Nuevo arte visual Mapuche: Ayekan, La cultura entretenida
http://www.azkintuwe.org/ene_2804.htm
¿Cómo transformar un pewma (sueño) en realidad?
La receta es una sola: trabajo, trabajo y más trabajo. Es lo que cinco jóvenes creadores gráficos aprendieron tras largo batallar. Hace un año decidieron unir esfuerzos y nació Ayekan, empresa gestora de contenidos educativos y de entretención. "Koyon" conversó con dos de sus integrantes. Aquí parte de su historia.
Pedro Melinao -Temuko, Walmapu
http://www.issuu.com/azkintuwe
Daniel Bernal Curiqueo
"Es un orgullo pertenecer a esta cultura, encontrarme con esta verdad"
Daniel es ilustrador y artista visual, radicado y formado en el País Mapuche hace varios años. Un profesional de las artes que ha ilustrado un sin fin de obras ligadas al mundo indígena. Creador de imágenes que poco a poco a cimentar un renovado imaginario gráfico +
Suplemento Koyon
http://www.issuu.com/azkintuwe/docs/koyon_1
Juegos de cartas, revistas de comics, pósters con héroes a todo color, cuentos infantiles, animaciones digitales, materiales didácticos y de entretención educativa, todo basado en la cosmovisión y milenaria cultura mapuche. ¿De qué estamos hablando? Hablamos de Ayekan, empresa gestora de contenidos gráficos educativos y el sueño hecho realidad de un grupo de creativos y emprendedores profesionales mapuche y chilenos, todos ellos originarios de Nueva Imperial.
Son cinco. Todos contaban con experiencias anteriores y colaborativas en distintos ámbitos del quehacer de la ilustración. Pero decidieron unir esfuerzos y sobre todo talento. Mucho talento. El resultado, una microempresa que día a día se posiciona como referencia obligada en materia de entretención educativa a nivel comunal, regional y, porque no decirlo, nacional mapuche.
Lo suyo no ha sido fruto del azar. Y la receta no pareciera ser otra que muchas horas de trabajo, rigurosa investigación, búsqueda de contactos e inversionistas en un mercado probado como exitoso por otros. Recientemente acaban de lanzar dos novedosos trabajos.
El primero, Wichan, un juego de cartas de estrategia que sigue la línea de las populares cartas Magic, de la mítica editorial estadounidense "Wizards of the Coast".
En ellas, los miembros de Ayekan plasmaron parte importante de la mitología y organización social mapuche, lonkos, machis, toquis y weichafes incluidos.
El segundo trabajo estrenado fue Amukan, juego de tablero con dados y que permite adentrarse, en familia, en las tradicionales formas de transmisión de conocimiento mapuche.
Dos de sus integrantes, el diseñador gráfico Ariel Traipe Huilipan y al estudiante de ingeniería informática, Emerson Likanleo Marin, nos cuentan su historia, sueños, tropiezos y sobre todo sus luchas contra una realidad muchas veces adversa para ideas tan innovadoras y refrescantes.
- Hagamos historia, ¿cómo surge Ayekan?
Ariel Traipe: Ayekan surge de haber dado varios impulsos fallidos y otros exitosos, en mi caso como creador independiente ó sea, como Ariel Traipe. Un día, cruzándome en la calle con Emerson Likanleo, el peñi me dice que quiere compartir una palabra, una motivación y yo venia hace rato pensando como desarrollar productos con identidad mapuche, entre ellos un juego de cartas que acercara el kimun (conocimiento) mapuche a la sociedad en general. Había desarrollado un juego de tablero llamado Amukan, que es un juego didáctico en que se usan dados y algunas fichas, para mi hijo Antu y así, compartiendo ideas y cosas que veníamos trabajando, comienza a fraguarse Ayekan.
- ¿Es entonces qué se reúnen los cinco?
Ariel Traipe: Si, nos reunimos con Emerson Likanleo, Gonzalo Villa, Osvaldo Alveal y Cristian Campos hace exactamente un año y decidimos crear algo más consistente. Todos simpatizamos bastante en las ideas y las cosas que estábamos emprendiendo. Además, nos dimos cuenta que nos complementábamos muy bien en lo profesional. Por ejemplo, ya antes existía Wichan, el juego, que había tenido una experiencia de lanzamiento en Santiago, algunas ventas, todo esto de manera independiente. Entonces, como grupo, nos planteamos: ¿cómo podemos llevar esto a un mejor nivel? Fue entonces cuando Gonzalo desarrolló unas animaciones para que las presentaciones quedaran más potentes y la idea, el producto, fuera más profesional. Y así mas o menos nace Ayekan, empresa hoy dedicada al desarrollo de productos educativos y de entretención.
- Son comunes y bastante populares en niños y jóvenes los juegos de cartas basados en culturas antiguas, medievales. ¿Pensar juegos basados en la cultura mapuche fue para ustedes un camino lógico?
Ariel Traipe: Sin duda. Y también para educar. Hoy existe una distancia enorme entre los jóvenes y la cultura. A un niño le hablas de cultura y a los cinco minutos lo tienes bostezando. Si le pasas un libro muy difícil es que lo lea. Pero si aplicas la entretención, la cosa cambia, florece el interés, la curiosidad, a ello apuntan nuestros materiales.
- Ustedes se valen mucho de recursos tecnológicos.
Ariel Traipe: Fundamentalmente son un pretexto para difundir nuestro trabajo y lo que somos como pueblo. Y usamos la tecnología, la multimedia, porque nos permite conectar con los tiempos actuales. Tal vez antiguamente, hace cientos de años, lo que se usaba también era parte de la tecnología de su época. Hoy la multimedia nos permite mezclar sonidos, que vuelva el "encanto" de aprender. Muchas cosas han perdido el encanto, peñi. Hasta la sala de clases perdió el encanto.
- El viejo esquema pizarrón-alumno.
Ariel Traipe: Tal vez puede haber un hombre sabio que cuenta una historia y resulta más entretenido para los alumnos, pues logra "encantar" a sus oyentes. Eso pretende Ayekan, ser una especie de payaso que alegra, que mueve los brazos, que hace sonidos, etc. Tuve la experiencia de exponer los juegos de Ayekan en Valdivia y un hombre bastante indiferente pasaba con su hija frente a nuestro stand y se chocó con un grupo de niños que estaban jugando Rukan, otro de nuestros juegos. Y la hija de este hombre tironeaba al papá para que la dejara incluirse en el juego y ser parte de lo que allí se vivía. La niña estaba muy eufórica por lo que estaban experimentando los otros niños.
- ¿Háblanos de cómo surge Rukan?
Ariel Traipe: Rukan es un juego que mi hijo Antu ayudó a realizar. Cierto día, en el campo, llegó con una bolsa con "coquitos de eucaliptos", que uno generalmente ve como basura. Yo le dije que los botara, que me molestaba el olor, pero el me responde "no papá, yo los quiero vender". ¿Vender? Y el me dice: "papá, es un juego". Y claro, como el me ve en esto de los juegos se entusiasma por crear. Entonces hicimos un círculo en el suelo, tomamos una fórmula de un antiguo juego mapuche y me dice que quiere crear un juego basado en el terremoto. Hoy esos coquitos de eucaliptos que muchos ven como basura, nosotros lo tomamos y lo convertimos en un juego. Y de paso redescubrimos lo que somos como cultura, como personas, volvemos a ser creativos, a ser lúdicos. Los juegos nos permiten ayudar a moldear positivamente el pensamiento de nuestros niños, pensamientos que hoy vemos tan perdidos.
- Los juegos como puerta de entrada a todo un mundo de conocimiento.
Emerson Likanleo: A nosotros no nos interesa vender simplemente un juego, nos interesa introducir un pensamiento o recuperar un pensamiento. Que los niños mapuche puedan recuperar de alguna manera antiguos pensamientos, ese fue el ideal con el que partimos trabajando en Ayekan, también "mapuchizar gente", esas fueron nuestras ideas iniciales.
- Debieron chocar con los típicos prejuicios.
Emerson Likanleo: Totalmente. Al comenzar a presentar los juegos nos chocamos con una realidad, no podíamos atacar de frente. Cuando presentábamos el juego y decíamos que "esto es mapuche", a nadie le interesaba. Nos pasaba cuando nos presentábamos en colegios, los cuales son nuestro "público objetivo". Y tuvimos que corregir algunas cosas. Cuando iniciamos Ayekan solo estaban los juegos creados por Ariel (Wichan y Amukan) los cuales tenían una perspectiva determinada. Luego, cuando nos juntamos, quisimos agregarle otra mirada más amplia que sumara a esa perspectiva inicial. Y surge la idea de incorporarle juegos a la educación tradicional de sala. Hoy después de varios aprendizajes podemos decir que estamos recién comenzando.
- También deben lidiar con un "sistema educativo" bastante rígido.
Emerson Likanleo: Ha sido dramático. No existe real interés en el sistema educativo por el tema mapuche. Nos encontramos con un enfoque educacional que solo le interesa que los niños aprendan a leer y a sumar, ya que son en esos ámbitos en los cuales los colegios son evaluados. Hoy las escuelas son para aguantar el día. Es por ello que nuestros juegos de aprendizaje son reducidos a unos talleres opcionales.
Pero somos optimistas, creemos que no es la realidad de la región o de todas las escuelas. Estamos convencidos que tenemos un amplio margen para explorar iniciativas. Ahora bien, eso implica tiempo y costos que debemos asumir. Hasta ahora el costo de inversión ha sido solventado por nosotros. Estamos diseñando estrategias para captar inversionistas en esta idea y que se sumen a la gran variedad de productos que pretendemos lanzar al mercado. En eso estamos.
* Especial de Suplemento Koyon
