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22 Junio 2011

Argentina: Es tiempo de reparo para Karina Germano

Días pasados, con un grupo de activistas de derechos humanos fuimos a visitar a Karina Germano, "la Galle", al lugar en donde está recluida, la cárcel para mujeres de Ezeiza.

Karina es hija de desaparecidos (su padre fue secuestrado y torturado en la ESMA); vivió buena parte de su vida en el exilio, en Europa, y militó activamente en Hijos, desde su vuelta al país, en 1998.
En el año 2002 fue detenida en San Pablo, Brasil, junto con un grupo de militantes políticos de izquierda, acusada de haber participado en un secuestro extorsivo. Karina, simplemente, estaba de paso por el domicilio de uno de los imputados.

Fue así que, durante el juicio al que fueran sometidos los detenidos, uno de ellos reconoció su propia responsabilidad en el acto, al tiempo en que negó la de Karina, de quien dijo que no tuvo participación alguna en el secuestro.

Más todavía, en dicha oportunidad, ninguno de los testigos de la causa la reconoció. Tampoco se encontraron rastros, en su domicilio, que pudieran respaldar el tipo de acusación que recaía sobre ella.

En todo caso, lo cierto es que todo el grupo, sin distinciones, fue condenado a 16 años de prisión. Insólitamente, y para peor, esta grave pena mutó a 30 años en segunda instancia, cuando se había apelado buscando que los tribunales reconsideraran la injusticia de lo ya decidido (el cambio se debió a que en esta instancia los jueces dijeron que el acto en cuestión no podía ser encuadrado como un delito político, como se lo había hecho inicialmente, lo cual implicaba una pena comparativamente mucho menor).

En estos largos nueve años de detención, la Justicia perjudicó reiteradamente, y del modo menos justificable y menos comprensible, la suerte de Karina.

Ante todo, ella se vio afectada por un proceso judicial que la terminó condenando por un vínculo no comprobado con un secuestro; y luego por condiciones de detención difícilmente peores: Karina estuvo casi cinco años encerrada en la prisión de Carandirú, en San Pablo, en la época más trágica de ese trágico centro de detención, hasta que fue trasladada de vuelta a su país natal, la Argentina, luego de un desesperado pedido hecho por su madre, clamando por la integridad física de su hija. En segundo lugar, Karina volvió a verse afectada, en la Argentina, por razones ajenas a su responsabilidad.

En efecto, a su llegada al país, comenzaban a regir aquí las "leyes Blumberg", que inconstitucionalmente y en tensión con la normativa internacional en materia de derechos humanos vinieron a endurecer las condiciones procésales referidas a las salidas de los detenidos (no me detengo aquí en la circunstancia de que su expediente quedara primero en manos de un fiscal vinculado con el grupo que secuestrara a su padre; y más tarde de un juez involucrado en la apropiación de niños durante la dictadura militar).

Al momento de su traslado desde Brasil hacia a la Argentina faltaban apenas días (49) para que Karina comenzara a gozar de sus correspondientes salidas transitorias. Sin embargo, contrariando lo expresado por el Art. 12 del tratado bilateral firmado por la Argentina y Brasil en esta materia (y que impide que sean agravadas las condiciones de detención de la persona trasladada), la Justicia Argentina decidió, sin mayores explicaciones y en ausencia de fundamentos, denegarle ese beneficio.

Encontrándose, en la actualidad, cerca de cumplir con las condiciones para la libertad condicional, el caso de Karina Germano vuelve a llegar a la Corte Suprema, en momentos en que algunos de sus compañeros de detención, en Brasil, comenzaron a gozar de las salidas transitorias que a ella se le niegan.

Es difícil pensar en desafíos más graves a las exigencias de trato ecuánime a los condenados, sugeridas por los acuerdos bilaterales firmados con Brasil, los principios generales de un derecho penal que exigen inclinarse por las respuestas penales más beneficiosas para los detenidos, consideraciones elementales de igualdad frente a la ley y compromisos básicos en materia de derechos humanos que en este proceso se han visto lesionados casi en cada instancia.

De conducta excelente en todos estos años de detención, hoy Karina estudia sociología en la cárcel y es una figura central en la organización del Centro Universitario que funciona en Ezeiza.

En estos días, la Corte Suprema debe volver a decidir sobre su situación y encuentra la enorme oportunidad de hacer justicia frente a una persona a la que el Estado ha maltratado de manera continuada.
Karina ha visto su vida afectada una y otra vez por continuos atropellos cometidos por el Estado, aquí o en Brasil, contra ella y contra sus familiares más próximos. Es tiempo de que la Justicia ponga reparo a esa historia de malos tratos.

*Doctor en Derecho. Profesor en Derecho Constitucional (UBA-UTDT).

Por Roberto Gargarella * -

postaporteñ@ nº 573 - 2011-06-21

Sobre Karina Germano

El 2 de febrero de 2002, un grupo de militantes latinoamericanos que participaban del FPMR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez, de Chile) y del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, también de Chile) fue detenido en la localidad de Sierra Negra, Sâo Paulo, Brasil. Junto a ellos fue detenida también Karina Germano López, de nacionalidad española y argentina, acusada de colaborar con los mismos.

Ella afirma en una carta: "Estoy detenida desde el 2 de febrero de 2002, permanecí casi cinco años en el penal de Carandirú, fui detenida con 5 compañeros, dos de los cuales se hacen cargo de la negociación de un secuestro (se trata del empresario Washington Olivetto quien salió ileso del hecho), por parte de organizaciones guerrilleras chilenas, MIR y FPMR, y los otros cuatro caemos en la volada porque no pudieron detener a todo el mundo de ese secuestro".

Condenada sin pruebas

A pesar que el líder del grupo Mauricio Norambuena (dirigente del FPMR) declaró ante los jueces que Karina y otros tres compañeros sólo se encontraban circunstancialmente en la casa donde fueron detenidos y que no tuvieron ninguna participación en el secuestro, y además de que no fue hallado ni huella ni elemento probatorio alguno que implique a Karina Germano en el sitio donde estuvo secuestrado Olivetto, la "justicia" de Brasil los condenó con la máxima severidad, y a todos por igual.

Después de su detención fueron salvajemente torturados. En primera instancia, fueron condenados a 16 años de prisión, reconociendo el tribunal el carácter político de los hechos. Pero en noviembre de 2003, bajo la presión de la derecha, el Tribunal Superior de Sâo Paulo negó el carácter político de la acción y aumentó las penas a 30 años de prisión, y un régimen excepcionalmente severo.

Karina fue trasladada desde Brasil el 9 noviembre de 2006,luego de permanecer detenida durante casi cinco años en el Penal de Carandirú, SanPablo.

Debido a las continuas y sangrientas represiones a los motines en las prisiones brasileñas ella accedió al traslado a la Argentina, bajo el marco jurídico de un tratado firmado entre ambos países que expresa claramente en su artículo 12, que no podrán verse agravadas las condiciones de detención del trasladado o trasladada.

Colaboracionistas con el ESMA, le negaron beneficios

Señala Karina: "El año 2006 estuvo marcado por situaciones de profunda violencia al interior de las cárceles paulistas, causada por los conflictos entre el Crimen Organizado, (PCC), y el Gobierno Estatal. El segundo domingo de Mayo de ese mismo año 2006, en ocasión de la visita del Día de la Madre, estalló un Motín, del que mi madre salió con un arma en la sien, en manos de personal del Servicio Penitenciario Brasilero, presenciando, al tiempo que caminaba hacia la salida, cómo se moría desangrada, a raíz de haber sido baleada, una compañera que se encontraba tirada en el suelo.

"Apenas salió del Penal, mi madre viajó a Buenos Aires muy asustada por mi integridad física, con el objeto de solicitar ayuda al gobierno de Néstor Kirchner, a fin de que se me trasladara a mi país, ya que corría riesgo mi vida.

Ante esta urgencia, el gobierno de Kirchner acepta traerme a la Argentina, haciendo uso del tratado bilateral sobre presos que existe entre ambos países. La cuestión de fondo es que, ante la URGENCIA del traslado, por los motivos antes mencionados, el Gobierno Argentino manda a la INTERPOL a buscarme a Brasil y me traen el 9 de noviembre de 2006. Esto, faltando sólo 49 días para cumplir el 6° año, requisito para acceder a mis salidas transitorias (según lo establecido por la Ley de Ejecución Penal Brasilera").

Sin antecedentes penales, ni causa alguna en Argentina, Karina llegó con algo menos de un mes para obtener el beneficio de salidas transitorias (semi-libertad), pero contrariamente a lo acordado entre Argentina y Brasil, el juez Sergio Delgado, presionado por el fiscal Oscar Hermelo, denegó las salidas transitorias que a Karina le corresponden por ley.

Ambos, juez y fiscal, con un pasado colaboracionista con la E.S.M.A. y con el mismo grupo de tareas 3.3.2. que secuestró al padre de Karina -Rodolfo "Roco" Germano- fallaron en contra del derecho de esta presa política, a tener salidas. Continuando con la burocracia judicial, se enfrentó en la segunda instancia a una sala de la Cámara de Casación Penal, donde su juez presidente es sospechoso de firmar y autorizar (ilegalmente) la apropiación de bebés nacidos en cautiverio, robándoles su verdadera identidad.

Cuando el caso llega a la Corte Suprema, el fiscal está de acuerdo con los argumentos del abogado defensor. Sin embargo sólo tres magistrados fallan en diciembre de 2009 a su favor, fundamentando igual al fiscal, y cuatro fallan en contra de sus salidas, dándose el lujo de ni siquiera argumentar su negativa.

Pretenden que continúe encerrada por 7 años más

Desde el juzgado de Ejecución Penal le volvieron a negar el beneficio de salidas transitorias, así que apelaron a la Cámara de Casación, donde cabe la posibilidad de volver a caer en las manos del juez Mitchell, aquel personaje que entregó -entre otros- a Simón (el hijo de Sara Méndez), a Parodi.

Karina trabaja y estudió la carrera de Sociología en la U.B.A. (Universidad de Buenos Aires), es parte del C.U.E. (Centro Universitario Ezeiza), dentro de la unidad de detención.

¡Que se remedie esta injusticia!

¡Libertad a Karina Germano!

PARA FIRMAR A FAVOR DE LA LIBERTAD DE KARINA GERMANO, PUEDES HACERLO AL MAIL: claudia.korol@gmail.com

fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/libertad-karina-germano-lopez-presa-politica

Tags: argentina

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