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La Coctelera

Red Latina sin fronteras

redlatinasinfronteras@yahoo.es

30 Junio 2010

ECUADOR: Campesinos de La Esperanza despojados de sus tierras.

Artistas, escritores, comunicadores, ecuatorianos, amigos todos:

Artistas, arqueólogos y comunicadores durante dos años hemos trabajado
conjuntamente con campesinos y líderes sociales para visibilizar, a
través de la posición humanista del arte, la zona de La Esperanza, una
tierra que comparten las provincias del Guayas y Santa Elena, una
tierra pobre, donde viven los campesinos más pobres de la región. No
hay agua ni luz en La Esperanza, allí solo hay una pequeña escuela
donde hasta hace poco una niña de 13 años impartía clases a 40 niños
que caminaban hasta dos horas para llegar a ella. De todos los millones
que se gastan en cultura, en la gastada cultura que heredamos de
occidente las atestadas urbes latinoamericanas, este año La Esperanza
recibiría $26.000 dólares para construir tres cabañas que alojarían a
investigadores y estudiosos de arqueología. Y es que en estas tierras,
que los campesinos arañan día a día para sembrar el maní y el ajonjolí
con el que comercian para sobrevivir, ellos habían encontrado pequeños
restos de sus antepasados los chonos. Cerámicas rotas y pequeños
tiestos precolombinos fueron guardados celosamente en las míseras casas
de estos valientes montuvios. Con este válido pretexto los campesinos
de La Esperanza, desplazados de las tierras fértiles también suyas por
siglos, decidieron aceptar ser parte de un proyecto que se afianzaba en
la necesidad de dar valor a la ecología de la zona, su herencia
arqueológica y el amor que su gente siente por el campo, lo que incluía
su firme decisión de no migrar hacia las ciudades.

Hoy 25 de junio de 2010, en pleno gobierno de la Revolución Ciudadana,
estos dignísimos ecuatorianos han sufrido el peor de los crímenes: las
autoridades de la provincia del Guayas, el gobernador, el intendente y
la policía han quemado sus casas, han dejado a sus hijos en el monte;
sus animales, gallinas, vacas, caballos y acémilas han corrido
despavoridos por los gases y las balas, al igual que sus dueños, que
hoy duermen en el camino de tierra que llevaba a La Esperanza.

Sabemos que otros montuvios, otros herederos chonos de toda la
provincia han sido desalojados por el gobierno, sin que medien
explicaciones, sin pena, sin compasión. No hay títulos dicen las
autoridades. Es verdad, ninguna familia campesina de la zona los tiene.
No los tiene Teófilo y sus cuatro hijos, ni doña Blanquita y sus siete
nietos, ni Luchito con sus 11 hijos y 7 nietos, tampoco los chonos las
tenían y eran sus tierras.

Pero los que sabemos leer y escribir, los que sabemos leer entre
líneas, también sabemos dónde se dirigen las nuevas leyes y a quiénes
favorecen; conocemos que esas tierras, las de los campesinos pobres que
no tienen títulos que digan que son de ellos, están destinadas a los
nuevos ricos del país, a esos que saben que el petróleo se acaba, que
los recursos para ser cada vez más ricos en el futuro van a salir del
biodisel y que para producirlo se necesitan las tierras que hoy ocupan
los campesinos de la Costa del Ecuador. También sabemos que el
narcotráfico es un potencial que muchos quieren explotar, y que el
narcotráfico que se está instaurando en el país necesita tierras.

Esta noche los campesinos de La Esperanza duermen en la intemperie,
mañana irán a la Isla Trinitaria, seguramente a refugiarse con otros
campesinos que ayer fueron también desplazados y que tuvieron que hacer
sus casas sobre la basura que dejan los habitantes de las ciudades. Sus
hijos, en el mejor de los casos, serán los sirvientes de los nuevos
ricos que hace la política, en el peor, formaran parte de la miseria y
el infierno que se vive en la Penitenciaría de Guayaquil y en las
cárceles del país.

Proyecto La Esperanza llega a su fin. www.proyectolaesper anzaecuador. blogspot. com

Quienes hicimos este proyecto hoy somos testigos de la impasible
crueldad con que se despoja de sus tierras a los más pobres y
vulnerables habitantes del litoral ecuatoriano. Queremos hacer público
el sistemático desalojo y desterritorializaciò n de los montuvios y
solicitamos su firma para la inmediata devolución de sus tierras a los
campesinos de La Esperanza: que los niños y niñas que hoy duermen sobre
la dura tierra vuelvan a los despojos que quedan de sus casas.

Marco Antonio Alvarado López, artista visual
Matilde Ampuero

Ante los hechos denunciados, pedimos su solidaridad especialmente con los
niños, que ya están enfermándose por la forma en que están viviendo
este momento; ellos necesitan comida, frazadas y alimentos. Favor
comunicarse al 090836493/042344897

fuente: pachimatutegarcia@yahoo.es
29 de Jun, 2010

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