Uruguay: en memoria del Compañero Nebio Melo
HOLA NEBIO.... ¿dónde estás?...ahora yo tengo que hablar con vos....
La última vez que te vi fue por diciembre de 1975, hace ya mucho tiempo.
Nos amigamos entonces. Convengamos que Nebio Melo Cuesta, tendría por esos años, treinta y cuatro, o, y cinco, no más. Yo, andaba por los 23 a 24. Estaba esa diferencia de edad, que ahí se notaba, a veces no tanto, cuando se trataba de jugarse la vida por la causa del pueblo oriental oprimido por la dictadura fascista del poder militar encaramado en la dirección del Estado.
¿Como se me puede ocurrir hablarte hoy? Tal vez es porque nunca lo dejé de hacer. No todos tenemos este triste ´´ privilegio `` de haber conocido a un HÉROE DEL PUEBLO, en este caso muy cercano a todos nosotros, un mercedario mas.
Nebio, dudaste un poco cuando te pedí que me cambiaras esa remera china gris, por una amarilla que tenía puesta en ese momento yo. Para mi era que me pasaras esa fuerza de la revolución a través de una prenda, que sabía habías traído unos meses antes de allá vos o el Pelado, no me acuerdo bien, de ese faro para todos los revolucionarios del mundo en ese momento, la República Popular China, la China maoísta.
Después ya no te vi mas, ni al pelado Mazzuchi, que poco antes también había estado en Concordia, frente al Salto oriental, una de las bases de compañeros en el exilio, antes de la estampida que provocó el golpe de marzo del 76 en Argentina.
Yo te puedo recordar como siempre, esperando que estés acá para enfrentar a los conciliadores, odiando como siempre al mundo de los explotadores, buscando una brecha para llegar al pueblo, ser como pez en el agua en el mismo, acompañarlo en las luchas por su liberación, y como comunistas revolucionarios, en la medida de lo posible, incidir en la dirección de esas luchas.
No te recuerdo como se que eras, el muchacho del Barrio Palo Alto, que andaba en carro, se tiraba de cabeza del puente, cosa que nunca ví personalmente; pero sí puede decir de vos que eras un tipo, SOS UN TIPO de esos de frente, DE LOS QUE DAS LA MANO FUERTE SIEMPRE, como diciendo, amigo, a que le teme, somos compañeros del pueblo.
Pero también te recuerdo ahora entrando al Instituto Campos, en aquellas épocas que en los sextos años, los que éramos compañeros de quien fue mártir estudiantil en 1972, Joaquín Kluver, a la sazón un numeroso grupo de jóvenes de 17 años, que levantábamos un puño cerrado en alto y el libro rojo de la citas de Mao, allá por 1969 (sí, aquí en Mercedes), te escuchamos atentamente la brillante exposición que desarrollaste en el salón de actos de la institución en defensa de la educación pública y por las luchas obreras contra las Medidas Prontas de Seguridad pachequistas.
Unos meses antes te había conocido cuando esperabas la marcha cañera, y cerca de la capilla me quedó la imagen grabada, en ese bar de la esquina hablando con los ´´ peludos ``, no me acuerdo pero creo que era con Don Belleti y otros compañeros de UTAA , y vos dijiste: ¿Qué van a tomar?..´´para mi un amargo``.
Brillante analista de la situación política, rompiste temprano con los revisionistas del Partido ´´Comunista``, en la UJC, mientras los viejos lo hacían con el Partido arismendiano, por considerar que el ejemplo era Cuba y no el reformismo dentro del Estado burgués, el camino a seguir.
Sí, yo te recuerdo así, luchador de primera línea, consecuente, nada con los fascistas, ni con los burgueses, ni con los progre reformistas de entonces.
Por eso mis lágrimas por vos y por los otros compas no son de tristeza sino de compromiso actual. Vos sos de los que viven eternamente, mas allá de mausoleos, que podrán estar o no. Otros te recordarán como el muchacho de barrio, yo no tanto, aunque se que eras bien de pueblo, sencillo en tu sabiduría. Estudioso de la realidad para sacar a tu pueblo de la miseria y el oscurantismo burgués.
Marxista - leninista primero, inmediatamente maoísta, sin pensar nunca que iluminados pudieran adelantar ningún proceso. No fuiste tupamaro, aunque los de aquellas épocas eran hermanos de clase, se la jugaban por el pueblo. Seguiste otro derrotero, quizás el mas difícil, no el de ´´ que las palabras nos separan y la acción nos une ``, un camino que la historia reciente ha demostrado de conciliación de clases y de involución, reformista dentro del orden burgués, no revolucionario.
Nebio: ¿te acordás allá por el 71 ó 72, que entraste al Platense y me dijiste vení, vamos a charlar al boliche? La efervescencia de la Agrupaciones Rojas universitarias era muy intensa, la lucha de clases se tensaba permanentemente, el pachequismo/bordaberrismo reaccionario, asquerosamente antipopular se resquebrajaba. Pues en medio de uno de esos actos enfervorizados, apareciste para llamarme y hablar de nuevas tareas, de la lucha interna del MIR, lo que fuera a partir del 72 el PCR (que en sus banderas llevó la sangre de 15 mártires después, incluida la de él mismo).
Tareas que tendrían que ver con la reconstrucción del Partido en la clase obrera. Ahí sí el trabajo era cotidiano, instancias previas al golpe, la inserción en la clase, incidir en la lucha reivindicativa, estar en todas, trabajar, estudiar, militar. Las 24 horas del día eran pocas.
Vos eras guía y fuente ideológica, firmeza en construcción y en avance de proceso liberador. Que fuiste uno de esos hijos del pueblo mas conciente en tu responsabilidad frente al mismo, no cabe dudas.
¿Qué te diferenciaba, entonces?
Que no eras sumiso, te rebelabas contra la injusticia, viniera de donde fuera, desde los reaccionarios, o desde la ´´ izquierda`` misma, y estudiabas las leyes científicas del marxismo para desentrañar la realidad y transformarla...estudiabas y estudiabas....
Pero también por esos años, del 68 al 70/71, fuiste alumno del nocturno junto al Pelado Mazzuchi. Destacada militancia, redactabas documentos para el frente estudiantil y para el frente obrero, liderabas la lucha contra las desviaciones a la interna, condujiste al Partido al centro del escenario político en 1973. Bien que se ha ocultado esto, cuando los tupamaros estaban casi todos presos, fue tu Partido, en tu figura principal junto a otros compas, quienes lideraron la lucha contra el fascismo ascendente personificado por los comunicados 4 y 7 del 9 de febrero del 73, el Semanario nacional-fascista Azul y Blanco, y la cúpula militar golpista del momento. Muchos compañeros pagaron caro esta postura, Santiago Rodríguez Muela (asesinado en el Nocturno 8 al enfrentar con sus puños, las balas de las bandas fascistas), el Chiqui González(detenido-desaparecido, dirigente principal de todo el frente universitario), el negro Anselmo García( muerto poco después de salir de la tortura, destacado dirigente bancario), Joaquín Kluver (asesinado en las calles repartiendo volantes contra la Ley de Educación del Ministro Sanguineti), Carlitos Cabezudo, el Pocho Fontoura, Héctor Giordano, Ricardo Blanco, el mismo Nebio y el Pelado, entre tantos otros luchadores, detenidos-desaparecidos.
El fascismo se ensañó y persiguió a rajatabla a los más destacados luchadores, pero no se detuvo con los demás tampoco. Nuestro pueblo vivió en carne propia crudamente esa etapa del terrorismo de Estado, por pensar diferente las más de las veces, ni siquiera por accionar diferente. 50.000 presos pasaron por las cárceles en dictadura, miles de torturados, decenas de miles de exilados, a la interna ciudadanos clase A, B y C...todo oprobioso, maligno y degradante.
Nebio no fue de los que empuñaron armas, su idea era que el pueblo asumiera su rol...el camino, la revolución contra la oligarquía y el imperialismo en rumbo al socialismo y el comunismo.
Por eso su rostro joven, siempre lo será, por eso lo que le dije una vez en una controversia circunstancial, - dentro de 50 años nadie se va a acordar de vos, el pueblo es lo que importa-, HOY DEJA DE TENER TODO SENTIDO, en la medida que su lucha está inconclusa al existir aun la explotación y la miseria, pero esa imagen joven y sonriente, es la mejor cara que nos puede estar alumbrando PORQUE SÍ, NEBIO, HOY TE LO DIGO ASÍ, SOS INMORTAL, SOS HÉROE DEL PUEBLO POR SIEMPRE, SOS JOVEN POR SIEMPRE Y SOS LA REVOLUCIÓN DE AHORA Y PARA SIEMPRE.
El haberte conocido fue una de las situaciones de vida mas lindas que me ha tocado vivir.
Gracias Nebio, por vos y por la revolución aun por venir.
Jorge Iannandrea
fuente: http://postaportenia.blogspot.com/

Nebio Ariel Melo Cuesta
Desaparecido el 8/2/76
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Conocí a Nebio, cuando era muy pequeña. Lo conocí en una casa-comercio de la calle Colonia y Rondeau. Allí vivía una amiga de mi madre, que era hermana de la compañera de Nebio, Alicia. Alguna noche durmieron en mi casa, un apartamento de la calle Porongos, cuando sus vidas corrían peligro. Conocí a la hija de Nebio, también, a Soledad. Mi padre estuvo con él en Buenos Aires, poco antes de su desaparición. Ellos vivían en Caballito. Nebio era todo ternura. Gabriela Hoy, 21 de agosto de 2010, voy a depositar aquí un recuerdo, en la imposibilidad de depositar una flor. El mío no será esta vez un recuerdo militante, aunque podría haberlo sido. Soy un mercedario que fue compañero de estudios de Nebio en el Liceo "José María Campos", en los primeros años de la década del '60. Del punto de vista físico, Nebio era -por lo menos a mi criterio- muy parecido al malogrado actor juvenil James Dean, un rubio con el jopo muy parecido y el mismo aire socarrón. Aunque Nebio era más bajito ... En alguna ocasión le hice notar esa semejanza, e incluso lo llamé "Jimmy", lo que no pareció gustarle demasiado. Y no era para menos: él era maduro y reflexivo, todo lo contrario del protagonista de "Rebelde sin causa". Y además, Nebio fue un rebelde con causa. Él era más de dos años mayor que yo, lo que a los 16 años se nota mucho, y yo había quedado huérfano. Recordaré siempre una charla nocturna, mano a mano en la Rambla de Mercedes, sentados ambos de cara al río, en la que yo me extendí largamente en la explicación de mi angustiante situación familiar y económica, y la incertidumbre con que visualizaba mi futuro. Él sólo escuchaba, sin interrumpir. Era un gran escucha. Cuando por fin di por finalizado mi monólogo y -en su calidad de persona mayor- le pedí consejo, él se limitó a recordarme lo esencial, que voy a tratar de sintetizar sin alteraciones: Los problemas que hoy pueden parecer insolubles, en realidad casi nunca lo son. De un modo u otro, todo terminaría por arreglarse. Siempre habría un mañana, que él concebía como venturoso para todos. Y si se tiene el ánimo templado, se continúa estudiando y se pone garra y voluntad, él -que confiaba en mí como yo mismo debería hacerlo-, no tenía dudas de que yo saldría adelante. ¿No me habría dicho lo mismo mi propio padre? Tuvo razón. Gracias, querido Nebio. |
http://www.desaparecidos.org/arg/victimas/m/todos/melosn.html
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¿Conociste a Nebio Melo Cuesta?
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