condenamos el ataque alevoso perpetrado el pasado 31 de mayo por el
gobierno de Israel contra la flotilla humanitara; y reclamamos una
investigación internacional;
· Exigimos el levantamiento del bloqueo ilegal e inhumano contra la
población de Gaza;
· Reclamamos el pronunciamiento condenatorio de la ONU, la OEA y demás
organismos y foros internacionales donde puede expresarse la voluntad
de los pueblos y gobiernos del mundo entero;
· Reclamamos de los gobiernos la adopción de todas las medidas
diplomáticas necesarias para expresar el más fuerte repudio por este
crimen intolerable y quitar cualquier tipo de apoyo a la política
agresiva del Gobierno de Israel;
- Expresamos nuestro profundo reconocimiento a los voluntarios que
protagonizaron la valiente iniciativa solidaria encaminada a romper el
bloqueo israelí a la población de Gaza, a la par que acompañamos el
dolor de los familiares y compañeros de las víctimas del ataque;
Reiteramos nuestra firme solidaridad con el pueblo palestino que
reclama la vigencia de sus derechos nacionales inalienables fundados
en el respeto de la legalidad internacional, en particular el derecho
a la instalación de un Estado Palestino independiente en el que pueda
convivir en paz con los demás pueblos de la región;
Expresamos asimismo nuestro respeto y solidaridad con las
agrupaciones y personas que, al interior del Estado de Israel,
trabajan por una paz con justicia y dignidad para su propia comunidad
y para todos los pueblos de Medio Oriente.
Buenos Aires, 3 de junio de 2010
PRIMERAS FIRMAS:
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz
Osvaldo Bayer, escritor y periodista
Nora Cortiñas y Mirta Baravalle, madres de Plaza de Mayo LF
Atilio Borón, politólogo, investigador superior del Conicet
Stella Calloni, escritora y periodista
Beverly Keene, coordinadora internacional, Jubileo Sur
Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos
(Mopassol)
Rina Bertaccini, vicepresidenta del Consejo Mundial por la Paz (CMP)
José Ramón Rodríguez, coordinador para América del CMP
Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos
Guillermo Sullings y Luis Ammann, Partido Humanista Internacional
Hugo Yasky, secretario general de la Central de Trabajadores de la
Argentina (CTA)
Aldo M. Etchegoyen, obispo emérito de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina
Patricio Echegaray, secretario general del Partido Comunista
Graciela Iturraspe, diputada nacional, Bloque Sí por la Unidad Popular
Oscar Laborde, dirigente del Frente Transversal
Movimiento Evita, Alejandro Rusconi, secretario de Relaciones Internacionales
Humberto Tumini, secretario general del Movimiento Libres del Sur.
Diputadas nacionales Victoria Donda Pérez (Buenos Aires) y Cecilia
Merchán (Córdoba), Bloque Movimiento Libres del Sur
Víctor De Gennaro, secretario de Relaciones Institucionales de la CTA
Jorge A. Izquierdo, Neuquén, secretario de Hacienda de la Federación
Judicial Argentina
Fernando Cardozo , coordinador nacional de Relaciones Internacionales CTA
Fanny Edelman y Delia Pardo, Multisectorial de Solidaridad con Cuba,
de Buenos Aires
Mesa Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados de la República Argentina
Cnel (R) José Luis García, Secretario General y Prof. Elsa
Bruzzone , Secretaria del Centro de Militares para la
Democracia Argentina (CEMIDA)
Liga Argentina por los Derechos del Hombre
Diálogo 2000
Inés Izaguirre, docente UBA, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
Carlos Chile, secretario adjunto CTA Capital Federal
Coordinadora de Identidades Originarias y del Campo Popular, Mauricio
Nilian, Mendoza,
Instituto de Relaciones Ecuménicas
Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos
Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM), La Plata
Attac Argentina,
Graciela Safuri, Federación de Entidades Argentino-Palestinas
Marcelo Nono Frondizi, Agr. Envar El Kadri - Peronismo Revolucionario
Manuel Gutiérrez y Carlos Oroz, Asociación Docentes de Enseñanza Media
y Superior (Ademys), C.A. de Buenos Aires
Unión por los Derechos Humanos, La Plata
Betty Raiter, actriz y directora teatral
Federación de Asociaciones Chilenas en Argentina (FEDACH)
Unión Cultural Armenia de Buenos Aires
Pablo Goodbar, Presidente Asociación Argentina de Solidaridad con
Palestina (AARSOPAL).
Espacio Feministas Autoconvocadas
Museo Che Guevara, Argentina
Grupo de Amistad Argentina Palestina, Neuquén
Juan Pablo Acosta García, Presidente de la Unión Dominicana de
Periodistas por la Paz
Consejo Español en Defensa de la Solidaridad y la Paz (Cedespaz), España
Rodolfo Diverio V., escritor y periodista - Bloque Bolivariano de
Prensa Alternativa, Caracas, Venezuela.
El Club de la Pluma, director Norberto Ganci, Córdoba
Rubén Saboulard, coordinador, Asambleas del Pueblo
Yoko Vidal Carril, trabajador visual
Alejandro Ruetter, actor argentino residente en España miembro de
Judíos Antisionistas en España adherido a IJAN.
Juan Santiago Ruetter, argentino, miembro de Judíos Antisionistas en
España adherido a IJAN
David Comedi, IJAN-Argentina (International Jewish Anti-Zionist
Network - Red Judía Antisionista Internacional - Argentina)
Carlos A. Zaidman, ex detenido desaparecido
FeTERA Flores: Aurora Tumanischwili Penelón y Guillermo López.
Ingrid Storgen, Amigos por la Paz en Colombia y en el mundo,
Cristina Castello, poeta y periodista
Marta Speroni, activista por la libertad de los cinco antiterroristas
cubanos prisioneros en EEUU
Carlos Loza, Junta Interna ATE, A.G. de Puertos,
Carlos Guanciarrosa, Agrupación Enrique Mosconi, FeTERA, La Plata
Eduardo Espinosa, ATE, M.D.Humano Prov. de Buenos Aires
Luis Fuenmayor Toro, médico, profesor universitario, Venezuela
Julio Carmona, escritor, Perú
Saad Chedid
Gabriel Daneri
Umberto Mazzei
Rafael Villegas, psicólogo social, Buenos Aires
Orlando Balbás,
Nery Regina Toledo Alvarez, trabajadora social
Carmen Ruth Blanco, Colombia
Ana María Parnás,
Soad Schabib, Wadia Schabib, Fatmato S. Hany y Janan B. S. Hany, desde Brasil
José Vanegas,
Carlos E. Sánchez Ch.
Pierre Dupuy, Francia
Diego Díaz Vinasco, Colombia
Silvia de Marenco
enviado por elisaamandamata@gmail.com
