Uruguay: El dolor de ya no ser
Tragedia evitable
En Uruguay, la ex-tacita de plata, trece reclusos perdieron la vida gracias a la desidia, el desinterés y la falta de voluntad de autoridades cada vez más culpables de no destinar ni atención ni recursos para solucionar los gravísimos problemas que enfrenta la población carcelaria.
A la perdida de la libertad y otras carencias hay que agregarle la precariedad, la promiscuidad, el hacinamiento y la inseguridad física en que viven los condenados de la justicia "ordinaria".
No se conoce si había implementos adecuados para combatir incendios pero lo que resulta evidente es que no existía un plan de evacuación que prioritara la preservación de la vida de los internados. No hubo motín ni protestas que justificaran la demora para abrir una puerta y sin embargo se tardó trece muertos en socorrer a los atrapados en el infierno.
La pregunta que nos hacemos los uruguayos luego de ver la grabacion es porque los presos a pesar de sus pedidos no fueron socorridos a tiempo?, que preparación tienen los guardias?,cuales son sus potestades, sus obligaciones, cuanto deben involucrarse en el destino de las personas bajo su custodia?.
Culpables? La justicia investiga y muy probablemente llegará a la salomónica conclusión de que no los hay.

Nadie debe sorprenderse.
Como se sabe los presos comunes son considerados una sub-categoría humana, un colectivo sin hinchada. Desde la epoca de la dictadura nos han adoctrinado en el desprecio a los reclusos. Aprendimos a legitimar la desigualdad y la indiferencia.
La insensibilidad se transformó en excusa nacional: Por algo están ahí.
No siempre fue así.
Antes, el tango les dedicaba a los reos un lugarcito en el lado izquierdo cuando la patria tenía corazón no solamente shopingscenter.
Pero eso era antes, cuando el tango trasmitía valores. Ahora no. Defenderlos no aporta votos.
Cada vez hay más gente en las cárceles y menos espacio en ellas. Para ellos no hay derechos especiales, ni establecimientos de lujo y mucho menos discursos militares que glorifiquen sus delitos.
Hemos permitido construir edificaciones de cinco estrellas y cuatro tenedores para los torturadores y responsables de crímenes de lesa humanidad. Para estos: agua caliente, calefacción central, baño privado, alfombra, servicio de limpieza, lustrado de medallas.
Estos canallas de visera cuentan con defensores dentro y fuera del estado que los protegen y los miman.
Y por ello, no necesitan pagar sus culpas amontonados de a veinte en 28 metros cuadrados como los presos de Rocha. Sus habitaciones no corren peligro de incendio, cuentan con sensores de temperatura que activan en caso de necesidad un sistema de sofocamiento por lluvia.
Si para los traidores a la patria alcanzan los recursos económicos ¿porque no hay para el resto de los confinados?
Es un sistema estándar, de bajo costo que debería existir en todos los lugares de reclusión.
No éramos así.
Esto es lo que duele como país. La desigualdad. El trato diferenciado. Esto tambien es tragedia y produce tragedias.
En estos días futbolísticos en que todos nos sentimos nación, perdimos trece de nuestros connacionales que también gritaban los goles de Forlán.
Según el código penal sufrían reclusión con el fin de ser recuperados para la sociedad uruguaya bajo la custodia del ministerio del interior frenteamplista. A pesar de lo que diga el ministro Bonomi hay responsables mas allá de los inmediatos.
Responsables somos todos, porque hemos dejado prosperar la desidia, el desinterés, la indiferencia y sobre todo la desigualdad.
La igualdad en todas las instancias no solo es una cuestión de justicia; también salva vidas.

