Uruguay: Que el pueblo haitiano lo sepa, a pesar de nuestra vergüenza ajena
Linda manera de festejar los 40!!! / ¡Esto sí que es doblar las rodillas!!!
Durante toda la mañana y buena parte de la tarde del viernes 4 de
febrero, procuramos sin éxito ponernos en comunicación telefónica con
el gerente "de eventos" o "espectáculos" de la In-tendencia Municipal
de Montevideo, Fernando González -ex sindicalista, "buen vecino" del
Cerrito de la Victoria, de orígenes muy humildes, familia de
laburantes, activista del Partido Socialista del Uruguay, etc., etc.,
etc.--, con la aspiración de poder conocer --desde su punto de vista,
directamente-- los motivos de algo triste, lamentable y deplorable,
ocurrido la noche anterior, en la primera jornada de las Llamadas del
Carnaval 2011 realizada en los barrios Sur y Palermo, de Montevideo, a
unas horas, nomás, del 40º aniversario del nacimiento del Frente
Amplio:
Alrededor de las 21 horas de ese jueves de lonjas, policromía y
reivindicación sonora de la negritud esclavizada por los colonizadores
del "descubrimiento", un pequeño conjunto de vecinas y vecinos -no más
de 20-- se colocó detrás de una de las comparsas de negros lubolos --a
buena distancia, sin molestarle para nada en su atrapante desfilar, ni
a ella ni a la comparsa que le seguía-- portando una tela blanca con
letras pintadas en negro, de no más de dos metros y medio de largo por
un metro y medio de alto, en la que lucía el muy justo y adecuado
reclamo de que el sufrido pueblo de Haití --que está cumpliendo
dramáticamente el primer año del espantoso terremoto que tanto daño le
ha causado en pérdidas humanas y destrozos materiales-- reciba del
gobierno uruguayo ayuda efectivamente humanitaria en alimentos y otros
víveres básicos, y no más intervención militar a través de tropas y
oficiales de las FF.AA. del Estado uruguayo, que coparticipan muy
activamente de una verdadera invasión multinacional cuyo objetivo
principal es frenar y reprimir cualquier tentativa popular de resistir
masivamente a la dictadura de hecho existente en ese país hermano,
instaurada desde la destitución anticonstitucional y antidemocrática
del presidente Aristide, con el aval y el apoyo práctico de los EE.UU.
y el alto empresariado multinacional que opera en todo el continente.
Los portadores de la pancarta, sin embargo, no pudieron desplazarse
mucho que digamos, ya que a poco andar se les apersonó directamente
Fernando González custodiado por algunas personas de civil y, tras
cuestionar "severamente" a las vecinas y los vecinos solidarios con el
pueblo haitiano (entre los cuales había precisamente algunos jóvenes
de ese país) por la tamaña "insolencia" de "invadir" la ruta de las
comparsas, requirió de la "fuerza pública" (una treintena de
uniformados bien pertrechados de cachiporras y buena munición) para
que ésta desalojara compulsivamente de la vía pública a los
"insolentes" manifestantes, mientras buena parte del público --entre
los que había por cierto muchísimos turistas de raza negra-- aplaudía
aprobando la presencia del inofensivo pero enérgico y más que
compartible cartelito ciudadano.
En la esquina de Gonzalo Ramírez y Ejido, la pancarta debió ser
enrrollada, mientras el borocotó-chás-chás de negra alegría pareció
convertirse súbitamente en lloro milenario de gente sometida que para
algunos solamente parece existir para deleitar la vista y los oídos en
cada mega-carnaval del siglo XXI.
Mientras tanto, detrás de cada comparsa -sin que nadie lo objetara ni
mandara reprimir-desfilaban prolijitas "conejitas" y prolijitos
"conejitos", portando prolijitos carteles de polícroma propaganda
comercial, profusamente filmada hasta por el canal oficial, sin
importar demasiado que algunas de las empresas propagandeadas sean
parte de las mismas que en Haití respaldan fervientemente a las
fuerzas invasoras.
Las pocas preguntas que teníamos para hacerle a González en su calidad
de jerarca municipal (que tal vez pueda responder luego de leer esta
nota, si es que en algún momento su arduo trajín profesional se lo
permite), son las que siguen, sin perjuicio de otras que pudieran
hacérsele llegar a través de las vías que adjuntamos al pié de estos
párrafos, con una brevísima semblanza biográfica del mencionado
director comunal *:
* ¿Dónde fue resuelto y dónde está escrito que un director municipal,
deba prohibir la exhibición de una respetuosa pancarta en la vía
pública, que demanda determinadas medidas políticas y humanitarias del
gobierno nacional por parte de algunos ciudadanos, y que deba
reclamar, además, la acción de fuerzas represivas para alejar a los
manifestantes, o detenerlos en el caso de que no accedan a alejarse?.
* ¿Acaso cree González que los ciudadanos debemos pedirle permiso a
alguien para ejercer nuestro soberano derecho a la libre expresión y a
manifestar nuestro clamor porque se actúe con justicia y respeto por
una nación y un pueblo hermanos?. ¿Acaso cree que depende del "visto
bueno" de un director municipal la realización o no de una expresión
popular de cuestionamiento a lo que haga o no haga un gobierno?.
* ¿Qué es esto?. ¿Parte de una política gubernamental-departamental de
pésima promoción y su-puesto estimulo del turismo y/o, también, parte
de un cuerpo de ideas que aprueba no solamente la violación de la
autodeterminación de los pueblos hermanos del continente, sino también
la violación de los derechos ciudadanos locales, como ocurría en
tiempos del "proceso", cuando en general las Llamadas --que fueron un
ámbito muy digno de rebeldía democrático-callejera-- terminaban en
feroces andanadas represivas por reclamarse a los gritos la
"insolencia" de vivir en cierta democracia?.
* ¿No será que Fernando González --más allá de su voluntad y su
conciencia-- actúa como actuó en la noche del jueves 3 de febrero,
debido precisamente a la prédica y el autoritarismo fascistas
sembrados sistemáticamente durante una docena de años, que sin lugar a
dudas ha prendido en alguna gente que ronda la misma edad del FA y que
ha desarrollado un concepto del llamado "principio de autoridad",
francamente retrógrado, muy semejante al del colonizador que ponía en
duda que los indios y los esclavos fueran "gente"?.
Capaz que el hombre responde; vaya uno a saber... Aunque en realidad
deberían responder muchos más que él; muchos de los que ayer , 4 de
febrero -en una ceremonia vacía de pueblo y de contenido realizada en
el Palacio Legislativo montevideano para celebrar el 40 aniversario--
volvieron a llenarse la boca con frases hechas y huecas, de invocación
de principios y razones que, definitivamente, han muerto con el mismo
"suicidio" que han hecho del FA y que también se refleja en esta
vergonzosa presencia "oriental" en tierras haitianas y esta vergonzosa
expulsión de las Llamadas de unas pocas locas y unos pocos locos que
claman por el retiro inmediato de "nuestras" tropas, de esa ocupación
miserable, autocondenada y obsecuente, que el pueblo oriental -aún
calladamente, casi que indiferentemente-- no aprobó ni aprobará jamás.
Quedan aquí los datos del "vecino" González, muy afecto a responder
afablemente en entrevistas periodísticas referidas a un carnaval que
cada día más pierde la calidad de fiesta popular para transformarse en
simple y muy redituable negocio de mercachifles y contrabandistas que
nada tienen que ver con la cultura popular, ni, tampoco, con la
promoción turística o cosa parecida.
(¡Linda manera de festejar los 40!!!; ¡Esto sí que es doblar las rodillas!!!).
Gabriel Carbajales
FERNANDO GONZÁLEZ: Ex dirigente sindical. Desde el año 2000 al 2005
ejerció como edil de la Junta Departamental de Montevideo, de la que
fue Vicepresidente en 2003-2004. Presidió la Comisión de Actividades
Productivas, Relaciones, Cooperación e Integración Regional de la JDM.
También presidió la Comisión de Cultura, Deportes y Turismo del
legislativo municipal e integró la Comisión Honoraria de Carnaval.
Actualmente, se desempeña como "gerente de eventos" de la Comuna. Es,
además, escritor de literatura infantil y juvenil.
Se le puede enviar mensajes a: e-mail: f.gonzalez@turismo.imm.gub.uy
/ e-mail: buzonciudadano@imm.gub.uy / Tel.: 19502043 / Fax: 19501961.
