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Red Latina sin fronteras

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3 Noviembre 2011

Perú: Campaña de Solidaridad sin fronteras por indulto humanitario a Jaime Ramirez Pedraza

                         

CAMPAÑA de SOLIDARIDAD
por el INDULTO HUMANITARIO a JAIME RAMIREZ PEDRAZA

 
Escucha su testimonio en:

http://www.youtube.com/watch?v=9Slnp04y6sA

A través de diferentes personalidades y organizaciones, tanto nacionales como extranjeras, se está llevando a cabo una campaña de recolección de firmas, solicitando al Sr. Presidente del Perú, Ollanta Humala Tasso, el indulto humanitario para Jaime Armando Ramirez Pedraza, peruano, preso en el Penal Miguel Castro Castro desde hace 16 años, quién sufre una cruel enfermedad degenerativa terminal- Esclerosis lateral amiotrófica-diagnosticado por el Ministerio de Salud. Esta enfermedad le inposibilita a Jaime mover las manos y los pies y valerse por sí mismo.

Hace unos días, cuando Jaime se dirigia al baño de su celda, tropesó y cayó al piso golpeándose la cabeza, fué cargado y conducido por sus compañeros de celda al tópico del penal, le han puesto 14 puntos y lo han regresado a su celda. Esto confirma el mal estado de salud de Jaime, el cuál necesita del apoyo permanente de sus familiares.

Es por esto que te pedimos firmar la carta, colocar tu Nro. de identidad y país, y enviarlo a una de estas direcciones:

Gladys Aranibar    gladys.aranibar@hotmail.com

Jesús Huamán      jesusfelipe.huaman@yahoo.se  

El documento con las firmas será enviado a

secretariageneral@presidencia.gob.pe

El indulto humanitario está solicitado por la Comisión Episcopal Social -CEAS- así como otras entidades y personas.

Gracias por tu solidaridad. Por favor difúndelo.

Puedes seguir la información en el Facebook creado para Jaime
http://www.facebook.com/profile.php?id=100000262979477&sk=wall#!/profile.php?id=100000262979477&sk=wall

JAIME RAMIREZ PEDRAZA..!!
INDULTO HUMANITARIO !!
AHORA!!

CARTA AL PRESIDENTE DE PERÚ SOLICITANDO INDULTO HUMANITARIO PARA JAIME A. RAMIREZ PEDRAZA

Sr. Ollanta Humala Tasso
Presidente de la República del Perú
Presente.-
 
Muy estimado Presidente:
 
Nos dirigimos muy respetuosamente a usted, para en primer lugar saludarlo y desearle los mejores éxitos en el desempeño de su alto cargo, al cual ha llegado usted como esperanza democrática, de inclusión social e integración regional para los pueblos de Nuestra América.
 
Seguidamente, solicitarle tenga a bien CONCEDER EL INDULTO POR RAZONES HUMANITARIAS AL SR. JAIME ARMANDO RAMÍREZ PEDRAZA, condenado por delito de terrorismo en la década del gobierno autoritario de Alberto Fujimori, y actualmente recluido en el Penal de Castro Castro en Lima, quien producto de los maltratos inhumanos a lo largo de su reclusión se encuentra hoy sufriendo una cruel enfermedad degenerativa y terminal, que le impide valerse físicamente por sí mismo y sin contar con las mínimas condiciones y cuidados que las circunstancias  requieren. 
 
Como usted muy bien señaló públicamente en entrevista con CNN de 9 de abril de 2011, "una cosa es castigo y otra tortura", en alusión a que concedería el indulto presidencial en casos graves e irreversibles de enfermedad de algún recluído. Por ello, le hacemos encarecidamente esta petición en la que se cumplen de manera inequívoca estas condiciones, a fin de que el afectado pueda afrontar esta situación humanamente, junto a sus familiares, como lo imponen y exigen las normativas nacionales del Perú e internacionales de Derechos Humanos suscritas por el Perú.
 
Como antecedentes, le adjuntamos a esta nota los certificados médicos respectivos, una petición a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en este mismo sentido, y la solicitud formal de petición de indulto para este caso por parte de la Comisión Episcopal de Acción Social - CEAS de Perú.
 
Agradecidos por su atención y esperando respuesta a nuestro pedido, nos despedimos muy atentamente, con los mejores deseos de éxito a su gobierno.

 Atentamente:
(siguen firmas)

TESTIMONIO

Me llamo JAIME ARMANDO RAMÍREZ PEDRAZA, tengo 48 años, y llevo 15 años privados de mi libertad, con periodos de regímenes carcelarios crueles e inhumanos.
Tengo dos hijos, uno de 23 años, y mi pequeña de 7 años. Luego de ser sentenciado, cuando se presentaron las posibilidades de estudio en la prisión, aproveché para desarrollar una carrera profesional en la modalidad estudio a distancia, la cual he culminado con el propósito de que al obtener mi libertad pueda reinsertarme a la sociedad, aportando con mejores posibilidades que cuando ingresé al penal.

En el contexto de esta situación personal, en cuanto a mi grave problema de salud puedo mencionar que:

En el marco de esos estudios profesionales, tenía muchos planes y proyectos para este propósito, cuando a inicios del 2008, en los ejercicios físicos rutinarios que realizaba en la prisión, noto un ligero debilitamiento en los brazos, junto a unos bultitos en la zona del cuello y nuca superior.
En los meses restantes del 2008, hasta mediados del 2009, me realizaron exámenes de tomografía a la cabeza que determinaron que no existía tumoración en dicha zona, que el problema era de otro tipo, por lo que se me realizó un examen de electromiografía.
En el 2009, los problemas en el movimiento y adormecimiento de manos y brazos se fueron  acentuando.  A inicios del 2010 se ordena una resonancia magnética, además de otra prueba de electromiografía, las que arrojan como conclusión un diagnóstico preciso: MULTIRADICULOPATIA SEVERA CRONICA Y LISTESIS CERVICAL, que afecta la motricidad y genera pérdida de masa muscular en las extremidades superiores, que habían quedado paralizadas. Por todo esto, se proyectó una operación en dicha área, pensando solucionar el caso con una intervención quirúrgica, de alto riesgo, y la colocación de una prótesis de titanio en la cervical, para lo cual fui hospitalizado por quince días en el mes de enero del 2011.
Luego de una minuciosa evaluación médica, con diversos exámenes  preoperatorios, la junta médica realizada por cinco médicos especialistas en neurología, concluyeron que la operación no resolvía el problema, y que se trataba de un caso degenerativo e irreversible, y que en las condiciones de estar preso sólo se puede recibir un tratamiento paliativo con medicamentos y rehabilitación.
Por unos meses, hasta abril del presente año, estuve saliendo al hospital para una terapia de rehabilitación de una hora,  y por una vez a la semana, pero no traía mayor beneficio,  porque en las condiciones en que se trasladaba a un preso de un penal al hospital, el maltrato a la columna es peor que el beneficio de la rehabilitación.
Desde esa fecha la rehabilitación solo la hago en el penal, con las limitaciones y carencias de maquinaria e infraestructura necesarias, no obstante que  tengo la asistencia por el momento de una fisioterapeuta, que solo puede realizar una rehabilitación mínima y paliativa.
En estos momentos el mal viene creciendo, y apenas puedo dar algunos pasos, ya que me afecta también a los miembros inferiores y la columna, al punto que no puedo usar las manos para comer, asearme, vestirme, ni siquiera poder cubrirme con la frazada a la hora de dormir, teniendo incluso dificultades para respirar y otras dolencias más, convirtiéndose esta situación en una tortuosa existencia, en la que,  lamentablemente,  se hace imposible por lo menos paliar o mejorar la calidad de vida, como lo recomienda el médico especialista en su último informe. A ello hay que agregarle que, a las limitaciones existentes, se suman prohibiciones absurdas, como es el caso de que frente a una alimentación deficiente para cualquier persona normal, mi familia tiene que lidiar para ingresar algunas frutas, por ejemplo.
Es por esta razón que desde julio del 2010, solicité Indulto Humanitario para  acogerme al Derecho de Gracia, contemplado para estos casos en el Código de Ejecución Penal. Esta solicitud fue denegada en marzo del presente año, pero he insistido con el apoyo de la Iglesia, Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, algunas personalidades en el ámbito humanitario. Estoy seguro que así como ustedes, con  otras personas e instituciones a quienes recurro, me apoyen en esta solicitud, lograré llegar a la comprensión de quienes tienen la potestad de resolverlo, porque creo que sería inconcebible para cualquier persona mantener preso a un paciente de estas características, y además no creo que exista una persona con cargos en el Estado, tan indolente para negar este derecho de gracia.

El problema se comienza a percibir a inicios del 2008, como debilitamiento notorio en los brazos, cuando en ejercicios rutinarios ya no se podía realizar esfuerzos que demandaba dicha práctica (por ejemplo, en planchas, ya no se podía hacer  la cantidad de antes), y la existencia de bultitos previos en la zona del cuello y nuca superior, que se pensó eran el origen del mal.
-          En los meses restantes del 2008, y en el 2009 (hasta mediados),  se logró pasar por tomografías cerebrales diversas que determinaron que no existía tumoración en dichos bultos, y que el problema era otro.
-          En coincidencia con dicho diagnóstico, y en lo que resta del 2009 los problemas en el movimiento y adormecimiento de manos y brazos se fue acentuando, y para inicios del 2010 se hizo evidente la mayor incidencia del mal (diagnosticado como MULTIRADICULOPATIA SEVERA CRONICA), en la motricidad de la extremidades superiores (comprobándose esto con pruebas de electromiografías) y también las extremidades inferiores, las que asimismo han quedado paralizadas, y por todo esto se proyectó que hubiera una operación en dicha área que solucionara el mal.
-          Se requería un costo de 10,000 nuevos soles para una OPERACIÓN DE ALTO RIESGO Y COLOCACION DE PROTESIS DE TITANIO EN LA CERVICAL, y para lo cual fue hospitalizado por un lapso de tiempo de 15 días, en el mes de enero del presente año,  en permanente evaluación médica preoperatoria, lo que trajo como conclusión, en una Junta Médica realizada por cinco especialistas en medicina neurológica, que la operación no resolvía el problema, y que era un caso más complejo y delicado, que aquejaba a la médula y no solamente a la cervical, y que por tanto era degenerativo e irreversible, y que en las condiciones de estar preso solo se puede recibir un tratamiento paliativo con medicamentos y rehabilitación.
-          Por unos meses (hasta abril) estuvo saliendo al hospital para una terapia de rehabilitación (1 vez por semana) que no iba a resolver el problema, y por eso se le comunicó que ya no era necesario seguir saliendo, porque en las condiciones que se puede salir desde  un penal, es mayor el maltrato que el beneficio de la rehabilitación.
-          En agosto del 2010 se presentó pedido de INDULTO HUMANITARIO, cumpliendo con todos los requisitos, y se buscó y logró apoyo de Iglesia, Cruz Roja, Médico sin Fronteras, algunas personalidades, todo en el ámbito netamente humanitario, para llegar a un máximo nivel de decisión, pero no hay voluntad de hacerlo hasta el momento, y  a pesar de que en marzo de este año la Comisión de Indulto negó el pedido, se hizo de nuevo la petición, se reabrió el caso, y hasta el momento no hay respuesta favorable.

Informaciones/Adhesiones/Contacto:

Gladys Aranibar    gladys.aranibar@hotmail.com

Jesús Huamán      jesusfelipe.huaman@yahoo.se  

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